Un informe de Sanidad apunta que la piscina de Benicalap emplea agua de pozo “sin tratar”

En pleno episodio de calor extremo, la ciudad de València se va quedando sin alternativas de ocio con poco riesgo. La misma semana que se ha tenido que cerrar la piscina de Nazaret por la presencia masiva de aves, Compromís desvela un informe de los servicios municipales de Sanidad sobre el agua de la piscina municipal de Benicalap, que apunta a graves deficiencias.

El informe de Sanidad constata que se emplea agua de pozo sin tratar para el llenado de, al menos, la piscina grande descubierta de la instalación. Es agua que procede de un pozo del que es titular la Fundación Deportiva Municipal, un organismo autónomo que gestiona estas instalaciones públicas. También constata que se emplea el agua de agua de pozo sin tratar en el baldeo de la playa de las piscinas. A fecha de la inspección, realizada el 18 de junio, “no existe sistema de desinfección del agua del pozo en la caseta donde está ubicado el pozo. Tampoco existe sistema de desinfección del agua del pozo en las instalaciones de la piscina, por lo que se constata que el agua de pozo no se desinfecta antes de entrar en los vasos”.

El documento recoge que se dio traslado al responsable de la empresa que gestiona la piscina y al jefe de servicio de infraestructuras de la fundación, que se comprometió a la instalación de un equipo automático de desinfección que realizaría el tratamiento del agua de pozo. También indica que el responsable de la empresa trató de aportar justificantes de años anteriores para “ganar tiempo” con las inspecciones. Los inspectores recalcan además una actitud “agresiva” y amenazas durante los trabajos: “Se dirigió a la autoridad sanitaria de forma ostensiblemente alterada, se aproximó de manera intimidatoria, mientras elevaba reiteradamente el tono de voz con prohibición expresa a la inspección de mantener cualquier comunicación con el personal de la instalación de baño”, señala el informe, al que ha tenido acceso elDiario.es.

El informe, según denuncia Compromís, señala que la instalación tiene condición de refugio climático, “con el agravante de que los usuarios son niños y adolescentes”, que “quedan indefensos ante las actuaciones negligentes por parte del gestor de la instalación”.

Para la concejala de Compromís Eva Coscollà, “el gobierno de Catalá ha mantenido abierta una piscina municipal llena de niños con agua de pozo sin desinfectar y contaminación fecal, y aún más: lo ha permitido quien tiene la doble responsabilidad de concejala de Deportes y presidenta de la Fundación Deportiva Municipal”. La concejala valencianista insiste en que Rocío Gil “se hizo la foto con la alcaldesa para presumir de piscinas renovadas y, mientras tanto, un inspector municipal acababa teniendo que llamar a la policía y pedir que se cerrara Benicalap por un riesgo grave para la salud pública, y esa es la realidad que ocultan”.