La guerra en Oriente Medio empuja a los españoles a viajar este verano a destinos cercanos y “seguros”

Lucía Llargués

23 de mayo de 2026 23:12 h

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La guerra en Oriente Medio va a influir en las vacaciones de este próximo verano, sobre todo en nuestros cielos. No tanto por las cancelaciones masivas, que el sector descarta por ahora, sino por el clima de incertidumbre que rodea a los viajes internacionales. El conflicto ha disparado el precio del queroseno, ha obligado a cerrar espacios aéreos y ha alterado rutas entre Europa y Oriente Medio. Y eso empieza a influir en las decisiones de los viajeros españoles.

El efecto más visible es un cambio de preferencias. Crece el interés por destinos cercanos y percibidos como “seguros”. Portugal, Grecia, Suiza o Islandia ganan terreno, mientras muchos turistas optan por reducir distancias, evitar escalas largas o, directamente, quedarse en España. La tendencia coincide con una subida sostenida de los precios hoteleros y con un verano que el sector afronta con prudencia.

Las consultas relacionadas con vuelos y derechos de pasajeros han aumentado un 18% en los últimos dos meses, según datos de Reclamador.es. Al principio, las dudas estaban centradas en la seguridad aérea y en las cancelaciones inmediatas. Ahora, la preocupación es otra: qué puede pasar este verano.

Más dudas sobre vuelos y cancelaciones

Muchos viajeros temen cambios de última hora, escalas alteradas o incluso cancelaciones por el aumento del coste del combustible. Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) reconocen que el contexto geopolítico está presionando al sector. “El precio del queroseno se ha incrementado más del doble”, explica un portavoz de esta asociación empresarial. 

Fuentes de ALA indican que la mayoría de compañías europeas tienen contratos de cobertura que les permiten amortiguar parte de la subida. “Las aerolíneas continúan monitorizando la evolución de la situación de forma constante de cara a la temporada de verano”, señalan.

Las conexiones entre España y Oriente Medio sí han sufrido un golpe directo. Entre marzo y abril, el tráfico aéreo entre ambos territorios cayó un 64,7% respecto al año anterior, según datos de Aena. Eso supone más de 426.000 pasajeros menos desde el inicio del conflicto. Las rutas más afectadas son las operadas por compañías como Emirates, Qatar Airways o Etihad.

Aun así, el impacto global sobre el turismo español es limitado. Los vuelos con origen o destino en las zonas afectadas por el conflicto representan alrededor del 1% del tráfico total en España. Y el sector cree que parte de esa demanda se está redirigiendo hacia otros destinos europeos.

Desde la empresa especializada en movilidad y turismo VB Group, aseguran que no están viendo una caída generalizada de la demanda, sino un cambio en el comportamiento del viajero. “El interés por viajar sigue ahí, pero el cliente está comparando más, valorando mejor el destino, revisando condiciones y tomando la decisión con más prudencia”, explica Jorge Espinós, director general de la compañía.

Más Portugal y Grecia, menos destinos lejanos

Los datos de la plataforma de viajes Evaneos apuntan a un cambio claro en las preferencias de los viajeros españoles. Suiza es el destino cuya demanda más crece este verano: se cuadruplica respecto al año pasado. Grecia y Letonia duplican el interés recibido desde España.

Portugal aumenta un 65%, por ejemplo; e Islandia, un 40%. En cambio, otros destinos europeos pierden atractivo. Montenegro registra una caída del 93% en la demanda. También retroceden Lituania, Escocia o Estonia, según esta plataforma.

Esta firma vincula este movimiento a una mayor búsqueda de cercanía y estabilidad. Viajes más cortos. Menos escalas. Menos incertidumbre. Según el experto en turismo Espinós, el viajero busca ahora “seguridad en precio, flexibilidad, conectividad y estabilidad” antes de cerrar una reserva. “No significa que el cliente no quiera viajar, sino que quiere hacerlo con más control”, resume.

Ese cambio también se está trasladando al turismo corporativo y a los viajes de empresa. Belén Salgueiro, directora de Simmer Events y MICE, explica que las compañías están revisando cada vez más rutas, escalas, proveedores y planes alternativos antes de aprobar desplazamientos. “La prioridad es que el viaje o el evento se pueda realizar con garantías”, señala.

Según Salgueiro, no se está produciendo una reubicación masiva de eventos fuera de Oriente Medio, pero sí una mayor prudencia y una apuesta creciente por destinos europeos con conectividad directa y estabilidad. “España, Portugal, Italia, Francia o Grecia están bien posicionados porque ofrecen una solución más sencilla de defender internamente cuando el contexto geopolítico genera dudas”, apunta.

