La victoria de España ante Francia en el Mundial impulsa las escuchas de Lady Gaga: “I don’t wanna be French”
El pase de España a la final tras vencer a Francia en el Mundial de fútbol no solo se ha celebrado en las calles y en los vestuarios; también ha desatado la locura en las redes sociales. ¿La banda sonora inesperada de esta victoria? Lady Gaga y su icónico tema de 2009, Bad Romance. Si te estás preguntando qué tiene que ver la reina del pop con el fútbol y la geopolítica europea, la respuesta está (cómo no) en un meme de TikTok.
El origen de este fenómeno es un clásico mondegreen, es decir, entender mal una letra de una canción en inglés. En el estribillo de Bad Romance, Lady Gaga canta “I don't wanna be friends” (No quiero que seamos amigos). Sin embargo, para nuestro oído y con la rivalidad deportiva de la semifinal, la frase suena exactamente igual a “I don't wanna be French” (No quiero ser francés).
En cuestión de horas, la ironía se ha impuesto en TikTok con imágenes de los jugadores franceses abandonando el campo cabizbajos, acompañados de la voz de Gaga de fondo repitiendo (según el oído español) que no quiere ser francesa, o la venganza gastronómica de los creadores de contenido que cambian el cruasán del desayuno por una tostada con tomate y jamón al ritmo de Bad Romance.
Lanzada a finales de 2009 como single de su disco The Fame Monster, Bad Romance fue la canción que consolidó a Lady Gaga como uno de los mayores fenómenos del pop de su generación. El tema llegó a lo más alto de las listas de decenas de países y ganó dos premios Grammy, convirtiéndose en un himno que, casi dos décadas después de su estreno, revive la afición de la selección española.
Lo que empezó como un meme ha acabado teniendo un impacto real en las listas de éxitos en España. Las reproducciones de Bad Romance se han disparado hasta el punto de que el tema ha reentrado en el top 100 de Apple Music, situándose en la posición 90, por encima de lanzamientos recientes de artistas internacionales como The Fate of Ophelia de Taylor Swift, o la esperada Hate that I made you love me de Ariana Grande, que pasa al puesto 97.
Esta no es la primera vez que un evento o un producto cultural impulsa las escuchas de una canción, independientemente de su fecha de lanzamiento. En TikTok, la canción Bloody Mary se convirtió en un fenómeno mundial años después de su salida gracias a los vídeos de los usuarios que emulaban el baile de la serie Wednesday (el cual, a su vez, provocó que la canción saltase a las radios y plataformas sin haber estado originalmente en la serie). Una vez más, el ingenio de internet demuestra que cualquier excusa es buena para rescatar un clásico del pop.