Más allá de las migas: cuatro recetas para aprovechar el pan duro y que puedes hacer sin horno

Para muchos hogares, el pan duro junto a un día lluvioso forman una ecuación de única solución: preparar un buen plato de migas. Se trata de un plato tradicional con múltiples interpretaciones en todo el territorio y con unas características muy deseables en estos días de frío. Contundente, cargado de sabor y fácil de preparar, es una receta perfecta para aprovechar el pan duro.

Por si fuera poco, se prepara en un tiempo récord en la sartén, sin tener que limpiar el horno. Sin embargo, es posible que quieras incorporar cierta variedad en tu recetario de aprovechamiento. Existen recetas perfectas para que transformes un pan de días en deliciosos manjares. Es por ello que te proponemos cuatro platos para preparar con pan duro, que podrás hacer sin horno:

Torrijas

Son numerosos los postres que aprovechan el pan duro. Es el caso de las torrijas de leche, una receta muy enraizada en la gastronomía tradicional española. Se trata de un dulce ligado a la Semana Santa y la Pascua, pero sus ingredientes sencillos permiten que se pueda preparar todo el año:

  • 20 rebanadas de pan
  • Un litro de leche
  • 100 gramos de azúcar
  • Una rama de canela
  • Dos huevos
  • Azúcar para rebozar
  • Canela en polvo
  • Ralladura de limón
  • Aceite de oliva para freír

En primer lugar, corta el pan en rebanadas, lo recomendable es que tenga de uno a dos centímetros de grosor. Después, infusiona la leche hasta que comience a hervir con el azúcar, la rama de canela y la piel del limón.

Deja que la leche enfríe y después remoja con la mezcla el pan durante una hora. Pasado el tiempo, pasa el pan por el huevo batido y fríelo en abundante aceite de oliva. Por último, reboza la torrija con una mezcla de azúcar y canela.

Sopa de ajo

Se trata, junto a las migas, de la receta de aprovechamiento del pan duro por excelencia. También conocida como sopa castellana, este contundente plato de cuchara se prepara con ingredientes humildes que solemos tener por casa. La receta va variando según la tradición de cada familia. En algunos recetarios aparece viuda, con el ajo, el huevo y el pan. En otras interpretaciones se le añade jamón y chorizo, por lo que lo puedes incorporar si lo prefieres. La sopa de ajo tiene los siguientes ingredientes:

  • Una barra de pan del día anterior
  • Una cabeza de ajos o una docena de dientes de ajo
  • Tres cucharadas de pimentón dulce
  • Agua, caldo de pollo o de verduras
  • Tres huevos
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Para preparar esta receta, deberás empezar pelando y laminando la docena de ajos. Procura que quede en lonchas finas, para que se cueza bien y no sea abrumador al gusto. Después, en una olla con un buen fondo de aceite de oliva dóralos a fuego lento, con cuidado de que no se quemen.

Cuando el ajo comience a coger color, añade el pan duro. También debes cortarlo en rodajas finas, para que se funda con el caldo. Debe quedar bien dorado, momento en el que añadirás el pimentón y rehogarás brevemente para evitar que se queme. Acto seguido, añade el agua o caldo de tu elección y deja que cocine unos 20 minutos. Pasado el tiempo, casca unos huevos y apaga el fogón cuando se cuezan.

Albóndigas de carne

De tomate, de bacalao, de la abuela, hay decenas de interpretaciones de las albóndigas en nuestro país. Se trata de un plato humilde que se aglutina, entre otros, gracias al pan, por lo que es una receta perfecta para aprovechar un churrusco. Necesitarás estos ingredientes para cuatro personas:

  • 500 gramos de carne picada
  • Un manojo de perejil
  • Tres dientes de ajo
  • Un huevo
  • Harina de trigo para rebozar las albóndigas
  • 500 mililitros de caldo de pollo
  • Dos cebollas
  • 50 gramos de migas de pan
  • 100 mililitros de leche
  • Una zanahoria
  • 200 mililitros de vino blanco

En primer lugar, pica un diente de ajo y mézclalo con la carne, el huevo, la miga de pan remojada en la leche, una cucharadita de perejil picado y un pellizco de sal hasta obtener una masa homogénea. Tras esto, forma bolitas y pásalas por harina.

Fríe las albóndigas es una sartén hasta que doren y resérvalas. Para la salsa, pocha dos dientes de ajo, la zanahoria y las dos cebollas. Añade una cucharada de harina e incorpórala. Añade el vino y reduce. Tras esto, calienta el caldo de pollo en una olla y añádele la salsa triturada y las albóndigas, dejando que cueza todo durante diez minutos.

Salmorejo cordobés

Sin duda, una de las recetas con pan duro más refrescantes es el salmorejo cordobés, una sopa fría perfecta para los días calurosos, pero que se puede preparar en cualquier momento del año. Necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Un kilo de tomate
  • 200 gramos de pan de hogaza
  • 150 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • Un diente de ajo
  • Sal al gusto

Lava los tomates y tritúralos. No es necesario que le retires la piel o las pepitas, ya que se colará todo más tarde. En un bol, deposita el tomate triturado sobre el pan, hasta que remoje bien. Pasados unos diez minutos, añade el ajo y tritura bien. Añade el aceite de oliva y vuelve a triturar. Por último, cuela la mezcla y sirve con jamón, huevo duro picado y unas gotas de aceite.