'Lentilles aux saucisses', el guiso tradicional francés con legumbres y verduras para disfrutar en días de frío

Las lentejas, como el resto de las legumbres, son un ingrediente muy preciado en la gastronomía española. Ya sean en guisos o estofados, se trata de un alimento muy versátil, de sabor y textura discretos. Aún así, esto no ha sido suficiente incentivo para incorporarlas en distintas recetas, a diferencia de otras legumbres, como es el caso de los garbanzos, que se preparan de manera tradicional a la marinera o se pueden tostar a modo de aperitivo.

Fuera de nuestras fronteras, las lentejas han encontrado un mayor acomodo en recetas caseras. Es el caso de las lentilles aux saucisses, un guiso que combina estas legumbres con la salchicha ahumada y las verduras, con un sabor intenso que escapa de lo acostumbrado en el recetario de nuestro país. Sin duda, un plato perfecto para los días de frío.

Esta receta es todo un reconstituyente. No solo por la deliciosa salchicha ahumada, sino también por el papel que juegan las propias lentejas. Tal y como detalla la Fundación Española de Nutrición, esta legumbre posee un bajo contenido en grasa y alto contenido en proteínas de origen vegetal. En el apartado de las vitaminas destacan por la tiamina, niacina, folatos y vitamina B6: en concreto, una ración de lentejas cubre el 29% de la ingesta recomendada de tiamina para una persona de 20 o 39 años con actividad física moderada.

También es más que reseñable su contenido en fibra, tanto soluble como insoluble, aunque presente una menor concentración que en el caso de otras leguminosas. Su aporte de fibra que favorece el tránsito intestinal y ayuda a combatir el estreñimiento. Por si fuera poco, las lentejas son fuente de hierro no hemo, magnesio, zinc, potasio, fósforo y selenio.

Receta de lentilles aux saucisses

No solo tiene ventajas este plato en el apartado nutricional, puesto que se trata de una receta fácil de preparar, perfecta hasta para los cocineros más novatos. Y es que, requiere de unos tiempos y procesos de elaboración muy cortos. Prácticamente, solo habrá que introducir los ingredientes en la olla. Para preparar esta receta, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 400 gramos de lentejas verdes
  • 150 gramos de panceta en dados
  • Dos salchichas de Toulouse o ahumadas, de gran tamaño
  • Tres zanahorias
  • Tres ramas de apio
  • Dos dientes de ajo
  • Una cebolla
  • 80 mililitros de vino blanco seco
  • Un litro de caldo de pollo
  • Clavos de olor
  • Una cucharada de tomate concentrado
  • Media cucharadita de comino molido
  • Laurel
  • Tomillo
  • Mostaza a la antigua (para el momento de servir)

Tradicionalmente, este plato se prepara con la conocida como lenteja verdina, menos común en nuestras fronteras, pero muy populares en el país galo. Se trata de una variedad con menor proporción de almidón que el resto, por lo que tienen una textura muy suave. Debido a esto es perfecta para preparar ensaladas o para recetas con caldos con poco cuerpo como el de esta receta, puesto que no espesará el conjunto. Otra ventaja que presenta sobre el resto reside en sus cortos tiempos de cocción, ya que estará lista en apenas media hora. En teoría, no es necesario ponerla a remojo, aunque es preferible dejar que reposen en agua al menos un par de horas, para evitar encontrarse en la boca con una lenteja dura o poco cocida.

Como alternativa a la verdina puede utilizarse la lenteja pardina, que conservará también su forma en la cocción y también tiene unos tiempos de preparación relativamente cortos.

En lo que respecta a las salchichas, recomendamos que te encomiendes a tu charcutero de confianza para que te asesore. Lo recomendable es que, si es posible, te hagas con una salchicha de Toulouse, que se prepara con carne picada de cerdo mezclada con agua, azúcar, sal y pimienta. Se trata de un embutido con un buen grosor, cuyo sabor recuerda a la butifarra fresca española. Como alternativa, puedes adquirir salchichas ahumadas de gran tamaño. Con independencia del tipo de salchicha que elijas, recuerda que buscamos un embutido que, al cortarlo, resulte en una rodaja gruesa y contundente. Para preparar esta receta, deberás seguir estos pasos:

  1. Dora la panceta en dados y las salchichas en la cazuela en la que vas a preparar el guiso. No necesitas añadir un fondo de aceite o de mantequilla, puesto que la panceta desprenderá grasa por sí sola durante este paso.
  2. Añade las zanahorias, el apio y el ajo, además del comino y el tomate concentrado. Rehoga un poco las verduras y después añade el vino blanco, que desprenderá la grasa de la carne del fondo de la cazuela.
  3. Incorpora las lentejas, el caldo de pollo, y la cebolla pelada, entera y claveteada (es decir, con los clavos de olor insertados en su superficie); además del laurel y el tomillo.
  4. Tapa la cazuela y cuece los ingredientes a fuego lento durante unos 35 minutos o hasta que estén tiernas.
  5. Sirve el guiso junto a una cucharada generosa de mostaza a la antigua.

Si puedes, deja que repose este plato unas horas para que sus sabores se asienten, ya que quedará aún más delicioso. Es una receta perfecta para preparar en grandes cantidades que podrás aprovechar a lo largo de la semana.