Vox no quiere al arzobispo de Valencia: de defender el valenciano a abrir los brazos a los inmigrantes

El arzobispo de València, Enrique Benavent, debutó este jueves en el Fórum Europa Tribuna Mediterránea, un espacio de debate de la ciudad al que acuden líderes de opinión para presentarse en sociedad. Era la primera vez que el purpurado comparecía ante un auditorio laico de estas características, y hasta allí acudieron miembros de la comunidad cristiana, pero también políticos, empresarios, periodistas y representantes de la sociedad civil. Todos, salvo los representantes públicos de Vox en el Ayuntamiento de València y en Les Corts Valencianes. ¿Por qué el partido de Santiago Abascal, que se considera guardián de las esencias del cristianismo, no está interesado en los mensajes de la Iglesia valenciana actual?

Benavent, a preguntas de los periodistas, se refirió al concepto de “prioridad nacional” en las ayudas públicas, que Vox quiere imponer en todos los gobiernos de los que forma parte o resulta clave para su existencia, como ocurre en la Comunitat Valenciana. Para el arzobispo, la prioridad de los cristianos siempre será la “vulnerabilidad de las personas” y las instituciones de la Iglesia actuarán movidas por la humanidad hacia las “personas necesitadas”, sin distinguir si son “de una raza o de otra”.

“Otra cosa es que los Estados tienen recursos limitados, no ilimitados, y, evidentemente, tiene que haber unos criterios de distribución. Pero pensamos que, cuando se trata de ayudar a personas necesitadas, la prioridad es la vulnerabilidad de las personas”, expresó Benavent. “No podemos negar la ayuda a nadie por ser de una raza, de una lengua, de una religión o de otro país distinto. Todos los seres humanos son hijos de Dios”, dijo, al tiempo que añadía que los inmigrantes “deben ser tratados como seres humanos”.

Con ese discurso, los cargos públicos de Vox no habrán querido quedar en evidencia ante el arzobispo y habrán preferido quedarse en la oficina. Entre el público se encontraban políticos de primera fila de la Comunitat Valenciana, como el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez; la consellera de Justicia, Nuria Martínez; o el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó. Del Ayuntamiento de València asistieron los concejales de mayor confianza de María José Catalá: María Jesús Sansegundo, Juan Carlos Caballero y José Marí Olano. Del PSPV-PSOE acudieron los diputados de Les Corts Mercedes Caballero y Ernest Blanch.

El valenciano y las mujeres en la Iglesia

El arzobispontambién ha reivindicado el papel del valenciano en la Iglesia y ha considerado que se están dando “pequeños pasos”, aunque todavía “falta mucho por recorrer”. No obstante, ha opinado que “lo importante es que esta cuestión se despolitice”.

“En nuestra diócesis, casi el 60 % de los padres eligen la educación en valenciano para sus hijos”, ha recordado el arzobispo, quien ha asegurado que “puede utilizarlo quien quiera, porque no está prohibido”.

Además, preguntado por el papel de las mujeres en la Iglesia, especialmente en los órganos de poder, Benavent ha destacado que el planteamiento pasa por “ver qué es prolongación del ministerio apostólico y qué es exigencia de un fundamento bautismal”. “Cuando hay un fundamento bautismal, hay ministerios en la Iglesia a los que puede acceder cualquier bautizado”, es decir, también las mujeres.

Los desafíos de la Iglesia actual

Respecto a los principales retos a los que se enfrenta la Iglesia en la actualidad, el arzobispo ha señalado que el modelo de transmisión de la fe ha cambiado, ya que ya no se transmite por herencia, sino por testimonio. Por eso, “los cristianos estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe”, ha afirmado.

“La misión de la Iglesia actual es proponer y despertar una fe viva”, ha incidido Benavent, quien ha explicado que “cada vez es más frecuente el número de adultos que piden a la Iglesia recibir los sacramentos de la iniciación cristiana”, un fenómeno que España reproduce de Europa y que demuestra que “hay alguna semilla que de alguna manera está brotando”. “Como Iglesia tenemos la misión de cuidar a estas personas que se acercan”, ha advertido.

Cáritas ha recibido 50 millones de euros en donaciones por la dana

El arzobispo ha destacado el papel de Cáritas Diocesana como instrumento para “el ejercicio de la caridad” y ha puesto en valor la respuesta de la organización tras la dana de 2024. Según ha explicado, la entidad ha recibido más de 50 millones de euros en donaciones, que se están destinando a un plan de actuación de tres años para atender a las personas afectadas.

Benavent ha detallado que las ayudas se articulan en cinco grandes líneas: apoyo a quienes perdieron su vivienda, a los negocios damnificados, a la movilidad, a la salud mental y a las parroquias de Cáritas de las zonas afectadas.

Hasta el momento, según ha precisado, ya se han destinado 35 millones de euros a municipios especialmente golpeados por la barrancada, como Catarroja, La Torre (València), Picanya, Alfafar, Aldaia o Utiel, entre otros.