Cómo preparar la receta de tahini casero y tres platos para disfrutar de las semillas de sésamo este verano

Hay ingredientes que tienen el poder de transformar un plato aburrido en una auténtica experiencia gastronómica con tan solo añadir una cucharada. El tahini o pasta de sésamo es uno de ellos. Aunque muchos lo descubren únicamente como el actor secundario imprescindible de un buen hummus, es un comodín culinario que merece un monumento propio en nuestra despensa estival.

Con su característico aroma a fruto seco tostado y una textura sedosa irresistible, se convierte en la base perfecta para enriquecer ensaladas, cremas frías y salsas llenas de personalidad. Lo mejor de todo es que no necesitas comprar versiones industriales; hacerlo en casa es un proceso tan rápido como gratificante. Prepárate para descubrir cómo elaborar tu propio tahini casero con un solo ingrediente y tres recetas frescas, ligeras y sorprendentes para exprimir al máximo el potencial de las semillas de sésamo este verano.

Cómo hacer salsa tahini casera

El tahini, también conocido como tahina o tahin, es mucho más que un simple condimento. Aunque estamos acostumbrados a verlo envasado en los lineales del supermercado, prepararlo de forma artesanal en casa es un proceso sorprendentemente rápido que requiere herramientas tan básicas como una sartén y una batidora. Toma nota de los siguientes ingredientes:

  • 200 gramos de semillas de sésamo
  • 90 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • 3 gramos de flor de sal

Para comenzar, coloca el sésamo crudo en una sartén amplia sin añadir ningún tipo de grasa o aceite. Cocínalas a fuego medio durante unos cinco minutos, moviendo la sartén constantemente para que se doren de manera uniforme y evitar que se quemen. Sabrás que están listas cuando empiecen a desprender un aroma embriagador y a bailar en la sartén. Retíralas inmediatamente del fuego y déjalas templar unos diez minutos.

A continuación, introduce las semillas tostadas y la pizca de flor de sal en el vaso de un procesador de alimentos, una picadora potente o un molinillo de café. Comienza a triturar a golpes de máxima potencia. En los primeros segundos verás que el sésamo se convierte en una especie de harina fina; sigue triturando pacientemente hasta que las semillas empiecen a soltar sus propios aceites naturales y la mezcla adquiera la textura de una pasta densa.

Finalmente, llega el momento de emulsionar la crema para aportarle esa sedosidad tan característica. Sin parar la batidora, ve vertiendo el aceite de oliva virgen extra poco a poco en forma de hilo hasta que la mezcla se ligue, una vez que alcances la textura cremosa y fluida que más te agrade, retira la salsa del vaso. Puedes utilizarla al instante para dar vida a tus platos veraniegos o guardarla en un frasco de cristal hermético dentro de la nevera, donde se conservará en perfectas condiciones durante semanas.

Ensalada refrescante de nabo asado, quinoa y sésamo tostado

Las ensaladas de verano no tienen por qué limitarse siempre a la clásica combinación de lechuga y tomate. Esta propuesta rompe los esquemas utilizando el nabo, un tubérculo que, al ser horneado con un toque de miel, se carameliza y saca a relucir un dulzor sorprendente que contrasta de maravilla con la frescura del cilantro y el toque crujiente del sésamo. Apunta los siguientes ingredientes:

  • Un nabo
  • Una taza de quinoa cocida
  • Un tomate
  • Un diente de ajo picado finamente
  • Dos cucharadas de semillas de sésamo
  • Dos cucharadas de miel
  • Una cucharada de salsa de soja
  • Dos cucharadas de cilantro fresco picado
  • Un cuarto de taza de cebolleta picada.
  • Unas hojas de lechuga
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Dos cucharadas de vinagre de arroz
  • Una cucharadita de aceite de sésamo
  • Sal

Precalienta el horno a 180 °C. Pela el nabo, córtalo en cubitos y mézclalos en un cuenco con el ajo, el aceite de oliva, una cucharada de sésamo, la miel y la sal. Extiéndelos en una bandeja y hornéalos unos 30 minutos hasta que estén tiernos y caramelizados; al sacarlos, añade la soja y el cilantro, y déjalos enfriar.

