Reducir cicatrices físicas y emocionales en el tratamiento contra el cáncer de mama

En España se diagnosticaron casi 35.900 nuevos casos de cáncer de mama en 2024, según datos del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer, lo que supone casi el 29% de los cánceres diagnosticados en mujeres. Unas cifras que muestran un incremento en los últimos años, algo que se asocia a factores como un aumento de población, el envejecimiento de la población, el cambio de hábitos reproductivos de las mujeres, el sedentarismo, la exposición a factores de riesgo como el aumento de la obesidad y la globalización del cribado poblacional.

La investigación en este campo no se ha quedado atrás. La innovación médica, en constante evolución, ha permitido llegar a la cirugía asistida por robot, que se erige como un avance pionero que revoluciona numerosos campos gracias a su precisión y enfoque mínimamente invasivo. Su aparición ha transformado la forma en la que se abordan procedimientos complejos y ofrece a los cirujanos un control excepcional y al paciente numerosos beneficios. 

En este contexto de progreso tecnológico, la cirugía robótica para el cáncer de mama se ha convertido en un avance prometedor hacia intervenciones personalizadas dentro de la lucha contra esta enfermedad prevalente. 

Uso de robots quirúrgicos en cáncer de mama

En el cáncer de mama, una enfermedad con diversas presentaciones clínicas , la cirugía desempeña un papel fundamental en la extirpación de tumores y la prevención de una mayor propagación. Su importancia radica, sobre todo, en la extirpación del tejido canceroso y en su potencial para preservar la estética, calidad de vida y pronóstico oncológico.  

En este sentido, cobran especial importancia las intervenciones de mastectomía con preservación de piel y complejo areola-pezón y de linfadenectomía axilar que han llevado a cabo profesionales del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama del centro madrileño.

Como afirma la Doctora María Luisa Sánchez de Molina, coordinadora de la Sección de Mama en la citada unidad y una de las responsables de estas intervenciones, junto con los doctores Damián García Olmo, jefe del Departamento de Cirugía General y del Aparato Digestivo; Héctor Guadalajara, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo; Miguel León, coordinador de Cirugía Robótica en el mismo servicio; Pedro Villarejo, jefe de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama; Irene Osorio, Manuel Escanciano y Paula Pastor, especialistas de esta unidad, y el Dr. Óscar Caballero, de la Unidad de Cirugía Plástica, “la implementación de la cirugía robótica ha sido un paso clave en la evolución de nuestra práctica quirúrgica porque permite operar con una precisión milimétrica, preservando estructuras delicadas como el complejo areola-pezón, piel y nervios, además de mejorar la estética de las cicatrices”. 

Cirugía robótica para mastectomía y linfadenectomía

Como parte del tratamiento del cáncer de mama, incluso antes de que comience la reconstrucción, las mujeres ya presentan cicatrices físicas y emocionales. Por ello, es importante que, en el proceso de la reconstrucción, se reduzca la carga de cicatrices adicionales. En el caso de la mastectomía, la cirugía robótica permite, en lugar de realizar incisiones visibles en el seno , ingresar en el seno desde la axila o surco mamario externo para extraer tejido y reconstruir el seno.

 La tecnología robótica facilita incisiones más pequeñas y estéticamente mejoradas, además de una mejor visualización de los planos de disección, lo que ayuda no solo a minimizar el daño en los tejidos y a acelerar la recuperación en comparación con las técnicas convencionales, sino que además resalta los beneficios psicológicos a la paciente. 

De acuerdo con este estudio de cuatro años publicado en JAMA Surgery, la mastectomía robótica con preservación del pezón con puerto único no solo es un enfoque seguro y factible para la reconstrucción mamaria, sino que también brinda a las pacientes una muy buena posibilidad de conservar parte o toda la sensibilidad en sus mamas.

En el caso de la linfadenectomía, la cirugía robótica, además de todos los beneficios descritos, también se ha “observado una mejora en la movilidad y preservación de la sensibilidad, factores clave para una recuperación más rápida”, afirma la Doctora Sánchez de Molina.

En ambos casos, el uso de la tecnología robótica “reduce de manera significativa el dolor postoperatorio y favorece una recuperación funcional más rápida, lo que impacta directamente en la calidad de vida de las pacientes”, afirma la Doctora Sánchez de Molina.

Así lo han demostrado los resultados preliminares de dos intervenciones de mastectomía con preservación de piel y complejo areola-pezón y de linfadenectomía axilar que han llevado a cabo profesionales del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama del centro madrileño, según los cuales las pacientes fueron dadas de alta a las 24 horas, frente a los tres días de estancia hospitalaria media de las intervenciones convencionales. 

“Estos avances no solo mejorarán la calidad de vida de las pacientes, sino que también posicionarán a la cirugía robótica como una opción viable y eficaz en el tratamiento y prevención del cáncer de mama en España”, concluye la Doctora Sánchez de Molina.