La leyenda de “El señor de los cielos”
Culiacán es una de las ciudades del mundo con más academias de vuelo. La capital del estado de Sinaloa, en el oeste de México, tiene cerca de una docena y cada año se licencian alrededor de medio millar de pilotos. Alguien tiene que manejar las avionetas para transportar la cocaína que llega desde Colombia y luego viaja hasta Estados Unidos. Estudiar para piloto es caro y el oficio es peligroso. Por eso está tan bien pagado. Los que no acaban muertos terminan en prisión. Nunca falta “chamba” -trabajo- y tampoco voluntarios.