¿Puede Compromís-Front Valencià tener grupo parlamentario? La izquierda ante el obstáculo en el Congreso
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Es una cuestión de voluntad política, pero la coalición está haciendo todo lo que está en su mano para que el resultado sea favorable. Compromís-Front Valencià, la única candidatura que ha articulado a las izquierdas transformadoras en un territorio, aspira a tener un grupo parlamentario valenciano en el Congreso. Una pretensión que los valencianistas llevan desde hace años y que han arañado en varias ocasiones, topándose con la negativa de la Mesa del Congreso y su reglamento.
En la convocatoria del próximo 29 de noviembre concurren varias circunstancias diferentes. La primera, una reforma del reglamento del Congreso. Si antes se necesitaban el 15% de los votos en las circunscripciones o el 5% estatal, en reglamento que entra en vigor en la próxima legislatura rebaja el umbral a cinco diputados y, al menos, “una media del 10 por 100 de los votos válidos emitidos en el conjunto de las circunscripciones en que hubieren obtenido representación o el 3 por 100 de los votos válidos emitidos en el conjunto de la Nación”. Con Sumar, la alianza obtuvo un 15,2% de los votos en la Comunitat Valenciana en 2023, última convocatoria de elecciones generales. En las anteriores, yendo por separado, Podemos-EU obtuvo el 13,5% y Compromís-Más País el 7%. El umbral es asumible.
Con todo, el Reglamento establece que “en ningún caso pueden constituir un Grupo Parlamentario separado los diputados que pertenezcan a un mismo partido”. Aunque esta opción, en función de los resultados, podría no llegar a darse, dada la competencia electoral entre Frente Amplio y Podemos en circunscripciones con pocos escaños, salvo en Madrid o Cataluña (donde los morados se han integrado en la lista de ERC). Con una movilización del electorado ligeramente inferior a la del 2023, dada la división, algunas estimaciones apuntan que la formación morada tendría difícil lograr una representación suficiente –muchos escaños solo se consiguen siendo tercera fuerza–. Para Frente Amplio los cálculos tampoco son demasiado alentadores: el espacio Sumar no logró diputado en las circunscripciones de menos de 5 diputados (obtuvo 31 en todo el Estado, contando a Podemos, Compromís y otras fuerzas).
La segunda, el protocolo interno y el registro de la candidatura. El acuerdo entre Compromís, Podemos, Esquerra Unida y Esquerra Republicana del País Valencià establece el compromiso de intentar formar grupo propio valenciano. También que en el nombre constará la presencia de Compromís, a quien corresponderá la portavocía de manera paritaria. En caso de que se denegara la constitución del grupo, cada partido tendrá autonomía para su adscripción; en el caso de Compromís, será su Ejecutiva Nacional la que decida si de adscriben a un grupo o van al Mixto.
La cuestión clave es si la Mesa entiende que ha habido competencia electoral o no. La coalición integra a partidos con representación estatal (Podem y ERPV comparten personalidad jurídica con Podemos y Esquerra Republicana, respectivamente; mientras que EUPV es una federación con su NIF propio), pero es una marca propia. Los valencianistas han registrado la coalición como una entidad diferenciada de otras formaciones, que no se integra en el Frente Amplio y por tanto no tiene réplica estatal. Todo depende de la interpretación de la Mesa del Congreso, apuntan fuentes valencianistas.
Y la tercera diferencia, clave y complementaria, es la candidatura conjunta del PSOE con otras siete formaciones de izquierdas al Senado. Sería extraño que tras esta alianza en la Cámara Alta los socialistas rechazaran una similar en la Cámara Baja.
Los precedentes de coaliciones anteriores
En 2015, mediante un acuerdo con Podemos, los valencianistas consiguieron superar el umbral que marca el reglamento para poder optar a formar grupo, algo que se repitió en 2016 cuando se sumó Izquierda Unida, y que se frustró por la decisión de la Mesa del Congreso, entonces con mayoría de derechas. En el primer caso, És el Moment, fue la formación morada quien registró la candidatura y, con las llamadas 'mareas', se trató de hacer un grupo confederal, en el que los valencianistas no quisieron entrar apelando a su intención de hacer valer la 'voz valenciana'. En el segundo, con A la valenciana, cuando también obtuvieron 9 diputados, la Mesa del Congreso rechazó esta pretensión con los votos del PP, PSOE y Ciudadanos. Tampoco pudo crear grupo 'En Marea' (A Nova, Podemos, EU) por la misma razón. El órgano entendió que incumplían el Reglamento del Congreso, que prohíbe la constitución de grupos separados a aquellos partidos que no se han enfrentado entre sí en las elecciones.
El entonces portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, recurrió la decisión, alegando que “ningún diputado de 'A la Valenciana' se ha presentado por un partido, sino por una coalición con personalidad jurídica propia constituida para presentarse en las elecciones del 26 de junio, tal como validó la Junta Electoral Central”.
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