Para montar el plato, combina en una ensaladera los cubos de nabo fríos, la lechuga troceada, la quinoa cocida, los dados de tomate y la cebolleta picada.

Finalmente, emulsiona el vinagre de arroz con el aceite de sésamo y viértelo sobre la ensalada. Remueve con suavidad para integrar los sabores y decora la superficie con la otra cucharada de semillas de sésamo tostado antes de servir.

Poke bowl de salmón marinado con sésamo y verduras crujientes

El poke es el rey indiscutible de los almuerzos veraniegos, este plato combina la frescura del pescado crudo con la textura crujiente de las hortalizas de temporada sobre una base saciante. Es una receta colorida, llena de nutrientes y sumamente refrescante, donde las semillas de sésamo aportan ese toque sutil a fruto seco tostado que unifica todos los sabores. Toma nota de los siguientes ingredientes:

  • Una taza de arroz integral
  • 200 gramos de lomo de salmón fresco
  • Medio aguacate en láminas
  • Medio pepino cortado en rodajas finas
  • Media taza de edamame
  • Un cuarto de pimiento rojo
  • Un cuarto de pimiento amarillo
  • Media zanahoria cortada en láminas finas
  • Una cebolleta
  • Un puñado de tiras de tofu
  • Dos cucharadas de semillas de sésamo
  • Salsa teriyaki
  • Unas gotas de aceite de sésamo

En un cuenco, mezcla los cubos de salmón con un par de cucharadas de salsa teriyaki, unas gotas de aceite de sésamo y una cucharada de semillas de sésamo. Remueve con suavidad y déjalo marinar en la nevera durante unos 20 minutos.

Mientras tanto, coloca el arroz integral ya cocido y frío en el fondo de un bol amplio de manera uniforme. A continuación, distribuye sobre el arroz las láminas de aguacate, el pepino, el edamame, los pimientos, la zanahoria y el tofu en secciones separadas, dejando el centro libre.

Para terminar, coloca el salmón marinado en el centro del bol. Espolvorea la cebolleta verde picada y el resto de las semillas de sésamo por encima, y riega el conjunto con un hilo adicional de salsa teriyaki justo antes de servirlo bien frío.

Brochetas de pollo teriyaki con arroz y semillas de sésamo

Estas brochetas de pollo quedan increíblemente jugosas gracias al uso del contramuslo y se envuelven en una salsa casera brillante y caramelizada. Es un plato caliente pero de digestión muy ligera, ideal para una cena de verano al aire libre, rematado con el toque crujiente del sésamo blanco y negro. Apunta los siguientes ingredientes:

  • Cuatro contramuslos de pollo
  • 200 mililitros de salsa de soja
  • 200 mililitros de sake
  • 150 gramos de azúcar
  • 200 gramos de arroz blanco cocido
  • Cebollino fresco picado
  • Semillas de sésamo blanco y sésamo negro
  • Brochetas de madera

Antes de empezar, pon las brochetas de madera en remojo en agua unos minutos para evitar que se quemen. A continuación, corta el pollo en trozos del tamaño de un bocado, ensártalos en los palos de manera compacta y resérvalos en un plato.

Para la salsa, calienta en un cazo a fuego medio la salsa de soja, el sake y el azúcar. Remueve constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo y la mezcla reduzca hasta convertirse en un jarabe ligero.

Calienta una plancha con un hilo de aceite a fuego fuerte. Pinta generosamente las brochetas con la salsa y cocínalas dándoles la vuelta para que se doren por todos lados; el secreto para que queden lacadas y jugosas es seguir pintándolas con más salsa durante el propio cocinado.

Para servir, coloca las brochetas sobre una base de arroz blanco cocido. Corona el plato espolvoreando de forma generosa la mezcla de sésamo blanco y negro junto con un puñado de cebollino fresco picado para aportar el toque definitivo de color.