Jugar al bingo con dinero en el hogar del jubilado es ilegal, recuerda el Gobierno vasco a las personas mayores
A falta de que el Parlamento pueda aprobar un retoque en la ley autonómica del juego, el bingo con cartones a 20 céntimos en los centros de jubilados es ilegal, recuerda el Gobierno vasco a las personas mayores. “Es un juego reglado y si existen apuestas y premios económicos, está prohibido, salvo autorización expresa. [...] Hoy por hoy, el juego del bingo no autorizado no es legal. Se puede jugar como pasatiempo, sin apuestas económicas”, explica en la Cámara el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, en una respuesta sobre esta controversia surgida luego de que la Ertzaintza irrumpiera en un centro de jubilados de Bilbao, el Bonaparte de Santutxu, para advertirles sobre la ilegalidad de esas prácticas. Nagusiak, la asociación de mayores de Bizkaia, había lanzado un aviso pidiendo cautela con el juego a todos los centros en vista del criterio policial.
El Parlamento Vasco, a la luz de estos acontecimientos, tiene ya encima de la mesa una reforma legislativa planteada por el PP para excepcionar este tipo de juegos con cantidades “simbólicas” y otro partido de la oposición, EH Bildu, ha formulado a Zupiria una batería de preguntas sobre el papel de la Ertzaintza. Es en la respuesta a esto donde el titular de Seguridad recalca que su opinión personal o política no puede estar “por encima del marco legal”, que es muy claro. Insiste en que “la normativa legal actualmente vigente permite, sin modificar nada, jugar al bingo como mero pasatiempo”, sea en residencias, en hogares del jubilado o en cualquier lugar, pero “no así con dinero”.
Expone Zupiria sobre este afer que “la Ertzaintza tuvo conocimiento, en una inspección realizada en otro local de juego, de que se jugaba al bingo” en el centro Bonaparte, que toma su nombre no de Napoleón -emperador y la vez nombre de un conocido casino 'online'- sino de Luis Luciano, un familiar que estudió la lengua vasca. El consejero confirma que “agentes de la unidad de Juegos y Espectáculos de la Ertzaintza se personaron en el lugar”, pero subraya que fue exclusivamente “para ofrecer información”, aunque algunas informaciones periodísticas hablaban de advertencias de multas de hasta 60.000 euros.
“Las diferentes modalidades del juego del bingo pueden desarrollarse en los salones de juego de los locales del juego del bingo. La organización y explotación del juego del bingo requerirá la previa autorización de la empresa operadora para la explotación ante la autoridad [...]. Fuera de esto, en un hogar de mayores se puede jugar al bingo en el caso de que sea un mero pasatiempo o divertimento, siempre que los jugadores o personas ajenas a ellos no realicen una explotación lucrativa. Queda expresamente prohibida la organización y práctica de las modalidades de juego del bingo, con la misma o distinta denominación, cuando no estén previstas en el reglamento del juego del País Vasco o se realicen fuera de las autorizaciones y condiciones establecidas”, expone Zupiria a EH Bildu.
Añade que “no” se ha expedientado ni multado a nadie de quienes jugaban en el hogar Bonaparte, donde los cartones costaban una moneda de 20 céntimos, pero recalca que no es baladí la aplicación de la ley porque “por pequeña que sea” la cantidad económica que se mueva afecta a exigencias reglamentarias como el “control de entrada” de estas actividades, tanto a menores como a “personas inscritas en el registro de prohibición de acceso al juego”. Como dato, Zupiria remarca que “el 9% de las personas autoprohibidas” para pasar a casinos o salones es mayor de 65 años.
A mediados de marzo, el PP presentó con carácter urgente una reforma de la ley autonómica reguladora de estas actividades, de 1991. Dejaba claro que era “para adaptar el marco normativo vigente a la realidad social de los centros de mayores, evitando interpretaciones restrictivas que puedan equiparar actividades recreativas de carácter social y sin ánimo de lucro con la explotación comercial del juego”. “En particular, resulta necesario reconocer de forma expresa que determinadas actividades, entre ellas los juegos de bingo organizados en centros de mayores y otras entidades sin ánimo de lucro, cuando concurran circunstancias de ausencia de lucro y de carácter simbólico de las aportaciones económicas, deben quedar excluidas del ámbito de aplicación de la normativa de juego”, argumentaron desde el grupo 'popular'.
En la última sesión del Consejo de Gobierno antes de las vacaciones de Semana Santa, el Ejecutivo de Imanol Pradales trató el asunto y emitió un informe favorable, al menos, a abordar en el Parlamento la reforma lanzada por la oposición. Se trata de un documento de siete páginas. “Se considera oportuno abordar una modificación normativa, con el fin de dotar de seguridad jurídica a estas actividades y garantizar una aplicación proporcionada y ajustada a la realidad social de la normativa, conciliando la regulación del sector del juego con la protección de estas actividades sociales y comunitarias en Euskadi”, indica a modo de conclusión.
Los votos de PNV y PSE-EE darían mayoría suficiente al PP para sacar adelante la reforma legislativa, aunque el informe del Gobierno avisa de que los cambios, tal y como se plantean, no blindarían precisamente la “seguridad jurídica”. ¿Hasta dónde llegan las cantidades simbólicas, por ejemplo? ¿Y se excepcionarían también el resto de “garantías de desarrollo de un juego limpio”, pensadas para prevenir y evitar “conductas de riesgo o patológicas”?
En todo caso, el Gobierno asume que “las actividades recreativas organizadas en centros de mayores, asociaciones vecinales y entidades sin ánimo de lucro forman parte desde hace décadas de la vida social y comunitaria”. “Determinados juegos de carácter tradicional contribuyen a fomentar la convivencia, la participación y el envejecimiento activo, constituyendo para muchas personas mayores una herramienta esencial de socialización, entretenimiento y estimulación cognitiva, con efectos positivos en su bienestar emocional y en la prevención de la soledad no deseada”, se puede leer también en el informe oficial, que ya ha sido enviado al Parlamento para que se adjunte al expediente de la reforma legislativa.
Ahora, el asunto deberá ser votado en el pleno del Parlamento Vasco, que lleva semanas al ralentí por la concatenación de puentes festivos. Si el PP, en efecto, logra los votos de PNV y PSE-EE, se iniciará el debate para retocar la ley de 1991. “Una vez gané tres euros con una línea. No me saca de pobre, pero por la honrilla, me hizo mucha ilusión”, contaba un hombre llamado Graciano a Telecinco cuando se conoció la intervención de la Ertzaintza. “Sin apostar es absurdo”, lanzaba otro, de nombre Eutimio.