EFE

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Un avión de la aerolínea de bajo coste Ryanair fue embargado el pasado día 9 debido al impago de una indemnización a una pasajera, según ha confirmado este miércoles a EFE el aeropuerto donde sucedió el incidente, y ratifica el protocolo judicial que publica un diario austríaco.

“Existía la correspondiente orden judicial. Nosotros llevamos al agente judicial hasta la aeronave. Allí realizó su acto oficial y, como se ha mencionado, colocó el sello de embargo (sobre el avión). Después, el avión despegó hacia Londres según lo previsto”, ha indicado a EFE Ingo Hagedorn, jefe de comunicación del aeropuerto de Linz, a unos 180 kilómetros de Viena.

El juzgado de la localidad de Traun, cercana a Linz, emitió un protocolo que certifica que “el 9 de marzo de 2026 se procedió al embargo judicial de: 1 avión de pasajeros de Ryanair, matrícula EI-EXE, modelo Boeing 737-8AS”, según publica el diario Oberösterreichischen Nachrichten, el más leído en la región de Alta Austria, de la que es capital Linz.

Ese medio señala que Ryanair tiene la opción de abonar los 890 euros que debe: 355 de la indemnización más los intereses y gastos asociados al proceso.

Si la compañía no paga, el aparato podría ser incluso subastado.

A preguntas de EFE sobre si la compañía planea saldar la deuda, Ryanair se ha limitado a contestar que ninguno de sus aviones ha sido embargado.

“Cualquier información que indique lo contrario sería objetivamente incorrecta”, ha señalado sin dar más explicaciones sobre lo ocurrido.

El embargo del avión se originó en una reclamación presentada por una mujer que debía viajar a Palma, capital de la isla española de Mallorca, en julio de 2024 junto a dos acompañantes y que, debido al retraso de más de diez horas, buscó un vuelo alternativo que pagó de su bolsillo.

Ryanair reembolsó el precio del billete original pero no los 250 euros de indemnización por estos casos ni los que corresponde a los pasajeros por este tipo de retrasos ni los 105 de más que costó el billete alternativo.

Un agente judicial que se personó en el aeropuerto de Linz trató incluso de cobrar la suma al piloto del avión, pero la tripulación no disponía de efectivo, ya que los pagos a bordo se realizan únicamente con tarjeta.

Como consecuencia, el funcionario judicial procedió al embargo formal del aparato, que no ha quedado de momento inmovilizado.