“Pensaron que con sus balas nos callarían, pero se equivocaban”

eldiario.es

Malala exigía estudiar. En 2009, cuando los talibanes llegaron al norte de Pakistán, temió no poder volver a hacerlo. Llegó la norma que prohibía a las niñas acudir a la escuela, los colegios eran bombardeados: “Los extremistas tienen miedo de los libros y de los boligrafos”. Tenía 15 años pero no se calló. Malala habló, escribió, denunció, reclamó su derecho a estudiar. Y no dejó de ir al colegio. Hasta que el 9 de octubre de 2012, un grupo de terroristas le dispararon mientras se dirigía a ese lugar desde donde, como defiende, es posible cambiar el mundo. Sobrevivió y siguió sin callar. El pasado viernes celebró su 16 cumpleaños en la Asamblea General de la ONU para exigir a los gobiernos el derecho a la educación de todos los niños. Estas fueron sus palabras: