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No te quedes solo en Duolingo y fíjate objetivos realistas: cómo empezar a aprender un nuevo idioma, según los expertos

Madeleine Aggeler

31 de marzo de 2026 22:05 h

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Si hay algo que garantiza que un personaje de la cultura pop resulte atractivo y sofisticado es el hecho de ser políglota. Piensa, por ejemplo, en James Bond, Yasmin de Industry o el Tío Gilito.

Aprender un nuevo idioma no solo te hace parecer guay, sino que también te permite familiarizarte con otra cultura, conectar con gente nueva y disfrutar de una mayor variedad de arte y medios de comunicación. Y es bueno para tu cerebro. Los estudios han demostrado que aprender un nuevo idioma está relacionado con una mayor concentración, mejores habilidades comunicativas, una memoria más potente y una mayor creatividad.

Pero, ¿cómo puedes hacerlo si no eres un misterioso agente internacional, una heredera editorial o un pato multimillonario?

Aunque hay muchas formas de aprender idiomas, hay algo que todos los políglotas —personas que hablan varios idiomas— tienen en común, según explicó la Dra. Lydia Machova, mentora lingüística y antigua intérprete, en una popular charla TED: “Simplemente encontramos formas de disfrutar del proceso de aprendizaje de idiomas”.

Distintos expertos explican a continuación cómo empezar a aprender un nuevo idioma.

¿Cómo aprendemos idiomas los seres humanos?

Para entender cómo se aprende un idioma, resulta útil comprender qué ocurre en el cerebro cuando lo hacemos.

El aprendizaje de idiomas no se concentra en una sola parte del cerebro, explica Lindie Botes, profesora de idiomas. “Varias regiones coordinan los sonidos, asocian significados y producen el habla”, afirma.

Cuando empiezas a aprender un nuevo idioma, los nuevos sonidos se filtran a través de tu lengua materna antes de llegar al significado, explica Botes. Por ejemplo, si eres angloparlante, estás empezando a aprender francés y oyes o lees la palabra “fromage”, tu cerebro no imagina automáticamente el queso. Primero piensa en la palabra inglesa “cheese” y, a partir de ahí, comprende que “fromage” significa cuajada de leche prensada (queso).

Se trata de un proceso cognitivo algo ineficaz. Pero Botes explica que, con el tiempo, gracias a la práctica regular y a la exposición al nuevo idioma, el cerebro forma nuevas conexiones neuronales y, finalmente, es capaz de relacionar las palabras con su significado sin necesidad de un intermediario lingüístico.

¿Es cierto que los niños aprenden idiomas con más facilidad que los adultos?

Sí. Los niños tienen una mayor plasticidad cerebral, lo que significa que a su cerebro le resulta más fácil crear las nuevas conexiones neuronales necesarias para aprender un nuevo idioma. Los adultos tienen patrones cognitivos más arraigados, lo que les dificulta asimilar las reglas lingüísticas que se alejan de esos patrones.

Por ejemplo, probablemente sería más fácil para un niño angloparlante acostumbrarse a idiomas como el japonés o el turco, que colocan los verbos al final de la frase. Para un adulto, probablemente sería más difícil reescribir su comprensión actual de la sintaxis, que coloca el verbo directamente después del sujeto.

No solo eso, sino que a los adultos les puede resultar difícil pronunciar ciertos sonidos. “Ciertos músculos de la boca y la lengua que influyen en la precisión de la pronunciación se desarrollan en una etapa temprana de nuestra vida”, afirma Kerstin Cable, experta y consultora en aprendizaje de idiomas. “Eso puede hacer que resulte más difícil empezar más tarde y perfeccionar la pronunciación”.

¿Cuál es la mejor manera de empezar a aprender un idioma?

No te preocupes: si eres un adulto con conexiones neuronales ya consolidadas, no hay que perder la esperanza.

Los expertos coinciden en que cualquiera puede aprender idiomas si se lo propone. “Mucha gente dice que simplemente no está hecha para aprender idiomas, como si les faltara algún don que otras personas tienen”, afirma Botes. Pero, en la mayoría de los casos, añade, estas personas no tienen un problema de talento, sino un problema de hábitos y mentalidad.

Cable afirma: “Lo que suelo aconsejar a la gente es que no se limite a descargar Duolingo”.

Consejos para aprender un nuevo idioma

Ten objetivos claros: “Hay quien quiere hablar con sus seres queridos. Otros quieren mejorar sus oportunidades profesionales… y hay quien simplemente quiere charlar durante las vacaciones”, afirma Cable. “Cada uno practicará cosas diferentes”. A veces, añade Cable, la curiosidad es un objetivo en sí misma. “Me encanta la curiosidad intelectual como motivo para aprender un idioma”, afirma.

Aprende en el orden correcto. Botes sugiere los siguientes pasos:

En primer lugar, escucha todo lo que puedas del nuevo idioma: música, podcasts, películas y similares. “Ayuda a familiarizarse con el sonido, el ritmo y la entonación”, afirma. Además, sienta una buena base para la pronunciación.

A continuación, aprende el sistema de escritura. Esto es especialmente importante si es diferente al tuyo. “Puede resultar abrumador, pero siempre es mejor que depender de la transcripción”, afirma.

A partir de ahí, repasa lo básico: saludos, presentaciones personales y estructura básica de las frases. “No sirve de mucho memorizar las 100 palabras más comunes si no sabes cómo encadenarlas en una frase”, dice Botes.

Céntrate en los elementos básicos de uso frecuente: en lugar de intentar entender reglas gramaticales complejas, familiarízate con las palabras y las expresiones lingüísticas que se usan con más frecuencia, aconseja el Dr. Jonathan Newton, profesor asociado de la Facultad de Lingüística y Estudios Lingüísticos Aplicados de la Universidad Victoria de Wellington. “La forma en que aprendes algo influye en lo que puedes hacer con los conocimientos adquiridos”, añade. Si practicas incluso la forma más sencilla de comunicación, aprenderás a comunicarte; si practicas ejercicios de gramática y vocabulario, aprenderás a hacer esos ejercicios, pero poco más.

Fíjate objetivos realistas: la gente suele fijarse expectativas demasiado altas, afirma Cable. Una de las más comunes que ve es que la gente decida aprender 50 palabras nuevas al día “sin darse tiempo para procesarlas, asimilarlas y utilizarlas realmente”.

Equilibra tus habilidades: en lugar de centrarte solo en la lectura o la expresión oral, Cable aconseja abordar todas las habilidades básicas. “Cada habilidad influye en la siguiente, por lo que es genial practicarlas todas juntas”, afirma.

Adopta una mentalidad de crecimiento: “Es muy fácil desmotivarse si te centras demasiado en lo difícil que es un idioma”, dice Botes. Cambiar tu perspectiva para verlo como una oportunidad de aprendizaje permanente puede hacer que te resulte más manejable.