Cada persona tira a la basura más de 24 kilos de comida al año en España
“Hay que calcular bien las raciones si queremos evitar el desperdicio”. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha presentado este jueves el Informe de desperdicio alimentario de 2025. Esos datos reflejan cuánta comida se compra o se pide en bares y restaurantes y acaba en la basura.
En total, el año pasado se tiraron en España 1.129,91 millones de kilogramos o litros. Es el equivalente a 24,03 kg o litros por persona y año, según los datos desglosados por Agricultura, que indican cambios a lo largo de los últimos ejercicios. “Es un problema económico y moral. Estamos bajando el desperdicio, pero sigue siendo una tasa alta”, ha apuntado Planas.
En concreto, la tasa de desperdicio es el 4,07% de la comida que llega a casa, el equivalente a 1.101,8 millones de kilos o litros, porque es en los hogares donde se concentra la mayor parte del desperdicio alimentario.
Se tiran más productos ya cocinados
“Hay estabilidad, pero hay que tener cuidado al respecto”, porque la tendencia es a la baja, pero son aún cifras muy altas. En concreto, “es un 19% de reducción desde el año 2020, pero tenemos que tener cuidado en lo que tiramos”.
En concreto, lo que se desperdicia son sobre todo alimentos y bebidas sin utilizar, que son el 77%; mientras, que el 22,5% de lo que tiramos es comida ya cocinada.
Se tiran menos alimentos sin cocinar, que caen un 15%; sin embargo, los ya cocinados suben un 5.2%. “La distribución está aumentando los productos preparados y probablemente tenga que ver con eso”, ha apuntado Planas. De esos productos que tiramos, el 33% son frutas, por delante de frutas y hortalizas y lácteos que, en ambos casos, rondan el 14%. También acaba en la basura casi el 4% de todo el pan y la carne que se adquiere.
“Hay una mejora de los datos de los últimos años, pero es una batalla que hay que ganar en casa, sobre frutas, verduras y sobre los platos ya preparados”, ha señalado Planas. Si nos comparamos con el conjunto de la Unión Europea, “somos el país de la UE con menor desperdicio, estoy orgulloso de ello, pero tenemos que seguir mejorando”.
Planas ha pedido que se diferencie entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente; y se mejore la planificación de los menús, “sin perder la espontaneidad, no hay que comprar solo lo que está en la lista”. También, fuera de casa, donde es “muy importante ajustar las raciones”. Además, para reducir el desperdicio se va a poner en marcha una nueva campaña, bajo el lema “España sabe, aquí no se tira nada”.
En abril entró en vigor la Ley del Desperdicio Alimentario, para todos los operadores de la cadena alimentaria, que tienen que hacer un plan de prevención y tener planes de reparto de los alimentos sobrantes. Agricultura apunta que se está trabajando con las comunidades autónomas, para realizar esos controles y medir y calibrar cómo son los resultados de la aplicación de la ley.