El juez Marcos Amor vuelve a insistir en el cierre de la investigación penal del derribo del Irurak Bat de Getxo

El instructor de Getxo Marcos Amor ha rechazado los recursos de reforma interpuestos por PP y EH Bildu, grupos de la oposición en la localidad vizcaína, contra el cierre de la investigación de las presuntas irregularidades en el derribo del edificio Irurak Bat, en cuyos terrenos iban a ir a vivir dos ediles del PNV. Se trata de una decisión lógica porque fue el propio juez Amor el que acordó la finalización de las pesquisas al dar por bueno que otra sentencia de lo contencioso-administrativo era suficiente para entender que no había delito.

Sin embargo, la última palabra la sigue teniendo la Audiencia Provincial de Bizkaia. Nada ha cambiado. Tiene que resolver tres recursos. Además de PP y EH Bildu, pidió igualmente la reapertura de la investigación la Fiscalía y con argumentos muy contundentes. En verdad, en la instrucción ni se ha tomado declaración nunca a los imputados —incluidos tres ediles del PNV— ni a testigos clave, y tampoco se han revisado los dispositivos que ordenó decomisar la anterior instructora, Neus Galobardes.

Amor, en la respuesta a estos recursos, insiste en que la duda jurídica sobre si el palacete estaba o no protegido queda resuelta con el caso de La Aldea. Recalca que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco recogió al analizar ese otro supuesto que no cabe “la conversión automática de los edificios sometidos a custodia municipal en bienes culturales de protección básica”. En consecuencia, “el derribo de los edificios incluidos en dicha categoría constituía una actuación jurídicamente admisible conforme a la normativa urbanísticamente aplicable”.