Vuelos más baratos, hoteles más caros

La evolución de los precios añade otra paradoja al verano turístico. Según el INE, los vuelos internacionales desde España se abarataron un 19% en abril respecto al mismo mes del año anterior. También bajaron los paquetes turísticos.

Pero el alojamiento continúa encareciéndose, aunque con diferencias según el segmento. Los datos hoteleros del INE muestran que el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR), uno de los principales indicadores del sector, alcanzó los 75 euros en marzo, un 3,8% más que hace un año.

Por categorías, el RevPAR de los hoteles de cinco estrellas, que mide el ingreso por habitación disponible, se situó en 182,6 euros frente a los 167,2 registrado en marzo de 2025. En cambio, en los hoteles de tres estrellas la evolución es mucho más moderada y se mantiene en torno a los 56 euros por habitación disponible.

También aumentan los precios de campings, centros vacacionales y albergues. El Índice de Precios de Apartamentos Turísticos (IPAP) subió un 1,5% en marzo respecto al mismo mes de 2025, mientras que el Índice de Precios de Campings (IPAC) aumentó un 6,9% y el Índice de Precios de Turismo Rural (IPTR), un 0,9%, según los datos publicados por el INE.

Desde Randstad, Víctor Jofre, responsable de cuentas estratégicas del sector hostelería, considera que este desequilibrio entre transporte y alojamiento está consolidando el giro hacia el turismo de proximidad. “El destino nacional ya no es un plan B, sino la opción más inteligente y rentable para muchos consumidores”, asegura.

Jofre explica que el viajero español está priorizando el presupuesto global del viaje y la certidumbre logística por encima del precio puntual del billete aéreo. “Aunque el abaratamiento de los vuelos dinamiza ciertos nichos, el grueso del mercado prioriza la calidad de la experiencia y el control del gasto total”, señala.

También observa un aumento de las reservas anticipadas y un cambio en la forma de organizar las vacaciones. “El viajero ya no espera a ver qué queda disponible. Prefiere asegurar su descanso y su bolsillo antes de que suban los precios”, apunta.

El teletrabajo, además, está favoreciendo escapadas más cortas y repartidas a lo largo del verano, en lugar de concentrar todas las vacaciones en agosto. “El viaje se ha convertido en un bien emocional que el consumidor ya no recorta, sino que optimiza”, resume.

¿Puede una aerolínea cancelar un vuelo por el precio del combustible?

La duda empieza a aparecer entre muchos pasajeros. Y ahí entran en juego los derechos de los consumidores. Desde Reclamador.es recuerdan que no todas las cancelaciones se consideran fuerza mayor. Si un vuelo se suspende por motivos de seguridad o por cierre del espacio aéreo, la aerolínea puede quedar exenta de compensar económicamente al pasajero.

En cambio, si la cancelación responde a motivos puramente económicos, el escenario es diferente. “Los costes operativos son un riesgo empresarial, no una circunstancia extraordinaria”, explica María Carrión, responsable de atención al cliente de Reclamador.es.

En esos casos, el pasajero podría reclamar indemnizaciones de hasta 600 euros si la cancelación se comunica con menos de dos semanas de antelación. ALA recuerda, no obstante, que la Comisión Europea sí contempla determinados problemas de suministro derivados de la guerra como circunstancias extraordinarias.

Las últimas previsiones macroeconómicas de la Comisión Europea señalan que el debilitamiento de la actividad turística será uno de los principales riesgos para la economía europea en los próximos meses. Bruselas advierte de que el aumento de los costes de viaje y las alteraciones del transporte internacional podrían afectar especialmente a los flujos turísticos de larga distancia.

La Comisión también alerta que prolongar la incertidumbre geopolítica podría deteriorar la confianza de consumidores y empresas. Así, prevén un comportamiento más prudente tanto en el gasto de los hogares como en la inversión privada. Un escenario que ya se refleja en el turismo español.

El sector mantiene previsiones récord

Pese a la incertidumbre, las aerolíneas mantienen el optimismo. ALA asegura que este verano habrá más de un 5% de asientos programados respecto al año pasado. Los aeropuertos españoles rozan ya los 94 millones de pasajeros en lo que va de año, un 3,3% más que en 2025.

El mensaje a los viajeros por parte del sector es claro: hay que reservar cuanto antes. “El sector está trabajando para garantizar la operativa y minimizar cualquier afectación a los pasajeros”, insisten desde la patronal aérea.

Porque, aunque el turismo encara el verano con cifras récord, la sensación de fondo es distinta. Más cautela. Más incertidumbre. Y unas vacaciones cada vez más condicionadas por lo que ocurre fuera de Europa.