El Ayuntamiento de València mantiene la opacidad con los apartamentos turísticos

El Ayuntamiento de València mantiene su opacidad sobre los apartamentos turísticos pese a las constantes quejas de oposición, asociaciones vecinales y los reproches del Síndic de Greuges. El organismo estatutario cierra la queja abierta a raíz de las reclamaciones de la Federación de Asociaciones de Vecinos de València, que lleva prácticamente un año pidiendo información sobre los pisos turísticos con licencia en la capital.

La federación vecinal pidió conocer la relación de los alojamientos turísticos con indicación de la ubicación y de la resolución, fecha y número, del título habilitante, licencia o certificado de compatibilidad urbanística concedido, tras leer en un documento municipal que la ciudad contaba con 1.836 viviendas de uso turístico. Trasladó la petición al Ayuntamiento y, ante la falta de respuesta, acudió al defensor del pueblo valenciano y al Consejo de Transparencia. Este primero reclamó al consistorio que facilitara la información, sin éxito.

El Síndic de Greuges, Ángel Luna, emitió la resolución de cierre el pasado 9 de enero, donde recoge que “se hace evidente que desde el Ayuntamiento de València no se han realizado las actuaciones necesarias para atender las recomendaciones del Síndic” y reprocha que “ese comportamiento ha impedido alcanzar, de manera efectiva, la satisfacción de los derechos reclamados por la persona promotora de la queja”.

El consistorio ha ido estirando los plazos, alegando distintas cuestiones para no cumplir la petición. Primero pidió una prórroga —el Síndic le dio un mes para informar sobre las medidas adoptadas para entregar la información— alegando que era verano y buena parte del personal estaba de vacaciones, pero la institución estatutaria la denegó. En agosto, a pocos días de concluir el plazo, el servicio de licencias urbanísticas respondió que “se está trabajando en la implantación a través de medios electrónicos de la información solicitada, que a día de hoy —en referencia al mes de agosto— no está ultimada”. También que, a la par, se estaba trabajando en una modificación legislativa —de planeamiento sobre el uso terciario hotelero— que afectaba a esa materia, y trasladó que había voluntad de facilitar los datos pedidos.

El Ayuntamiento apuntó que la información requería una reelaboración compleja, dificultad que reside en “la necesidad de consolidar y procesar información procedente de diversas fuentes internas”. El Síndic planteó entonces dos cuestiones: la primera, la posibilidad de entregar la información por plazos; la segunda, que el consistorio hiciera una estimación acerca de la fecha de entrega. Para Luna, la complejidad o la falta de medios no son suficientes para no trasladar los datos reclamados.

Ya en octubre, el Síndic volvió a preguntar al Ayuntamiento qué estaba haciendo para proporcionar la información, a lo que desde Licencias respondieron que seguían trabajando en ello. La Federación de Vecinos reprochó entonces que la “falta de cooperación institucional” se traduce “en una opacidad persistente que impide el ejercicio de derechos ciudadanos y vecinales”. Pasados seis meses de la queja, Luna recordó que la Federación “sigue sin poder saber cuándo podrá acceder, de forma parcial o total, a la información solicitada” y emitió una resolución recomendando que la facilitaran.

A este último escrito, el Ayuntamiento respondió que seguía sin tener la información lista para trasladarla. “Vista la petición de informe se indica que no hay novedad respecto al último informe emitido, estando pendiente de aprobación definitiva la modificación de Planeamiento respecto al uso terciario hotelero. No se dispone todavía de la información solicitada por el Síndic”, recoge la resolución de cierre, publicada el pasado 9 de enero. Más de ocho meses después de solicitarlo, la Federación de Asociaciones de Vecinos de València sigue sin saber nada de los 1.800 apartamentos turísticos de la ciudad.