Àgueda Micó, cabeza de lista de Compromís-Front Valenciá: “Hay que limitar la compra de vivienda”

Laura Martínez

25 de octubre de 2026 21:21 h

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Àgueda Micó (L'Olleria, 1978) es diputada en el Congreso por Compromís y volverá a ser cabeza de lista en Valencia para las elecciones generales del 29N. La candidatura que encabeza es la única en todo el Estado español que ha podido aglutinar a las izquierdas transformadoras: Compromís, Podemos, Esquerra Unida y Esquerra Republicana del País Valencià han sido capaces de llegar a un acuerdo para presentar un proyecto conjunto al Congreso, en una negociación pilotada desde el País Valenciano.

La vocación de la candidatura valencianista de izquierdas es presentarse como la opción útil para la defensa de los intereses valencianos, con la vivienda y el cambio climático como ejes centrales, y una promesa clara: recuperar los trabajos de la comisión de investigación de la dana, que decae con la disolución de las Corts. Para esta nueva coalición, Compromís-Front Valencià, las elecciones generales son el inicio del ciclo que culminará en las elecciones municipales y autonómicas, y de una alianza contra el gobierno del PP con el apoyo de Vox.

El País Valenciano es el único territorio en el que toda la izquierda transformadora va unida. ¿Por qué era necesario para las elecciones generales?

Los valencianos vivimos un momento excepcional, con el peor Gobierno [autonómico] de la historia desde 2023 y con una catástrofe humanitaria, política, ecológica y social de enormes dimensiones por la dana de 2024. Compromís debe estar a la altura de las circunstancias porque siempre hemos intentado ser un instrumento útil para los valencianos y las valencianas. Ahora tocaba construir una alianza de los partidos y proyectos de la izquierda valenciana para que nadie tuviera una excusa para quedarse en casa. Necesitamos una gran movilización y nuestro voto vale por tres: sirve para frenar a la derecha y a la extrema derecha en el Estado; para impulsar políticas de izquierdas más valientes, también allí donde el PSOE no ha estado a la altura, por ejemplo en vivienda o en la lucha contra la corrupción; y para defender los intereses valencianos con una voz propia.

Cuando hablo de lo que es tener un gobierno de derecha y extrema derecha, lo digo con conocimiento de causa. En Valencia sabemos de qué va la cosa: la incompetencia en la gestión de la dana en con más de 230 muertes, la prioridad nacional aplicada a todos los ámbitos de la vida, el ahogamiento a la lengua propia y las políticas de bajar de impuestos a los más ricos y asfixiar a la gente las hemos visto en este gobierno, primero con Mazón y ahora con Pérez Llorca junto a Vox. Nosotros no queremos que esto pase en el Congreso ni en el conjunto del Estado.

¿Con qué intención se presentan?

Vamos a llevar políticas valientes desde el primer día en el Congreso y vamos a hacer que el gobierno sea valiente, por eso necesitamos un grupo parlamentario propio valenciano que presione y que tenga capacidad de negociación con el gobierno del Estado. No somos la sucursal de ningún partido estatal, ni lo seremos nunca. Yo creo que lo demostré en el momento en que decidí que no podía continuar en un grupo parlamentario cuando el Partido Socialista no permitía que hiciéramos nuestra tarea como valencianas y valencianos en la comisión de investigación de la dana. Por eso hemos hecho este pacto. Yo no sé si el resto de territorios han tenido en cuenta la responsabilidad política y el momento actual que estamos viviendo, pero nosotros lo hemos visto y hemos tenido la capacidad y la responsabilidad de hacerlo real.

Habla de “sucursalismo”, ¿es el motivo por el que Compromís no ha formado parte del Frente Amplio?

La ejecutiva de Compromís aprobó por unanimidad no formar parte de una entidad política que fuera más allá del valencianismo y de la defensa del conjunto de los valencianos y valencianas. Pensamos que la mejor manera de defender a la gente que más lo necesita es contar con un proyecto político útil y con obediencia valenciana. Con las cosas de comer no se juega. Necesitamos que los servicios públicos sean de calidad, que no haya que pagar 30.000 euros por una operación, hemos visto la lucha del profesorado... Las víctimas de la dana, las acampadas por la vivienda y quienes no llegan a fin de mes necesitan una opción política que ponga sus necesidades por delante. La gente normal necesita el escudo social y esa es nuestra responsabilidad. Por eso tampoco queríamos entrar en guerras que no son las nuestras. La mejor forma de hacer un proyecto para la mayoría social valenciana era una alianza con fuerzas de izquierdas de estricta obediencia valenciana. Es lo más útil y lo que marcará la diferencia en el Congreso.

