La cultura y los datos, punta de lanza de Mallorca en su avance hacia un turismo sostenible

Turismo, sí; pero no a cualquier precio. No si lo que se pone en juego es el patrimonio medioambiental de Mallorca y su identidad cultural y social. Esto es lo que se desprende de la participación de la isla en Fitur 2026, donde ha presentado una estrategia turística que combina la puesta en valor de la cultura, la moda local y los productores artesanos con una gestión cada vez más eficiente e inteligente del destino gracias a la tecnología y los datos. 

No se trata de renunciar al turismo, sino de lograr su desestacionalización y también su deslocalización. En ese sentido, el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, destacó que el trabajo que se está realizando a base de políticas de contención y de una apuesta por el turismo responsable ha empezado a dar sus frutos. “Los últimos datos de llegada de turistas permiten afirmar que hemos conseguido la esperada contención turística. Con un ligero descenso de visitantes en los meses de temporada alta y un aumento significativo, en los meses de noviembre y enero”.

No es intuición, es inteligencia turística

Mallorca está inmersa en un proceso de transformación de su modelo turístico. Tendrán mucho que decir en ello el tándem turismo y cultura, pero también los datos y la tecnología. Serán precisamente ellos los que permitan gestionar de manera responsable la actividad turística, proteger el territorio y mejorar la convivencia entre residentes y visitantes. 

Para ello, cuenta con la Plataforma Inteligente de Destinos de Mallorca (PID), una herramienta estratégica clave para evolucionar hacia un modelo turístico más sostenible, inteligente y equilibrado que ha sido presentada en Fitur 2026. Con ella, se dotará a la isla de una infraestructura tecnológica avanzada que podrá centralizar información procedente de distintos ámbitos y que involucrará a administraciones públicas, municipios, empresas turísticas, entidades locales y ciudadanía. 

El objetivo final de esta plataforma, cuyo horizonte de finalización está previsto para junio de 2026, es mejorar la calidad de vida de quienes residen en Mallorca, garantizar que el destino sea sostenible y contribuir a que la isla siga siendo percibida como un referente internacional en innovación turística. 

El proyecto, que está liderado por el Consell de Mallorca a través de la Fundación Turismo Responsable de Mallorca, cuenta con un presupuesto total de 4,8 millones de euros y se desarrollará en varias fases. “La Plataforma Inteligente de Destinos nos permitirá gestionar mejor nuestro territorio, proteger nuestro entorno y garantizar que el turismo continúe siendo una oportunidad para residentes y visitantes”, resumió su razón de ser el consejero de Turismo, Guillem Guinard, durante su presentación. 

Mallorca, más allá del tópico

Los tópicos, como las etiquetas, sirven para ubicarnos y para ayudarnos, de un vistazo rápido, a entender el mundo. Y eso está bien, muy bien, si no fuera porque corren el riesgo, cuando ese mundo cambia, de quedarse desactualizados y dejar esas nuevas realidades de lado. 

Con Mallorca pasa un poco eso, que hay quien se ha quedado anclado en la época en la que se hablaba de un turismo de sol, playa y fiesta, y todavía no se ha enterado de que hay una Mallorca local y muy auténtica, que saca pecho de su territorio y de los maestros artesanos que, a golpe de tradición y saber hacer, han contribuido a preservar la identidad cultural de la isla. 

Hablamos de maestros que saben cómo trabajar la piedra, el cuero, el metal y los tejidos. Porque Mallorca también es tierra de una moda artesanal que se inspira en el territorio y en los oficios tradicionales y que sintetiza y conserva con cada puntada la esencia que define a la isla. En esta edición de Fitur, estos maestros han tenido mucho que decir. 

A pie, la isla se vive de otra manera

Fitur 2026 también ha servido para presentar East Mallorca GR 226, la nueva ruta senderista que discurre a lo largo de 100 kilómetros por la zona del Levante de la isla. Conecta cinco municipios y sus zonas costeras y es apto para casi todos los públicos, ya que su gran desafío es la distancia. 

Por ello, se ha dividido en cuatro etapas, de tal forma que cada caminante puede adaptar el total del recorrido a su forma física, sabiendo que todos los puntos de inicio y de final disponen de acceso mediante transporte público y que siempre encontrará alojamiento a lo largo del trayecto. 

El East Mallorca GR 226 parte de Cales de Mallorca y termina también junto al mar, en Cala Agulla. Entre medias, Manacor Sant Llorenç des Cardassar, Son Servera, Artà y Capdepera irán apareciendo ante los senderistas como una confirmación de que sí, de que Mallorca es también patrimonio, gastronomía y cultura. 

La creación del East Mallorca GR 226 es una más de las iniciativas orientadas a promocionar un turismo responsable gracias a una oferta de calidad y que respeta el medio ambiente.