Govern, ERC y Comuns afrontan una semana decisiva para sellar los presupuestos en Catalunya
El Govern catalán y los socios de investidura, ERC y Comuns, afrontan una semana decisiva para poder rubricar un acuerdo de presupuestos. Todo apunta a que el lunes se conocerán los detalles de la nueva línea de tren orbital pactada entre la Generalita y ERC. Mientras tanto, los Comuns negocian una actualización de su acuerdo y añaden la retirada del tren R-Aeroport sobre la mesa.
La previsión es que un Consejo Ejecutivo extraordinario apruebe el viernes las nuevas cuentas y las envíe al Parlament. Se trata del segundo intento después de que el ejecutivo de Salvador Illa retirara el pasado marzo los presupuestos del Parlament porque no tenía los votos necesarios de ERC. Una negociación que embarrancó por el traspaso del IRPF.
ERC ya ha convocado el Consejo Nacional para que el lunes por la tarde avale que se dan las condiciones para cerrar un acuerdo de presupuestos. Si el aval se confirma, previsiblemente al día siguiente, martes, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, serán los protagonistas de la firma formal del pacto.
El próximo miércoles la política catalana tendrá dos escenarios: en Barcelona habrá pleno del Parlament con la sesión de control al presidente de la Generalitat y en Madrid se celebrará, tal como avanzó la ACN, la comisión bilateral Estado-Generalitat que debe servir para dar garantías de cumplimiento de los acuerdos con los republicanos que dependen del Gobierno español.
Los Comuns se reúnen el lunes con el Ejecutivo catalán e intensificarán su protagonismo en la segunda parte de la semana con el objetivo y la previsión de que el Govern pueda aprobar el viernes los nuevos presupuestos en un Consejo Ejecutivo extraordinario. Ese mismo día se enviarían al Parlament para que comiencen a tramitarse y puedan aprobarse definitivamente antes de que acabe julio.
ERC desvincula el IRPF de las cuentas y prioriza las infraestructuras
Después de retirar la recaudación del IRPF como condición para firmar un acuerdo de presupuestos, Esquerra ha recuperado el proyecto de una nueva línea de tren que uniría las ciudades de Mataró, Granollers, Sabadell, Terrassa, Martorell, Vilafranca del Penedès y Vilanova i la Geltrú, sin pasar por Barcelona.
Según la propuesta de los republicanos, debería estar terminada hacia 2040 con una inversión de 5.200 millones, asumida por el Estado. Está previsto que el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, dé detalles este lunes desde Sant Sadurní d'Anoia de lo que sería un cuarto cinturón ferroviario.
Otra de las condiciones que ERC ha puesto sobre la mesa está estrechamente vinculada a las inversiones. Los republicanos quieren que se cree una sociedad mercantil que supervise la ejecución de las inversiones del Estado en Catalunya. Se trata del instrumento alternativo que se ha encontrado después de que el Congreso tumbara, con los votos de Junts, la propuesta para crear el consorcio de inversiones. En el caso de la sociedad mercantil solo hace falta la aprobación en un Consejo de Ministros y no es necesario pasar por el Congreso.
Los republicanos también reclaman acuerdos en el ámbito de la educación, la sanidad y para potenciar el catalán. Y lo que debe desvelarse en los próximos días es la concreción de la “ganancia de soberanía” que el partido de Oriol Junqueras reclama para firmar los presupuestos. En las últimas semanas, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, avanzó que se está trabajando en un acuerdo sobre la gobernanza aeroportuaria de Catalunya. Pero no se ha concretado.
Vivienda y movilidad, las prioridades de los Comuns
Los Comuns ya cerraron un acuerdo con el Govern hace meses, pero han reclamado una “actualización”. Y han añadido como condición que el ejecutivo frene el R-Aeroport, el tren lanzadera que pretende unir el centro de Barcelona con el aeropuerto de El Prat. Los Comuns consideran que el trazado actual beneficiará principalmente a los turistas.
En vivienda, los Comuns advierten de que “faltan concreciones” sobre la unidad de disciplina con rango de dirección general, que debe servir para centralizar y endurecer las sanciones e inspecciones en este ámbito. Asimismo, plantean una ley para convertir oficinas y locales en pisos protegidos con el objetivo de incrementar el parque de vivienda pública. El grupo de Jéssica Albiach también fija la lucha contra la desigualdad como prioridad para cerrar un acuerdo de presupuestos.
Las negociaciones llegan a la recta final en un contexto de huelgas de los sindicatos del sector educativo y en medio de la polémica por la infiltración de mossos en una asamblea de docentes en huelga y el plan piloto del Gobierno para introducir mossos de paisano en los institutos. Tanto el sindicato USTEC como Junts y la CUP han reprochado a ERC y Comuns que no condicionen las negociaciones de los presupuestos a estas cuestiones.
Por su parte, el ejecutivo catalán se ha mostrado optimista en los últimos días. Desde Estados Unidos, el presidente de la Generalitat ha dicho que tiene la confianza de que las cosas irán bien, en referencia a un acuerdo de presupuestos.
Más de tres años sin nuevos presupuestos
El 10 de marzo de 2023 el Parlament aprobó los últimos presupuestos. En aquel momento, Pere Aragonès encabezaba un Govern en minoría que consiguió el apoyo del PSC y de los Comuns. La situación actual es el periodo más largo sin nuevos presupuestos desde la I legislatura. Superando el intervalo de 3 años y un mes entre las cuentas aprobadas en marzo de 2017, con Carles Puigdemont de presidente, y las de la pandemia de abril de 2020, tras la aplicación del 155.
En su primer año como presidente de la Generalitat, Salvador Illa no consiguió suficientes apoyos para aprobar los presupuestos de 2025. No los llevó al Parlament y optó por pactar con los socios de investidura, ERC y Comuns, tres suplementos de crédito para inyectar 4.000 millones de euros a las cuentas prorrogadas de 2023.
Las partes negociadoras son conscientes de que los presupuestos que se están ultimando no serán solo para 2026 sino, seguramente, para lo que queda de legislatura teniendo en cuenta que se acerca un nuevo ciclo electoral.
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