¿Este acuerdo es un punto de partida para las elecciones autonómicas y municipales?

Sí. Queremos que todo el trabajo que hemos hecho y todo lo que proyectamos para el Congreso sea también una vía para ganar las elecciones autonómicas y municipales y para hacer a Joan Baldoví presidente de la Generalitat y a Mónica Oltra alcaldesa de València.

¿Qué relación tendrán con Frente Amplio y otras fuerzas territoriales de izquierdas?

Hemos tenido muy buena relación en estos tres años en el Congreso. Aunque yo no he estado una parte de la legislatura en el Grupo Plurinacional Sumar, las relaciones han sido muy buenas. Creo que lo que tenemos que hacer es juntarnos en todas aquellas cuestiones que son esenciales y básicas para garantizar las cosas de comer. Siempre hemos forzado al PSOE a hacer políticas para subir el salario mínimo interprofesional, para subir las pensiones, para mejorar la situación de la gente, para frenar también los beneficios extraordinarios de las energéticas, de los bancos, de las multinacionales... Hay una serie de cuestiones que están muy relacionadas con el pan de cada día en las que nos hemos puesto de acuerdo toda la izquierda territorial, toda la izquierda soberanista y toda la izquierda española y en esto continuaremos colaborando porque es la única forma de garantizar que el PSOE haga políticas de izquierdas.

La relación es de colaboración máxima. Ahora bien, para que esto sea eficiente debe hacerse en clave valenciana porque nosotros tenemos problemas gravísimos: la emergencia climática y la destrucción del territorio, las consecuencias de la dana, la infrafinanciación, infrainversión, el transporte, las cercanías... cuestiones esenciales para que la gente normal pueda tener una vida digna y que los diputados valencianos tenemos que poner encima de la mesa en cualquier negociación. Si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie más.

¿Cuál es su aspiración electoral?

Nuestro objetivo es tener grupo parlamentario propio. Cuantos más diputados y diputadas valencianos tengamos, más capacidad habrá para presionar al Gobierno y hacer realidad estas políticas. Pero el objetivo principal es ser útiles: defender los derechos sociales, de las mujeres, de la comunidad LGTBI, de las personas dependientes, de las personas vulnerables y de la clase trabajadora.

Es prioritario que la comisión de la dana acabe su trabajo

Estarán trabajando en el programa. ¿Qué líneas ven prioritarias?

Hemos trabajado en el Congreso muchas cuestiones que queremos que tengan continuidad. Para nosotros hay una cuestión clave en la agenda valenciana: que la comisión de investigación de la dana acabe su trabajo. Hasta ahora hemos abordado la parte de las responsabilidades, las víctimas y sus familias necesitan verdad, justicia y reparación, y también que se adopten medidas para que no vuelva a suceder. Para ello necesitamos inversión y una política estatal de prevención y protección del territorio, una mirada para que no suceda lo mismo en próximas danas, como en La Safor y la Marina Alta de esta semana, que hemos visto protocolos. Ahora hemos tenido confinamiento y Es Alert y en ese momento, con el mismo gobierno, no los tuvimos. La asunción de responsabilidades del PP y de Carlos Mazón debe suceder, Mazón no puede ser diputado ni un día más, debe ir a prisión, declarar ante la jueza, asumir responsabilidades políticas y judiciales por su actuación durante la dana de 2024.

Pero también hemos visto que somos epicentro del cambio climático, por eso la protección del territorio ha de ser esencial, y eso no lo hará el PP, que acaba de aprobar una ley del suelo que desprotege; ni tampoco el PSOE, que autoriza ampliaciones de puertos y aeropuertos por encima de nuestra responsabilidad. Necesitamos un cambio de modelo productivo, proteger el derecho a la vivienda, la financiación autonómica, la condonación de la deuda.

Un modelo y una condonación que la Generalitat rechazan.

Forma parte de la lucha entre PP y PSOE. El PP rechaza la quita de la deuda y el PSOE, el fondo de nivelación que compense. La ministra Montero tuvo años para presentar un modelo y lo hizo a última hora, y aún no hemos podido aprobar la reforma.

Un modelo que llevaba además un fondo para los territorios que más sufren el cambio climático.

