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El centenario (y fallido) ferrocarril para atravesar la provincia de Albacete que renace convertido en vía verde

Camino Natural Vía Verde del Renacimiento de la Sierra de Alcaraz

Javier Muñoz de la Torre Granados

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¿Se puede celebrar el centenario de un ferrocarril que nunca circuló? En la provincia de Albacete creen que sí, tras reconvertir una vieja infraestructura ferroviaria abandonada en una vía verde que atraviesa, de pleno, la Sierra de Alcaraz. El objetivo es que sirva tanto para dar una segunda vida al antiguo 'camino de hierro', como para dinamizar la vida y economía de toda la zona.

Este itinerario permite desde conocer la ciudad de Albacete, surcar la llanura manchega, detenernos en la fresca vega del río Jardín, contemplar la avifauna en la Laguna del Arquillo y en la de los Ojos de Villaverde, atravesar silenciosos túneles, avanzar por un terreno montaraz en las estribaciones de la Sierra de Alcaraz, conocer la tradición del Santuario de Cortes hasta concluir en Alcaraz, ciudad con importantes edificios del siglo XVI que da nombre y seña a esta ruta: Camino Natural Vía Verde del Renacimiento de la Sierra de Alcaraz.

Todo ello a lo largo de 74 kilómetros de recorrido que atraviesa varios municipios del interior provincial albaceteño, entre ellos, Albacete, Balazote, Casas de Lázaro, Alcaraz, Salobre, Villapalacios y Bienservida.

El tren que nunca partió

Corría el año 1926 cuando la dictadura de Primo de Rivera aprobó un plan para construir una red de ferrocarriles secundarios que debía de servir como complemento a la red principal ya existente.

El proyecto, bautizado como Plan Guadalhorce -en honor del ministro de Fomento de la época, el conde de Guadalhorce-, incluía la construcción de una línea de carácter “estratégico” cuyo objetivo era unir Algeciras con Francia sin pasar por Madrid.

Esta conexión estaba dividida en varios tramos, entre los que se incluía el que nos ocupa: una vía férrea que conectaría la localidad jienense de Baeza con la valenciana de Utiel a lo largo de un trazado de 366 kilómetros que atravesaría la provincia de Albacete.

Antigua estación de Balazote

Se iniciaron así unas obras que permitieron construir túneles, viaductos, estaciones y grandes infraestructuras ferroviarias, sobre todo entre Baeza y Albacete, donde los trabajos avanzaron más rápido. Sin embargo, la derogación en 1932 del Plan Guadalhorce, la Guerra Civil, los cambios estratégicos posteriores y la falta de rentabilidad impidieron que la línea llegase a entrar en funcionamiento. Las obras se abandonaron de forma definitiva en 1985 y el último clavo en el ataúd llegó con el levantamiento de las vías en la provincia de Albacete en el año 1991.

Pero hoy, una vía por la que nunca pasó un tren -de todo el tramo, únicamente se puso en servicio la nueva estación de Albacete, inaugurada en 1967-, se ha transformado en un recurso turístico que mueve a miles de personas cada año -12.000 visitantes en 2025-.

Historia ferroviaria, autenticidad rural y baja masificación

La reconversión de esta antigua línea Baeza-Utiel forma parte del Programa de Vías Verdes impulsado en España desde los años 90 del siglo XX por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. La idea era recuperar antiguas infraestructuras ferroviarias en desuso para convertirlas en itinerarios no motorizados que fomentasen el senderismo, el cicloturismo y el turismo sostenible.

El antiguo trazado ofrecía unas condiciones excepcionales: túneles, puentes, estaciones, un firme muy cómodo y un recorrido de enorme valor paisajístico

“En el caso de la Sierra de Alcaraz, el antiguo trazado ofrecía unas condiciones excepcionales: túneles, puentes, estaciones, un firme muy cómodo y un recorrido de enorme valor paisajístico”, explica Yolanda Ballesteros, diputada provincial y responsable de la gestión del Camino Natural Vía Verde del Renacimiento en su tramo por la Sierra de Alcaraz.

Uno de los viaductos en el último tramo del Camino

El trabajo de la Diputación de Albacete, con el apoyo del Ministerio, ha permitido acondicionar progresivamente estos trazados hasta crear este camino natural. El proyecto ha recibido en estos últimos tres años un nuevo impulso tras acometerse mejoras en el firme del camino, estabilizarse taludes, establecer señalización o construir nuevas pasarelas. Al mismo tiempo, la Diputación de Jaén continúa trabajando en la continuidad del itinerario en territorio andaluz, enlazando el corredor con otros caminos naturales y vías verdes de la provincia.

No es una vía saturada ni un espacio excesivamente urbanizado. Al contrario, ofrece al visitante una sensación de tranquilidad, silencio y contacto real con el territorio

“La Vía Verde combina tres elementos poco habituales en un mismo recurso turístico: historia ferroviaria, autenticidad rural y baja masificación. No es una vía saturada ni un espacio excesivamente urbanizado. Al contrario, ofrece al visitante una sensación de tranquilidad, silencio y contacto real con el territorio. Esa autenticidad es, precisamente, uno de sus grandes valores”, destaca Ballesteros.

Los cuatro tramos que componen el Camino Natural Vía Verde del Renacimiento en la Sierra de Alcaraz

Dentro de la provincia de Albacete, la Vía Verde del Renacimiento comprende cuatro tramos: entre la capital provincial y Balazote (30,2 kilómetros de recorrido), entre Balazote y El Jardín (16,5 km), entre El Jardín y el Santuario de Cortes (26 km) y entre Reolid y el límite provincial con Jaén (19,7 km).

Para disfrutar de este recorrido al máximo, la diputada provincial recomienda hacerlo “sin prisas y adaptando la experiencia a cada visitante”. Aconseja planificar la ruta por tramos, ya que “cada segmento ofrece paisajes y experiencias distintas”. Le pedimos que elija un tramo para visitar: “El nuevo tramo entre Balazote y El Jardín permite disfrutar de un recorrido muy accesible y variado”.

Un atractivo para deportistas

Ballesteros asegura que esta vía verde “genera un flujo constante de visitantes durante todo el año y favorece el desarrollo de alojamientos rurales, restaurantes, comercios, empresas de actividades y otros servicios ligados al turismo”. También presume de que ayuda a fijar población y a crear oportunidades en el medio rural.

Atardecer en el Camino Natural Vía Verde del Renacimiento

Y es que este recorrido tiene un papel “cada vez más importante” dentro del turismo deportivo. La vía se ha convertido en escenario habitual para practicar gravel, cicloturismo y senderismo. Además, acoge pruebas ciclistas como la Gran Fondo Sierra de Alcaraz e iniciativas como la gymkhana 'Emperrados', que mezcla deporte, naturaleza y adopción de animales, o el Pasaporte de Caminos Naturales, pensado para que senderistas y cicloturistas sellen su paso por distintos puntos del recorrido.

Paradojas de la vida, un trazado que nunca llevó pasajeros ha acabado acogiendo a miles de turistas.

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