El tabaco, la falta de movimiento o la edad: una podóloga explica las razones por las que siempre tienes los pies fríos
Sentir frío en las extremidades cuando bajan las temperaturas es habitual, pero hay personas que sufren la pérdida de temperatura en los pies de manera constante, aunque se abriguen, mientras mantienen el resto del cuerpo caliente. ¿Por qué?
“Normalmente, cuando una persona tiene siempre los pies fríos suele deberse a problemas circulatorios”, resuelve la podóloga Ángela Rueda, aunque también puede estar relacionado con cuestiones neurológicas, un mal calzado o la falta de movimiento.
“Es cierto que en las mujeres existen unas hormonas llamadas estrógenos que favorecen la vasoconstricción periférica, lo que significa que los vasos sanguíneos pequeños de las extremidades se estrechan”, aclara Rueda sobre la diferencia de percepción del calor en hombres y mujeres.
“No es un mito. Además, en mujeres con edad de tener la menopausia ocurren muchísimos cambios hormonales y es habitual empezar a tener la circulación algo peor y, por supuesto, las personas mayores generalmente tienen problemas circulatorios por rigidez vascular”, afirma la podóloga. “Suelen tener poca grasa plantar y la actividad física tiende a ser menor que en personas más jóvenes, por esto mismo no todas las mujeres ni todas las personas mayores tienen los pies fríos, pero no, no es un mito”, asegura.
“También el efecto de la nicotina en los pies es muy perjudicial, ya que genera vasoconstricción periférica, al llegar menos sangre, la temperatura es menor. A largo plazo, además, el tabaco daña la pared de los vasos sanguíneos y aumenta la rigidez arterial”, señala Rueda.
Para combatir esta condición y mejorar la salud vascular de nuestros pies, la podóloga recomienda una serie de medidas prácticas:
Evitar el calor directo
Rueda valora como un error común dar calor directamente a los pies cuando están fríos: “Se recomienda utilizar estufas que calienten toda la habitación, pero no estufas de calor directo como braseros, ya que estas generan cambios bruscos en la temperatura y pueden aparecer sabañones o quemaduras”. De igual manera, recomienda lavar los pies con agua tibia, evitando el agua muy caliente.
Cuidados adecuados
La podóloga aconseja también aplicar cremas que favorezcan una mejor circulación y, a la hora de calzarse: “Utilizar calcetines abrigados, pero que no compriman demasiado, y un calzado adaptado al frío con una buena suela, pero no ajustado”.
Estilo de vida activo
Además de abandonar el hábito de fumar, que la experta considera importante para recuperar una correcta temperatura y flujo sanguíneo, destaca la importancia de mantenerse en constante movimiento. “Evitar estar muchas horas sentado, si tienes un trabajo sedentario se pueden usar pedales para activar la circulación”, aconseja, así como realizar ejercicio físico diario, “por ejemplo, caminar 20 o 30 minutos”.
¿Un problema de salud?
Aunque suele ser un problema habitual que no nos debe preocupar, Rueda explica que existen ciertas señales que indican que el frío en los pies podría ser síntoma de un problema de salud. “Debemos preocuparnos cuando el frío es constante, es decir, no mejora ni con aumento de temperatura ni con actividad física, cuando la coloración del pie cambia a tonos violáceos, rojizos o blancos. Si existe diferencias de color entre los dos pies, perdida de sensibilidad, hormigueo, sensación de acorchamiento, cuando existe dolor o quemazón”, advierte la experta, que aconseja consultar a un médico en esos casos.