Efectivamente. Yo ahí veo una responsabilidad compartida por la falta de capacidad o de voluntad de PP y PSOE de llegar a un acuerdo. Y siguiendo con el programa: hemos de proteger cuestiones tan básicas como el blindaje constitucional de las pensiones, del derecho al aborto, los derechos de las mujeres y de la comunidad LGTBI. Estamos en una persecución política enorme hacia estas comunidades y no lo podemos permitir. La derecha y la ultraderecha están tratando de poner en peligro el trasfondo más importante de una democracia que es la garantía de los derechos fundamentales para las personas. Estamos escuchando a Feijóo y a Abascal decir que hay que apretarse el cinturón y hacer sacrificios, lo que anuncia recortes en derechos y servicios. Han votado en contra de todas las leyes para limitar beneficios extraordinarios a bancos y multinacionales; para ellos los sacrificios son para la gente normal que no llega a fin de mes.

La vivienda es el problema que más preocupa a los españoles. ¿Qué medidas plantean?

Hay que combinar medidas urgentes con una mirada a largo plazo, cambios estructurales. La primera urgencia es acabar con los desahucios. No podemos permitir que se expulse de su casa a personas que están pagando el alquiler religiosamente, hemos de acabar con los desahucios como medida radial. Hay que regular los alquileres en las zonas tensionadas y reducirlos, no limitarse a impedir que sigan subiendo. En València y su área metropolitana hay alquileres de 1.300, 1.400 o 1.500 euros que mucha gente ya no puede pagar; los alquileres ahora son inasumibles. Hay que impedir que se pueda especular con la vivienda y hay que ampliar de verdad el parque público de vivienda, aplicar medidas que ya han funcionado en otros lugares de Europa.

Pero el cambio de fondo, lo que nunca han hecho PP y PSOE, es dejar de tratar la vivienda como un activo para la especulación. La gente que ha querido ganar dinero lo ha hecho invirtiendo en vivienda. Los bancos, los fondos de inversión y los grandes propietarios la han utilizado para tener beneficios. La Constitución reconoce la vivienda como un bien básico: el derecho a tener una casa digna debe estar por encima del derecho a especular con ella. Para eso hacen falta partidos valientes, porque el PSOE solo ha reaccionado en ocasiones cuando ha habido una movilización social muy fuerte.

¿Se debería limitar la compra de vivienda a las personas jurídicas?

Se debería limitar la compra de vivienda en general. Empezando por los fondos buitre y grandes especuladores, pero la vivienda no puede ser el espacio en el que poner el dinero. No puede ser que haya gente que se lucre con la vivienda mientras otros no tienen para pagarla. Si entendemos que el derecho a la vivienda es el derecho a la vida, se ha de garantizar que todo el mundo tenga acceso a una, y esa es la clave para dar soluciones reales. El problema es hacer negocio, y se ha de proteger el derecho de todo el mundo a tener una vivienda, acabar con desahucios, con la turistificación, y permitir que quienes vivimos en los pueblos podamos seguir en ellos.

¿Y en materia de cambio climático, qué ideas tienen?

Hay que desmontar el doble juego del PSOE, que por un lado pide un pacto contra el cambio climático, y por el otro, aprueba ampliaciones de puertos, aeropuertos, líneas de alta tensión o macroplantas solares sin ordenación territorial. Hemos de pasar de una economía productiva con el turismo como clave, dejar de especular con el territorio y hacer una transición energética que vaya de la mano de la protección del territorio y de la vida en los pueblos... La economía y los intereses de las multinacionales no pueden estar por encima de todo, y eso es lo que quieren PP y Vox. A mí me hierve la sangre cuando salen los consellers a decir que con temperaturas cálidas todo el año habrá más turismo, cuando estamos viendo sus efectos. Esta semana Els Poblets (La Marina Alta) era como Catarroja tras la dana. Es lo que ha pasado y volverá a pasar, no podemos confiar en PP y Vox, pero la posición del PSOE, la doble moral, no tiene sentido.

En Pego, con alcalde socialista, se proyecta un gran campo de golf, ¿no?

Y en Llíber un gran PAI. Y no hay agua para ello. Y lo que acaba de hacer el PP en la Generalitat Valenciana es aprobar una nueva ley del suelo y cargarse la ley de protección del territorio. La economía productiva de nuestro país tiene que conjugarse con la supervivencia del mundo rural y de la agricultura. Es esencial para tener un futuro. Es que, si no, estamos muertos.

Van tres danas catastróficas en siete años.

Y a principios de septiembre se nos juntó una alerta meteorológica con un gran incendio. En el País Valenciano se nos está juntando la temporada de danas con los incendios forestales. La gente debe ser consciente de ello.

