16 migrantes llevan tres días atrapados en la frontera del Tarajal tras su expulsión: “Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no quiere vernos”
Un grupo de 16 solicitantes de asilo de distintas nacionalidades (Senegal, Costa de Marfil, Togo, Níger y Yemen, entre ellas) fue trasladado este viernes por la Policía Nacional desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta a la frontera del Tarajal para proceder a su expulsión a un país que no es el suyo, Marruecos, tras el rechazo de sus peticiones de protección internacional. Estas personas, sin embargo, continúan atrapadas en el otro lado de la aduana tres días después, sin que las autoridades alauíes permitan su entrada en el país: “Marruecos no nos acepta y la Guardia Civil no nos quiere ver”, dice uno de los senegaleses, bloqueados en la frontera. Fuentes de Interior confirman la expulsión y rechazan que se encuentren en “zona de nadie” sino que defienden que están en “territorio marroquí”, desentendiéndose por el momento del estado en que han quedado los migrantes tras su entrega a los gendarmes alauíes.
“Seguimos en las mismas condiciones. Estamos sufriendo aquí, no conseguimos comer con normalidad. Nos han dejado a un lado sin hacer nada por nosotros”, denuncia Mamadou (nombre fictio) desde la frontera del Tarajal, en el lado marroquí, en un audio enviado al líder de la comunidad senegalesa en Ceuta.
Los hechos han sido denunciados ante el Defensor del Pueblo por parte de la ONG Coordinadora de Barrios en una queja a la que ha tenido acceso elDiario.es. Según el escrito, el viernes 23 de octubre de 2026, hacia las 10:00 horas, agentes de la Policía Nacional acudieron al CETI de Ceuta y se llevaron a varias personas, entre ellas ocho nacionales de Senegal, dos de Costa de Marfil y personas de Togo, Guinea, Níger y otras nacionalidades. A las 18:20 horas de ese mismo día, según el testimonio, las personas seguían en dependencias policiales. Mantenían contacto con sus compatriotas hasta que los agentes les retiraron los teléfonos móviles, detalla.
A partir de ese momento la comunidad perdió el contacto con ellas, pero “uno de los afectados, conservó un teléfono móvil que logró ocultar”. Desde él se comunicó mediante mensajes de audio con el representante de la comunidad senegalesa de Ceuta, a los que ha tenido acceso elDiario.es. Según sus testimonios, tras ser conducidos a dependencias policiales en la ciudad autónoma, “se realizaron trámites, se les tomaron las huellas dactilares y se les ingresó en calabozos”. Durante la noche fueron subidos a vehículos policiales y trasladados hasta la frontera del Tarajal. Allí, incluye la queja, “fueron dejados a unos doscientos metros de la frontera, cerca del mar” en referencia a la puerta ubicada en la valla ceutí, un paso no habilitado.
Posteriormente, detallan, “mostraron a la policía marroquí los documentos que se les habían expedido en España y la acreditación de su estancia en el centro”. Sin embargo, “la policía marroquí no los admitió”, pero al otro lado de la frontera “la policía española tampoco los readmitió”.
Mientras las personas de distintas nacionalidades a la marroquí se quedaron bloqueadas en la aduana, las personas procedentes del país vecino que formaban parte del mismo grupo “fueron recogidas por la policía marroquí”. Agotados tras tres días abandonados en el lado marroquí de la frontera, los senegaleses piden auxilio. “Cuando nos recogieron, nos llevaron a la Policía de Ceuta, hicieron los trámites, nos tomaron las huellas y nos metieron en los calabozos. Por la noche nos subieron a un vehículo en dirección a la frontera. Desde entonces estamos aquí”, relata Mamadou en uno de los mensajes de voz intercambiados con el lider de la comunidad senegalesa en Ceuta, quien ha facilitado a elDiario.es los audios de sus conversaciones con el joven.
Los jóvenes se encuentran en la zona de control marroquí de la aduana, en un área utilizada habitualmente para recibir a las personas que entraron a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio y que ahora regresan a Marruecos, desde donde son trasladadas en autobuses hacia el sur del país. Según el testimonio de uno de los afectados, Mamadou, las autoridades marroquíes no les permiten abandonar el lugar ni desplazarse libremente por el territorio. Este domingo, dos días después del traslado, el joven ha confirmado que siguen allí.
Pese a que Interior asegura que ya había cumplido el plazo para la presentación de los recursos de su denegación de asilo, algunos de ellos denuncian que sí habían presentado recursos contra estas decisiones, según afirma el responsable de la comunidad senegalesa en Ceuta en conversaciones con elDiario.es. En el caso de N.S., la denegación se produjo el 30 de septiembre y el 7 de octubre se interpuso un recurso, según su tetsimonio. El viernes 23 de octubre, más de tres semanas después de recibir la resolución, fue trasladado a la frontera con Marruecos.
Antes de estos hechos, los ocho habían estado alojados en el campamento de Loma Margarita, desde donde fueron trasladados al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). La mayoría ingresó en el centro a principios de octubre, mientras que al menos uno de ellos llegó el jueves 22 de octubre. A primera hora de la mañana siguiente, el viernes 23, la Policía los despertó y, ese mismo día, los ocho fueron conducidos a dependencias policiales con sus pertenencias.
Una vez en Marruecos, los jóvenes fueron conducidos a una zona próxima a la costa, junto al paso fronterizo del Tarajal. Sin embargo, el procedimiento fue diferente para los ciudadanos subsaharianos que también habían sido trasladados desde Ceuta. Según, Mamadou los agentes marroquíes les preguntaron por qué se encontraban allí con sus documentos y les indicaron que permanecieran a un lado. Mientras tanto, se hacían cargo de los ciudadanos marroquíes que continuaban llegando desde territorio español para su posterior traslado en autobuses.
“Los marroquíes no quisieron recibirnos. Les enseñamos nuestros papeles, los documentos que habíamos recibido en España, pero no quisieron saber nada. No quieren aceptarnos, y los españoles tampoco”, explica el senegalés desde la frontera.
La documentación a la que se refiere incluye las tarjetas identificativas que utilizaban para acceder al campamento de Loma Margarita, donde habían permanecido alojados durante buena parte de su estancia en Ceuta, así como los resguardos de presentación de sus solicitudes de protección internacional. En el grupo de personas trasladadas también hay dos ciudadanos de Costa de Marfil, uno de Togo, uno de Yemen y otro de Níger. Durante el procedimiento, los agentes marroquíes habrían confiscado algunos de los teléfonos móviles.