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Zapatero, asesino

10 de enero de 2026 23:00 h

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Mucha gente no lo sabe, pero Zapatero excarceló a un hombre que asesinó a tres personas en Madrid. No lo pongo entre comillas pero es una cita literal de un artículo que publicó ayer OkDiario, el insulto al sentido común y al periodismo que dirige Eduardo Inda. La exclusiva, que además de falsa tiene seis meses, se puede encontrar después de sortear tres artículos en defensa del mentiroso de Feijóo, que tuvo que reconocer ante la jueza de la dana que se inventó que estaba siendo informado en tiempo real por Mazón de la catástrofe. El que paga manda, y como una parte importante de la fachosfera mediática la paga el PP, hay que hacer lo que sea para salvar al presidente.

Ayer en portada del susodicho diario de desinformación en general había ocho informaciones contra Zapatero, más una que también le aludía pero que no llevaba (no se sabe si no les cabía o fue un error humano) el nombre del expresidente en el titular. La idea, muy resumida, es que la culpa de todo lo que le ha pasado a Venezuela desde su independencia hasta la fecha es culpa del expresidente. Y lo que pase a partir de ahora también. Que la oposición al régimen o la prensa internacional (Bloomberg, la BBC, Le Point, Reuters… ) haya reconocido en docenas de ocasiones el valor de sus aportaciones como mediador y cómo sus gestiones han ayudado a sacar a más de uno de la cárcel (Edmundo González no solo se refugió en España por algo, sino por alguien) solo se explica porque no se dan un paseo por ese paraíso de los hechos alternativos que es OkDiario.

Pero la aportación del día es lo de que Zapatero ayudó a escapar — “excarceló” es la palabra que utilizan— a un asesino. Y sin despeinarse, él es así. Encima no era un asesino cualquiera, Zapatero es mucho Zapatero, sino uno que acuchilló a tres inocentes de una tacada. Y de las tres víctimas, dos (el 66%) eran mujeres, lo que demuestra de retruéncano que el de Valladolid no es tan feminista como pretende. El excarcelado, un tal Dahud Hanid Ortiz, utilizó además un cuchillo “de dimensiones grandes con la hoja de dientes de sierras” y al tipo (que por cierto, no tenía nada que ver con la historia, el asesino lo confundió con otro) lo mató a golpes con una barra de hierro. ¡Cómo de malo tiene que ser Zapatero para excarcelarlo!

Para descubrir que todo es mentira basta leer el artículo en el que queda meridianamente claro que el papel de ZP en toda la cuestión fue, exactamente, ninguno. Se limitó a mediar en una negociación de intercambio de presos entre Venezuela y Estados Unidos en la que cada país puso los nombres que quiso sobre la mesa. De hecho, aunque el crimen se cometió en Madrid, el asesino fue capturado y juzgado en Caracas. A día de hoy sigue sin estar claro el motivo que llevó a Marco Rubio, el secretario de Estado de EEUU, a reclamarlo, pero es posible que el asesino (de origen norteamericano) falsificara unos papeles y consiguiera hacerse pasar por espía ante las autoridades de su país, por lo que se incluyó en el canje. La Casa Blanca nunca lo ha aclarado.

La exclusiva de OkDiario, que en realidad es un refrito de la inventada que se pegó Nacho Abad en El Debate hace unos meses, olvida un curioso dato que, por lo que sea, tampoco llamó la atención del televisivo Abad (estaría despistado persiguiendo okupas, qué se yo). El asesino consiguió huir de España gracias al juez Peinado, que se sacó de la manga que el crimen era cosa del narco mexicano y retrasó varios meses la investigación. Cuando, al final, dictó la orden de busca y captura, Handi Ortiz ya no se acordaba ni de que se había fugado.

Es curioso que han pasado 15 años desde que Zapatero dejó la Moncloa, y sigue siendo el presidente más calumniado —con permiso de Xánxez— de la historia de la democracia española. Ni Felipe González (con el Gal y toneladas de corrupción a sus espaldas) ni Aznar (con más corrupción, una guerra ilegal, el Yak-42 y las mentiras del 11-M) han recibido ni la mita de insultos que de Zapatero y su familia (hace poco, volvieron a por sus hijas), cuyo principal crimen es ser discreto y no haber aprovechado su cargo para hacerse rico.

¿Qué no? Javier Negre y Alberto Castillón, dos sepultureros de la verdad, rescataron hace unos días el bulo de que el expresidente tiene una mina de oro en Venezuela (más otra de diamantes y algunos pozos de petróleo). La fuente es el famoso Hugo ‘El Pollo’ Carbajal, uno de los apóstoles del Clan de los Soles, a quien no se toman en serio ni en Estados Unidos. Por lo visto Cero Cero Zapatero también ejerce de espía, dicen estos dos personajes, y se ha puesto al servicio de la CIA a cambio de inmunidad.

Y llega el último episodio. Antonio Piña, juez de la Audiencia Nacional —el mismo que traspapeló sin malicia unas grabaciones que implicaban a María Dolores de Cospedal en la Kitchen— ha preguntado a la Fiscalía que informe sobre una querella de Hazte Oír contra ZP por su presunta participación en delitos de narcotráfico, blanqueo y pertenencia a organización criminal derivados de sus vínculos con Nicolás Maduro. El objetivo, está claro, es hacer ruido; para hacer daño tendrían que acusarle de rapear contra el chorizo del rey emérito. Que siga la cacería. Mientras, la claca venezola de Madrid llamando hijo de puta a Pedro Sánchez, cumpliendo el papel que les ha asignado el PP. Pero no habrá que aguantarles mucho tiempo, ya están pensando todos huir de España y refugiarse en Argentina para huir de la dictadura socialista en la que está a punto de convertirse este país.

¿Pruebas? No hacen falta. A veces, incluso, son un incordio. Que se lo digan a la alcaldesa de Marbella Ángeles Muñoz que, ahorrandito ahorrandito, acumuló una fortuna que algunos cifran en 12 millones de euros mientras estaba casada con un narcotraficante (oficio que heredó el hijo de este e hijastro de aquella). En cierta ocasión, la Policía pidió investigarle por tráfico de influencias, cohecho y prevaricación, pero, magia potagia, las respuestas de la fiscal Antidroga del caso y del juez se perdieron. Supongo que para compensar el error, ahora la Audiencia Nacional aprovecha cuatro recortes de prensa para ensuciar la imagen de Zapatero. ¡Y aún hay quien habla de lawfare!