Con uvas y miel, granada o anchoas y tomates: recetas de tostadas con ricota para empezar el día
Empezar el día sin tener que salir de casa con unas tostadas nutritivas y saludables no es solo una cuestión de comodidad. Es un gesto que se puede transformar en una declaración de intenciones haciendo del momento del desayuno un pequeño placer. Con muy poco esfuerzo por nuestra parte y unos cuantos ingredientes bien seleccionados, la rutina de la mañana puede convertirse en un espacio de pausa y disfrute: un buen pan y el toque ligero y versátil de la ricota pueden dar mucho juego para arrancar el día jugando con otros ingredientes y contrastes para despertar los paladares.
El auge de las cafeterías de especialidad, la divulgación en las redes sociales y una tendencia cada vez más viva para reivindicar un estilo de vida y nutrición saludables han contribuido a enriquecer los desayunos de forma que el sabor y el equilibrio de los ingredientes combinen a la perfección.
Simple, rápida y muy fácil de adaptar a casi cualquier ingrediente, la tostada es uno de los formatos más consumidos en el desayuno. Con un buen pan de masa madre en casa, a falta de calentarlo o tostarlo un poco si lo preferimos, tenemos ya parte del desayuno salvado. La tostada es el lienzo perfecto para casi cualquier combinación: dulce, salada, fría, templada, más elaborada o más minimalista.
En cuanto a la ricota, funciona tan bien en los desayunos porque es muy ligera y de sabor neutro, lo que la hace muy versátil para todo tipo de recetas. Este queso, de matices discretos, es además rico en proteínas y bajo en grasas, lo que lo convierte en una opción bastante similar al cottage pero más cremoso y suave a la hora de degustarlo.
El queso ricota, originario de la región italiana del Lacio, hunde sus raíces en la tradición pastoril y el aprovechamiento del suero tras la elaboración de otros quesos de oveja como el pecorino. Reconocida como Denominación de Origen Protegida desde 2005, su producción y consumo está documentado desde el siglo I d.C. en la De re rustica de Lucio Junio Moderato Columela, según recoge el Consorcio de Tutela de la Ricota Romana. Aunque, según Mauro Vizzardi, autor del libro Formaggi Italiani (1990), se popularizó en 1223 gracias a San Francisco de Asís, quien habría enseñado el proceso de producción a los pastores de la región.
Este queso fresco destaca por su alto contenido en proteínas, nueve gramos por cada cien de alimento y una cantidad moderada de grasa. En cuanto a los micronutrientes, es una fuente significativa de calcio, con 264 mg por cada 100 g, lo que representa aproximadamente el 33% de la ingesta diaria de referencia para un adulto medio, según el Consorcio de Tutela de la Ricota Romana.
Tostada de ricota con uvas y miel
Para esta tostada vamos a utilizar un pan integral de masa madre ligeramente tostado. La clave de esta combinación es el maridaje entre la cremosidad de la ricota, con el toque aromático de la miel y el dulzor típico de la uva. La fruta, además, nos aportará jugosidad y frescor; mientras que la densidad del pan será el soporte perfecto para nuestro queso fresco y la miel será el hilo conductor de todo el conjunto.
Esta tostada es muy interesante nutricionalmente, además, por el poder antioxidante de los polifenoles de las uvas y su contenido en vitamina K, como destaca la Fundación Española de Nutrición (FEN).
La combinación de los tres ingredientes resulta muy equilibrada y energética para un desayuno completo pero a la vez ligero. Para armarlo solo tienes que tostar un poco el pan, untar la ricota, cubrir con una capa de láminas de uvas y regar con un chorrito de miel.
Fresca y crujiente: la versión con granada
Para esta versión vamos a hacernos con un pan de centeno con semillas, que le dará un toque ácido y rústico al conjunto. Esta tostada también es muy rápida y fácil de preparar. Sobre nuestra rebanada de pan, ligeramente tostada, extendemos la ricota y sobre ella, los granos de la granada. Esta tostada resulta visualmente muy atractiva y elegante, y sensorialmente, fresca y crujiente.
La granada es una fruta con un elevado contenido en antioxidantes, como recuerdan desde la Fundación Española de Nutrición (FEN). Además, aporta potasio y vitamina C.
Para pelar y desgranar la granada, es aconsejable realizar cuatro cortes con un cuchillo en la corona de la fruta. Seguidamente, la retiraremos. Tomando como referencia cada membrana interior de la granada, realizaremos cortes de nuevo desde la parte superior a la inferior de la granada y la abriremos en gajos, como si fuera una naranja. Una vez abierta es muy sencillo extraer los granos.
Un desayuno salado: con anchoas y tomates
Las tostadas de ricota no maridan solo con la fruta. Al ser de sabor neutro, también puede combinarse perfectamente con sabores salados como el de las anchoas. Toma como base un buen pan de hogaza, úntale la ricota, cubre con unas finas rodajas de tomate de temporada y viste por último con un par de anchoas del Cantábrico y si quieres un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
En cuanto a las propiedades nutricionales de esta receta, ten en cuenta que las anchoas, según la FEN, tienen un alto contenido de proteínas, así como de ácidos grasos omega-3. Y el tomate es fuente de licopeno, un potente antioxidante vinculado con la protección celular.
Esta combinación da como resultado una tostada muy mediterránea, de sabores salinos e intensos pero con el toque dulzón del tomate, para arrancar la mañana con un desayuno con carácter.