El Gobierno controlará las subidas del combustible en el transporte para evitar abusos con la excusa de la guerra
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado este martes en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros un nuevo paquete de medidas destinadas a paliar los efectos de la guerra de Irán en el transporte. Se trata de medidas destinadas sobre todo a controlar la repercusión de los precios “para que ninguna empresa tenga que asumir en solitario el impacto de una subida de costes” y evitar así que las empresas de combustibles se aprovechen de la guerra de Irán para subir los precios por encima del aumento de costes.
Así, el nuevo decreto establece que “a partir del 5% de incremento de combustible, se tienen que revisar los contratos de carga” entre empresas de transporte y proveedores, con tal de flexibilizar la posición del transportista y facilitar su adaptación a los cambios.
Los incrementos de costes sufridos por las gasolineras y su aplicación en los precios “deberán reflejarse con transparencia” con tal de que si hay un incremento excesivo quede reflejado.
El ministro ha anunciado también que se sancionará a quienes incumplan “de manera puntual o reiterada” de las obligaciones.
Para reflejar estos cambios, “se actualiza la fórmula de cálculo” de la subida de precios y de su aplicación, ya que, según ha reconocido, la que se estaba utilizando hasta la fecha no estaba funcionando. La nueva fórmula para calcular la repercusión de las subidas de combustibles a su precio en mercado quedará ya fijada para otros escenarios de volatilidad, de forma que no serán necesarios nuevos decretos para adaptar las subidas.
“Existía un riesgo de rupturas en la cadena de suministro y no podemos permitir que los transportistas trabajen a pérdidas”, ha dicho Puente, que ha añadido un plan de ayudas de 15.000 euros a fondo perdido a las locomotoras de trenes de mercancías y un paquete de 7 millones de euros para el transporte marítimo.
La crisis de Rodalies
El ministro ha sido interpelado también por la crisis de Rodalies y sobre todo por la difícil situación de las mercancías derivada del cierre del túnel de Rubí después de los accidentes de Gelida.
Puente ha reconocido que “Rodalies tiene un triple problema”, por la red “más antigua de España”, por la afectación a las infraestructuras del cambio climático, que ha impactado con “derrumbamientos y colapsos”, y por último por “un problema de gobernanza”.
Con todo, Puente ha defendido la “mayor inversión en Rodalies de los últimos años, de 1.200 millones de euros”. “Aun y así, necesitamos seguir invirtiendo más”, ha añadido.
La borrasca Harry, ha dicho Puente, ha producido “100 limitaciones de velocidad que hay que sumar a las estructurales por las obras” y ha dicho que “a principios de junio, tendremos ya la red en las mismas condiciones en las que estaba pero con parámetros de fiabilidad mejorados”. “Estamos ya en el 95% de trenes en circulación”, ha añadido.