España, en el corazón de las tinieblas
Juan Carlos Escudier: Hay que reconocer que la terrible crisis económica que, al parecer, ha invadido nuestros hogares, se ha hecho fuerte en la despensa y nos conducirá directamente al abismo salvo que votemos a Rajoy, nos ha pillado por sorpresa. Antes las crisis se veían venir de lejos y los más temerosos tenían tiempo para empaquetar sus pertenencias y salir del país. Ésta, en cambio, ha sido fulminante. Un día de éstos nos fuimos a la cama animosos y despreocupados y horas después nos despertamos sudorosos en el corazón de las tinieblas. Que el PP nos ampare.
(...) El cuadro general vendría a ser el siguiente: la inflación está por encima del 4%, han subido las hipotecas y cuesta mucho más vender los pisos. Sin embargo, España ha crecido en 2007 un 3,7%, el paro está en mínimos de los últimos 30 años, la deuda nunca estuvo tan baja en los últimos 20, hay tres millones más de ocupados, se ha elevado la productividad a casi el 1%, ha aumentado un 26% la renta per cápita en cuatro años y se cuenta con un superávit presupuestario del 1,8% del PIB para poner las cataplasmas que hagan falta. Como puede colegirse, la situación es dramática. Más en El Confidencial
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Jesús Maraña: Como estrategia electoral tiene su sentido. Parece claro que el voto se mueve fundamentalmente por dos resortes: las emociones y la cartera. Al primer resorte han dedicado el PP y su flota mediática estos últimos años, con resultados que se traducen en una alta fidelidad del antizapaterismo en las encuestas. Han conseguido que millones de españoles identifiquen a Zapatero con las siete plagas. Pero a la vista de que las plagas anunciadas no llegan, conviene cambiar el tiro hacia el otro resorte.
(...)La economía va a ser protagonista de esta campaña electoral, pero al fondo de la batalla se visualizará una confrontación entre el optimismo y el pesimismo como motores de movilización social. De momento, nos proponen elegir entre la tranquilidad que transmite Pedro Solbes y la urgencia de tomar “medidas brutales” que plantea el ínclito Arias Cañete. Reza la ley de Murphy: “Si hay un agujero en la carretera, su neumático lo encontrará”. Y ahí anda el PP, en busca de agujeros que revienten ruedas para luego ofrecer unos recambios “brutales”. Más en Buzón de Voz