Todo lo que necesitas saber para escoger un aire acondicionado de cara al verano

Tras el adelanto de la hora el pasado 28 de marzo –cuando las dos de la mañana pasaron a ser las tres–, se acumulan más horas de luz al día. De esta manera, se da la bienvenida al “horario de verano”. 

Traducción: más horas de Sol, el atardecer no llega hasta bien entrada la hora de cenar y las mañanas, aún frescas, cada día son más cálidas. Todo esto supone, para la mayoría de la gente, un preludio al verano y, por tanto, del calor. 

Aunque pueda parecer adelantado, abril es el mejor mes para empezar a buscar un equipo que nos ayude a paliar las altas temperaturas del verano, pues en muchas ocasiones ya para el mes de mayo este tipo de servicios están saturados. 

Es decir, encargar un aire acondicionado –siempre dependiendo del caso y de las obras– en mayo puede alargar la instalación hasta mediados de junio o incluso julio. Mientras que unas semanas antes, en abril, puede significar ya disponer de estas ayudas los primeros días de calor. 

Por esto, a pesar de que pueda parecer precipitado, vamos a repasar algunos de los puntos más importantes a tener en cuenta para elegir un aire acondicionado. Para ello, nos hemos pasado por Leroy Merlin y el MediaMarkt de Majadahonda y hemos preguntado al personal de venta, que suelen ser los mejores informados en estas cuestiones.

Claves antes de elegir

Antes de entrar en los tipos de máquinas de aire acondicionado que mejor se adaptan a cada situación, los vendedores de ambos centros nos han explicado que hay que tener en cuenta algunos puntos importantes.

1. Potencia. Esta se mide en frigorías, una unidad que indica cuánto calor (kilocalorías) puede absorber un sistema durante una hora. Normalmente, este valor está representado en kW (kilovatios–hora de potencia de refrigeración) o W/h (vatios por hora).

En general, para enfriar una estancia es necesario una media de entre 100 y 130 frigorías por metro cúbico.  La conversión de frigorías a kW y W/h es: 3.000 frigorías corresponden a 3,4 kW y a 3,48 W/h.

2. Nivel de sonido. Las máquinas de aire acondicionado pueden suponer una molestia, sobre todo si se está buscando una para el dormitorio. Estos niveles pueden variar entre los 16 y los 65 dB. Algunas de estas máquinas cuentan con una característica llamada “Ruido de la unidad interior en ajuste especial”, que suele reducir mucho el ruido.

3. Gas refrigerante. Este es el compuesto que se utiliza para realizar el proceso químico por el cual se enfría la habitación. En la actualidad, existen dos tipos de gases refrigerantes: el Gas R410A y el Gas R32. 

El primero es el más extendido y habitual, pero es muy contaminante y paulatinamente se está retirando del mercado. Mientras que el segundo, es más respetuoso con el medio ambiente pero también más caro.

4. Etiqueta energética. También hay que tener en cuenta la etiqueta de eficiencia energética: una señal que indica el ahorro energético de la máquina. Estas van desde la A, siendo la más ecológica y ahorradora, hasta la G, que es la que más gasta.

Ahora bien, ¿qué máquina se adapta a cada situación?

Sistemas portátiles

O también llamados “pingüinos”. Se trata de un sistema compuesto por una máquina de aire acondicionado que, normalmente, es vertical y cuenta con ruedas para transportarla. Estos sistemas no requieren de agua o hielo para su funcionamiento, ya que lo que hacen es expulsar el aire caliente. 

“Son máquinas ligeras que no requieren de instalación alguna, tan solo cuentan con un conducto (manguera) que hay que colocar en la ventana para dar salida al aire caliente”. Así resumen los expertos del MediaMarkt.

También aseguran que es una buena alternativa para aquellas personas que quieran “evitar realizar instalaciones” o se encuentren “en habitaciones o pisos de alquiler”. Al no necesitar obra alguna, pueden colocarse en cualquier zona de la casa según la necesidad del momento y lograrán rebajar las temperaturas.

