València busca un cambio legal para el acceso a la escala de mando de la Policía Local, que abre la puerta a la entrada de militares en la cúpula
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València impulsa un cambio legal para el acceso a la escala de mando de la Policía Local que abre la puerta a que los agentes se salten las categorías y entren mandos de otros Cuerpos. La ciudad propone a la Conselleria de Emergencias que modifique la ley de Coordinación de Policías Locales e incorpore una excepción para grandes ciudades, en la que apenas entraría la capital, para cubrir las plazas vacantes tras años sin convocar oposiciones.
La situación de interinidad en las escalas de mando, fruto de una década sin convocar procedimientos que permitan la cobertura de las vacantes, y las jubilaciones de la cúpula, llevan a la Jefatura, avalada por el Ayuntamiento, a pedir una excepción para la capital. La propuesta implica permitir el acceso por turno libre -abierto a cualquier ciudadano que cumpla los requisitos- a la categoría de inspector, intendente, comisario y comisario principal; es decir, que personal de otros cuerpos -Ejército, Guardia Civil, Policía Nacional- pueda acceder a las escalas de mando, además de que los propios policías locales puedan concurrir a las oposiciones saltándose varios escalafones en la carrera profesional.
Hasta la fecha, el turno libre está previsto para la categoría de agente de la escala básica, únicamente por oposición, e inspector o inspectora de la escala técnica, por concurso oposición. De ahí, los funcionarios van ascendiendo de agente a oficial, de oficial a inspector, intendente, comisario y comisario principal, en lo que se denomina promoción interna. Es la forma común de ascender. Existe, por necesidades del servicio, la mejora de empleo, que permite cubrir un puesto superior durante dos años, pero no consolida la plaza. Y la promoción interna interadministrativa, más limitada en las convocatorias, que implica saltar de una administración a otra en una categoría superior.
La propuesta del Cuerpo, avalada por todos los sindicatos salvo Comisiones Obreras, señala que se debe garantizar en todo caso que al menos un 70% las plazas de cada categoría sean convocadas por promoción interna y un 15% por el turno de movilidad. Sin embargo, prevé que, si no se cubren, las plazas en el turno de promoción interna pasarán al turno libre, después a movilidad o promoción interadministrativa con movilidad.
La medida impulsada por el comisario principal jefe, Ángel Albendín, incrementa notablemente la previsión de plazas convocadas para quienes ya forman parte del Cuerpo en la ciudad pero, dada la situación de la plantilla, difícilmente se consolidará este porcentaje. Más de la mitad de los mandos altos e intermedios están en situación de interinididad -por mejora de empleo- y no podrían optar a una escala superior por promoción interna. Si se aprueba el cambio en la ley podrán hacerlo por turno libre, compitiendo con agentes de menor categoría o con personal de otros Cuerpos. Un inspector podrá optar a comisario igual que un intendente, que un comisario mejorado o que un Guardia Civil. Incluso a comisario principal, la máxima escala de mando. Con la ley actual, solo seis inspectores pueden ascender a las 21 vacantes de intendentes, dos intendentes a las plazas de comisario o solo seis comisarios a las tres plazas de comisario principal. Ningún comisario principal puede disputarle el mando al jefe en el proceso ya abierto -solo hay uno con la plaza consolidada y se apartó por cuestiones de salud-.
La propuesta se presenta como una cuestión opcional para los municipios de gran población, aquellos de más de medio millón de habitantes. Solo afectaría, de aceptarse, a la ciudad de València. No goza de popularidad entre los mandos, que ven cómo agentes de categorías inferiores o de otros cuerpos pueden pasar por delante de ellos, y que el Cuerpo “se llene de militares” como en los años noventa.
El planteamiento debe pasar por la Conselleria de Emergencias, que tendrá que estudiar si lo acepta o no. Para cambiar la ley de Coordinación de Policías Locales, que salió por la mínima en las Corts, tendría que volver a pasar por el Parlamento autonómico, aunque fuera a través de un decreto-ley. Emergencias no se ha pronunciado sobre la propuesta, que fue remitida a finales de febrero.
Interinidad en la cúpula y jubilaciones próximas
Buena parte de la plantilla de la Policía Local de València ha ascendido mediante procesos de mejora, que están previstos para cubrir necesidades del servicio de manera temporal, limitados a dos años por ley, que se incumple desde hace meses. Por ello, no pueden optar a escalas superiores hasta tener la plaza en propiedad. La falta de oposiciones en el Ayuntamiento de València ha provocado que se cronifique la interinidad en las escalas de mando, y que se resuelvan los problemas a parches, con nombramientos provisionales.
Por debajo del comisario principal jefe solo hay un comisario principal con plaza en propiedad y otro con la plaza en mejora, con dos vacantes sin cubrir recientes: uno de los comisarios principales acaba de ser nombrado director general de Emergencias en la Generalitat y el cuarto, también mejorado, acaba de jubilarse. Nadie puede disputar la cúpula. En el siguiente escalón hay 9 comisarios, tres de ellos en mejora de empleo -dentro del plazo legal-, y una vacante, así que solo seis pueden optar a subir de categoría, en caso de convocarse la plaza. En el 2027 se jubilarán al menos tres de ellos. En octubre de 2024 se inició el procedimiento de oposición, que lleva más de un año congelado por múltiples conflictos: dos recursos administrativos que impugnan el tribunal y una sentencia que obliga a reformular el baremo de méritos, a consecuencia de un recurso del SPPBL. El anterior procedimiento, de mejora, aún está en los tribunales.
Siguiendo la escala están los intendentes. Hay 10 en mejora de empleo desde julio de 2024 y 29 plazas vacantes. Entre el cuerpo de Inspectores, de cerca de 50, hay 21 que ejercen con mejora de empleo, de los que 15 superan los dos años desde junio de 2024. Y en el caso de los oficiales, hay 40 nombrados en mejora de empleo, de los que más de la mitad -en concreto, 23- superan los dos años desde abril de 2024. A ello hay que sumar las jubilaciones en la escala de mando y los acumulados de horas, que se compensan con días libres - entre los intendentes, que están haciendo las funciones de varios comisarios, superan las 2.500 horas-. Es decir, prácticamente la mitad de los mandos intermedios no puede optar a las escalas superiores porque no tiene la plaza en propiedad. Salvo en el caso de los inspectores, apuntan fuentes del Cuerpo, las escalas superiores no se verían beneficiadas del cambio propuesto.