¿Están contentos con el trabajo en la comisión de investigación de la dana del Congreso?

La comisión está en marcha porque Compromís la impulsó. El PSOE no quiso firmarla inicialmente, porque estaba más pendiente de salvaguardar sus intereses, y tuvimos que buscar el apoyo de otros grupos parlamentarios. Es la única comisión de investigación que ha sido plural, porque han comparecido personas de todos los gobiernos, técnicos... y nos ha faltado acabarla. Estaba previsto empezar con los alcaldes y los expertos para abordar la reconstrucción. Nosotros tenemos el reconocimiento de todas las asociaciones de víctimas de la dana, es una comisión que está siendo útil, no como la del Senado o las Corts Valencianes. El trabajo de Compromís ha sido exquisito, de la mano de las asociaciones de víctimas, para ser su altavoz y defender sus intereses.

Ha habido algo de confusión con si Compromís-Front Valencià era parte de Frente Amplio. En caso de que no dieran los números para formar grupo, ¿cómo se daría el trabajo?

Nosotros estamos convencidos de que vamos a tener grupo parlamentario. No sé si la Mesa lo podrá vetar porque tenemos un protocolo con personalidad jurídica propia. Pero en caso de que no den los números, estaremos donde mejor podamos defender los intereses valencianos. Es lo que hemos demostrado estos años.

¿Por qué un pacto con el PSOE para el Senado?

El Senado, desgraciadamente, no es una Cámara de representación territorial, es una Cámara de segunda lectura. Durante esta legislatura, el PP y Vox han utilizado su mayoría para intentar tumbar medidas aprobadas en el Congreso, como la revalorización de las pensiones, la subida del salario mínimo, iniciativas para limitar los beneficios de grandes empresas y normas relacionadas con la sanidad pública o los derechos sociales. Una mayoría progresista en el Senado puede proteger esas medidas y permitir que sigan adelante. Ese es el objetivo del acuerdo: evitar que se bloqueen políticas favorables a la mayoría social.

¿Cómo plantean la campaña electoral?

Queremos bajar mucho al territorio, somos de ir a las plazas y los pueblos. Queremos que esté muy centrada en las reivindicaciones de los Sindicatos de Inquilinas, de la huelga general; que irá de la mano de las reivindicaciones de las asociaciones de víctimas de la dana, de la lucha por la educación pública valenciana, de la sanidad pública, del tejido asociativo... Será una campaña muy de calle, de plazas, humilde y que reivindique los intereses valencianos. La gente nos estaba pidiendo una papeleta única y vale por tres: frenará a la extrema derecha, hará políticas valientes y, por encima de todo, defenderá los intereses valencianos.

Comienza un ciclo electoral que acabará en mayo de 2027. Esta campaña ha de servir para que la gente vea la utilidad de este proyecto valencianista, ecologista, antifascista, feminista y de izquierdas. Este proyecto político es el único que ha hecho frente de verdad a la derecha y a la extrema derecha en las Corts Valencianes y que es una alternativa real a Maria José Català en el Ayuntamiento de València. Somos la candidatura que hará a Joan Baldoví presidente de la Generalitat y a Mónica Oltra alcaldesa de València. Y esto lo haremos con generosidad y con una apertura que no solo haga que la izquierda valenciana tenga una única papeleta que votar, sino que toda la gente movilizada, toda la gente que está luchando cada día en sus centros de trabajo, en sus centros escolares, en los hospitales, en los centros sociales, en los bomberos forestales, toda la gente de emergencias, todo el mundo cuente con una voz propia y valiente.

El PP ha designado a María José Catalá y el PSOE a Pilar Bernabé, ambas candidatas a la alcaldía de València, como cabezas de lista ¿Cómo ve esta batalla en la circunscripción?

Compromís es el único partido que ha elegido aquí a sus candidatos y candidatas y en un proceso de primarias. Los otros vienen a dedazo de Madrid y teniendo en cuenta solo sus intereses partidistas y electoralistas, sin defender los intereses de los valencianos. Creo que es hacer un mal uso de las listas electorales y la representatividad de los valencianos y valencianas que las candidatas de PP y PSOE al Congreso por la circunscripción de Valencia sean dos personas que una es alcaldesa de València y la otra es candidata a la alcaldía. Queremos personas que luchen de verdad por los intereses de los valencianos, no que vengan a hacer una campaña electoral y después se vayan a otro sitio. Creo que deja bastante que desear por parte de los partidos.