6 claves para dormir correctamente si tienes dolor de espalda

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En ConsumoClaro hemos hablado de la importancia de elegir una silla de oficina para protegernos de los dolores de espalda, dado que muchos de nosotros pasamos media vida sentados frente a un escritorio. También pedimos consejo a nuestro compañero Darío Pescador de TuMejorYo sobre los ejercicios a realizar en la oficina para contrarrestar los efectos de la silla sobre nuestra espalda.

Pero lo que muchas personas con lesiones lumbares o cervicales que les provocan dolores ignoran, es que la cama es el otro sitio donde nos pasamos la otra media vida y por tanto importa, y mucho, a la hora de evitar que estas lesiones empeoren y aumenten el dolor. El factor postural es fundamental a la hora de dormir correctamente, y en esto no hay una sola norma porque no hay un solo tipo de persona: las hay que se mueven mucho, otras que apenas lo hacen, etc.

Ahora bien, también lo es la calidad de la cama, el tipo de colchón, el somier,etc., que ayudarán a que la postura sea la más adecuada o bien favorecerán los malos gestos. Por tanto, el dormir correctamente cuando se tiene dolor de espalda es un asunto multifactorial y a continuación te ofrecemos las seis principales claves a tener en cuenta.

1. El tipo de somier

Si somos de las o los que se mueven mucho, dando vueltas a un lado u otro y tenemos una lesión lumbar, no nos conviene un colchón blando en exceso porque al hundirse será un impedimento al movimiento rotatorio de la cadera, haciendo reacción al arrastre. Tampoco nos interesa un colchón demasiado duro porque impedirá que las vértebras queden alineadas si dormimos de lado, en posición fetal.

Lo ideal es un colchón de dureza media alta, que se deforme un tanto para permitir la alineación, pero que no impida la rotación. No son demasiado aconsejables los de viscolástica o látex a no ser que sea de alta densidad; tampoco los de muelles de poca calidad y mucho menos los de espuma. De todos modos, todos los fabricantes tienen en su catálogo modelos de distinta dureza realizados con las técnicas más variadas.

2. Los años del colchón

Es un factor variable, porque depende de la calidad del somier, pero de media se aconseja cambiarlo a los diez a quince años si son de viscolástica o látex, pues tienen memoria de la deformación; es decir que no retornan tan fácilmente a su estado natural tras sufrir la presión del cuerpo. En el caso de los colchones de muelle, si este es de mala calidad también puede tener de perder retorno, pero si está hecho con buenos materiales puede durar más. En todo caso no se aconseja conservar el mismo colchón más de veinte años si se sufre de dolores de espalda.

3. El somier

El somier hace de soporte del colchón y refuerza su firmeza. Huiremos de los somieres de muelles, y optaremos por los de costillas de madera elástica o bien por los de superficie rígida si el colchón es de buena calidad y es capaz de absorber la dureza del somier. 

4. Cómo solemos dormir

Algunas personas duermen boca arriba o decúbito supino: en este caso también se aconseja un colchón de dureza media alta, aunque se pueden usar colchones duros. De tener una lesión lumbar, se aconseja a estas personas que duerman con una almohada o una toalla debajo de las rodillas para mantener flexionada la parte anterior de las piernas y por tanto estiradas las vértebras.

Pero lo normal es dormir de lado o posición fetal, y en tal caso las personas con lesiones lumbares deben colocarse una almohada entre las rodillas para que estas no choquen entre sí y provoquen dolor que nos lleve a movernos más. Existen almohadas especiales para colocar entre las rodillas que además fijan la postura de la cadera. Es importante en las personas que duermen de lado que la cadera esté bien colocada, ortogonal a la superficie del colchón y no ladeada forzando las vértebras.

5. El tipo de almohada

También en el caso de dolor cervical, es importante que la almohada no sea demasiado dura y alta, pues nos puede forzar la torsión del cuello de modo lateral que empeore las lesiones. Tampoco debe ser blanda y mullida porque en la rotación puede forzar que el cuello se quede trabado, de modo que nos quedemos durmiendo boca abajo con la cara torcida.

La mejor opción si tenemos problemas cervicales es tomar una almohada más o menos dura pero adaptable y de la altura de nuestros hombros, de modo de podamos reclinar la cabeza cómodamente. Es importante, de todos modos, dormir con almohada para evitar tensiones en las vértebras cervicales. En el mercado existen almohadas de látex anatómicas de doble altura en la que podemos escoger por qué lado apoyamos la cabeza.

6. Qué tipo de lesión tenemos

Si tenemos lesión de espalda a nivel bajo, la forma correcta de dormir será en posición fetal, con la almohada entre las rodillas y con la cabeza apoyada en otra almohada ligeramente inclinada hacia adelante, de modo que la columna forme un arco. También podemos dormir boca arriba con una almohada debajo de las rodillas.

Si la lesión es cervical, dormiremos siempre de lado y con una almohada de nuestro anchode clavícula; si lo hacemos boca arriba evitaremos que la almohada sea demasiado dura. Finalmente, si la lesión es de hombro, dormiremos sobre el hombro sano y con una almohada grande en el pecho sobre la que apoyaremos el hombro lesionado para que descanse sin demasiado movimientos. 

IMAGEN DE PORTADA: Como Un Tronco

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