El Gobierno valenciano reforzará la presa de Buseo con un anillo transversal e instala sirenas de emergencia aguas abajo
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha presentado este jueves la culminación del Plan de Emergencia de la presa de Buseo (PEP de Buseo), infraestructura hidráulica de titularidad autonómica de la Comunitat Valenciana.
Con esta acción, la presa de Buseo se sitúa como la única presa de regulación de titularidad pública de toda la Comunitat Valenciana con su Plan de Emergencia plenamente implantado y operativo, y lo hace con más de un año de antelación sobre el plazo máximo reglamentario, que vence en julio de 2027.
El conseller ha exigido al Gobierno de España que actúe con la misma diligencia y de forma urgente con los Planes de Emergencia de las presas estatales de la Comunitat Valenciana, todos pendientes de implantar. “Mientras la Generalitat implanta el Plan de Emergencia de Buseo más de un año antes del plazo, el Gobierno de España incumple ese mismo plazo en las presas de su titularidad”, ha afirmado Barrachina. “La seguridad de los vecinos de la Comunitat Valenciana no puede esperar. La nuestra está. Ahora le toca al Estado”.
Por su parte, fuentes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) han informado, a preguntas de elDiario.es, de que todas sus presas (22 en total), salvo la de Contreras, tienen aprobados los planes de emergencias y que están en estos momentos en fase de implementación. No obstante, han remarcado que lo importante es su aprobación puesto que es la herramienta que indica cómo reaccionar y cómo avisar a la población en caso de emergencia, principalmente, han indicado, mediante el envío de un Es-Alert a los móviles de los ciudadanos, más allá de otros sistemas complementarios como sirenas o altavoces, que son efectivos para poblaciones que están a menos de media hora de las presas.
De hecho, se han remitido a la NTS 1 (Norma técnica de seguridad para la clasificación de las presas y para la elaboración e implantación de los planes de emergencia de presas y embalses) que establece, en su artículo 19.7, que “se dispondrán sistemas de aviso a la población potencialmente afectada por el avance de la onda de rotura durante la primera media hora desde el momento de inicio de la hipotética rotura, que, en función de las características de la zona potencialmente afectada, podrán ser acústicos, telefónicos, luminosos, mediante aplicaciones para teléfonos móviles, o de cualquier otro tipo cuya eficiencia haya sido probada”.
En el caso de las presas gestionadas por la CHJ, han asegurado que en la presa de Mora de Rubielos el plan de emergencias (PEP) ya está implantado. Del resto de presas, agrupadas por provincias, se han constituido ya los comités de implantación y se están celebrando las reuniones que concluirán con la redacción del Proyecto y la consiguiente implantación del Plan: “En todo caso, conviene recalcar que la implantación de estos PEP no son necesarios para su aplicación en caso de emergencia, ya que en ellos ya se recogen las alternativas necesarias si la implantación aún no fuese efectiva”, han destacado.
Barrachina ha asegurado que en el caso de Buseo, la implantación del Plan, aprobado por Resolución del Ministerio para la Transición Ecológica el 18 de julio de 2023, no se limita a la entrega de un documento administrativo. Supone el despliegue efectivo y operativo sobre el terreno de todos los elementos del sistema: seis sirenas de aviso a la población, - cinco en Sot de Chera y una en Chulilla, todas ellas alimentadas por placas fotovoltaicas y baterías-, un sistema de comunicaciones redundante con doble canal TETRA y GPRS/VSAT, un centro de control instalado en la propia presa y una sala móvil de gestión de emergencias“. El presupuesto total de la implementación del plan ha sido de 700.000 euros.
Junto a ello, se ha completado la formación del personal responsable de la operación, se ha distribuido casa por casa, mediante buzoneo, el tríptico informativo a la población de los cinco municipios implicados, y se han celebrado reuniones presenciales con los vecinos en cada uno de ellos.
El proceso ha estado coordinado por el Comité de Implantación, en el que la Dirección General del Agua de la Generalitat actúa como titular, y que integra a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), a Protección Civil de la Delegación del Gobierno y a Protección Civil de la Generalitat Valenciana. El último hito antes de la implantación efectiva fue el simulacro conjunto celebrado el 12 de marzo de 2026 con los municipios, con presencia de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil y los servicios autonómicos de emergencias.
Tres fases de inversión para garantizar la seguridad estructural
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha explicado que “en paralelo a la implantación del Plan de Emergencia, la Generalitat está ejecutando inversiones en obras de seguridad estructural sobre la propia infraestructura, articulado en tres fases, de las cuales la primera ya ha culminado y en breve comenzarán las obras de la segunda.
En este sentido, la primera fase, ya concluida, ha supuesto una inversión de 6,9 millones de euros y ha permitido reparar los daños provocados por la dana del 29 de octubre de 2024 sobre la presa, con actuaciones de relleno de la zona erosionada en la margen derecha, cimentación profunda con micropilotes, mejora del drenaje, reposición de los elementos de seguridad de la coronación y mejora de los caminos de acceso por ambos márgenes.
La segunda fase, dotada con 9,5 millones de euros, va a ser contratada de forma inmediata a través de un contrato de emergencias. Incluye la actuación estructural más relevante del conjunto: la ejecución de un anillo de refuerzo en el pie de presa, integrado en una losa de cimentación de hormigón que reforzará de forma significativa la estabilidad global de la estructura ante los esfuerzos hidráulicos y geotécnicos previsibles en escenarios hidrológicos extremos.
La fase incluye, además, la consolidación del macizo mediante inyecciones para mejorar su cohesión interna y los trabajos de impermeabilización de la margen derecha para el control de las filtraciones detectadas.
La tercera fase abordará la solución definitiva sobre la presa de Buseo. El conseller ha avanzado que, antes de definir esa actuación final, la Generalitat escuchará al Estado y a los ayuntamientos de los municipios situados aguas abajo, con el objetivo de alcanzar una solución que garantice la seguridad a largo plazo y que sea, al mismo tiempo, respetuosa con el entorno natural del embalse y de las poblaciones de su área de influencia. En la mencionada solución final se incluirá alguna solución para desaguar agua en grandes cantidades en caso de avenida, puesto que actualmente la presa solo tiene tres bocas de riego.
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