Los vehículos ya circulan por el 'bypass' original de la A-7 sobre el barranco del Poyo 15 meses después de la destrucción de la dana

Quince meses después de que la catastrófica dana del 29 de octubre de 2024 colapsara las estructuras de la autovía A-7 a su paso por el barranco del Poyo, el tráfico ha vuelto finalmente a discurrir sobre el trazado original de la vía. Este hito marca el fin de una etapa de provisionalidad en el 'bypass' de València, donde la circulación se ha restablecido sobre las estructuras reconstruidas, aunque todavía bajo condiciones de velocidad y fluidez limitadas mientras se ejecutan los remates finales de la obra.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha movilizado un presupuesto total de 17,3 millones de euros para devolver la normalidad a este punto estratégico del kilómetro 336,8. Tras meses de trabajos intensos para levantar de nuevo los puentes que fueron arrasados por el agua, la actuación entra ahora en su recta final con la extensión de la capa de rodadura definitiva. Estas labores de asfaltado se centrarán inicialmente en la calzada sentido Alicante, lo que requerirá el corte completo de este sentido durante varias jornadas nocturnas para interferir lo menos posible en el transporte de mercancías y viajeros.

Las restricciones comenzarán la noche del 18 al 19 de febrero con la adecuación del entronque sur y continuarán el fin de semana del 22 al 25 de febrero para completar el aglomerado asfáltico. Durante estas ventanas de trabajo, los conductores que realicen trayectos de largo y medio recorrido deberán utilizar como alternativa las autovías V-31 y V-30, mientras que el tráfico interior del tramo sur del bypass será desviado por la A-3, la CV-410 y la CV-36, todas ellas debidamente señalizadas para facilitar la navegación.

Por lo que respecta a la calzada en sentido Barcelona, el extendido del asfalto final se pospondrá hasta que concluya el desmantelamiento total del desvío provisional que se habilitó de urgencia el 14 de noviembre de 2024. Actualmente, esa plataforma auxiliar todavía desempeña un papel logístico fundamental al servir de acceso para la maquinaria pesada y los camiones que transportan materiales a la zona de obra. Una vez se retire esta infraestructura temporal, que permitió mantener la conectividad con la A-3 en Quart de Poblet durante los meses más críticos, la A-7 lucirá su aspecto definitivo, cerrando así una de las cicatrices más profundas que dejó la riada en la red de carreteras del Estado.