¿Las desventajas? “Aunque en el momento de la compra puedan ser más baratas, consumen más”, explican los expertos. Esto se debe, principalmente, a que tardan más tiempo en alcanzar la temperatura deseada.

En general, recomiendan que se haga un cálculo de unas 110 frigorías por metro cuadrado de la habitación con estos aparatos. Es decir, que si se busca enfriar una estancia de unos 20 m2 debería encontrar un equipo de 2.100 frigorías.

Otra de las desventajas es que, al ser portátil, puede no rendir (o rendir demasiado) en el cambio de habitación. Por ejemplo, ante los 20 m2 de antes, si se cambia a un espacio orientado hacia el sur y con un mayor número de ventanas, puede ser que se necesite más potencia: hasta 2.800 frigorías.

Además, desde MediaMarkt también avisan de que “son equipos mucho más ruidosos”. La media se encuentra entre los 50 y 60 dB, por lo que no lo recomiendan para dormitorios.

Sistemas split

O sistemas “fijos”. Estas máquinas de aire acondicionado están compuestas por dos equipos: la unidad interior –lo que reconoceríamos como el aire en sí– y la unidad exterior, una bomba de calor para expulsar o introducir aire caliente.

La primera se coloca en la la habitación que se desee enfriar, mientras que la segunda debe colocarse fuera de la vivienda. Al contrario que los sistemas de conductos, que requieren de falso techo, estos solo necesitan la instalación de estas unidades, que están conectadas entre sí con cables de cobre.

“Es la mejor opción si entra en el presupuesto y hablamos de enfriar uno o dos espacios”, resumen los expertos del Leroy Merlín. Al mismo tiempo, creen que se trata del sistema que mejor se adapta a las necesidades del usuario, ya que hay una gran variedad de modelos y tipos.

En concreto, los expertos destacan:

  • Split 1x1: máquinas de aire acondicionado que cuentan con una unidad interior y otra exterior. Es la mejor alternativa para personas que vivan en apartamentos y deseen enfriar una única habitación.
  • Split 2x1: la misma máquina y sistema, solo que cuenta con dos unidades interiores. Esto las hace mucho más versátiles y, sobre todo, encaja muy bien en pisos para, por ejemplo, colocar uno en la habitación y otro en el salón.

Además, nos cuentan que hay splits de techo o de suelo-techo, por lo que si no se puede instalar en la zona alta de la pared no habrá problema.

Desde el Leroy Merlín insisten, sin embargo, en “no comprar” ningún modelo con etiqueta de eficiencia energética sea menor a D –color amarillo o A en el etiquetado antiguo–: “Cualquiera que sea A, B o C ya supondrá un gran ahorro en la factura”.

También destacan que estos equipos son “mucho más silenciosos” que los sistemas portátiles. “Lo recomendable es no comprar ninguna máquina que supere los 35 dB para salas normales y buscar equipos de entre 16 y 20 dB para dormitorios”, han explicado.

Respecto a la potencia, los expertos siguen la misma pauta de calcular unas 100 frigorías por m3. Aunque siempre atendiendo a las necesidades concretas como “orientación de la habitación o si le pega el Sol todo el día”.

Otra cuestión importante es que estos sistemas cuentan con bombas de calor. Estas no solo permiten expulsar aire caliente, sino que también tendrá utilidad en invierno ya que permite introducir calor.“Frente a la calefacción de caldera, suponen un gran ahorro”, concluyen, aunque este sistema está limitado a temperaturas exteriores por encima de los 0ºC, ya que a menores, la unidad exterior deja de funcionar al congelarse el gas compresor.

Por último, existen los sistemas multi-split, que son aquellos que se refieren a sistemas fijos con más de tres unidades interiores. Estos son solo recomendables para personas que tengan una vivienda o muy grande o muy aislada. Ya que, por ejemplo, en un piso pequeño tipo loft, según los expertos, un sistema multi-split “puede resultar excesivo”.

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