Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Cómo comunicar los desplazamientos forzados sin 'click bait' ni odio: “Los migrantes son actores políticos”

Gabriela Sánchez, periodista de elDiario.es, Lola Hierro, periodista de El País y Lucila Rodríguez Alarcón, directora y fundadora de la Fundación proCausa, este viernes en Donostia

Maialen Ferreira

Donostia —

0

La difícil, pero necesaria tarea de informar con rigor y sin paternalismos sobre los desplazamientos, la migración y los derechos humanos es el día a día desde hace décadas de la periodista de elDiario.es, Gabriela Sánchez, como también de la periodista de 'El País', Lola Hierro y la directora y cofundadora de la Fundación porCausa, Lucila Rodríguez Alarcón. ¿Cómo hacer que los lectores se interesen por realidades lejanas como los conflictos locales en países de África? ¿Cuáles son las dificultades a las que se enfrentan dentro de una redacción generalista para situar las violaciones de derechos humanos en la frontera en la agenda diaria sin caer en la deshumanización o el 'click bait'? o ¿Cuáles son las narrativas de desinformación más peligrosas que hay en los medios tradicionales y en las redes sociales? Todas estas cuestiones y más han sido abordadas por las tres en la jornada 'Desplazamientos forzados y derechos humanos' organizada por Salvamento Marítimo Humanitario junto a la Diputación de Gipuzkoa este viernes en Donostia.

Según han detallado, las tres profesionales coinciden en que no se debe abordar la información desde la mera “solidaridad” o como “historias bonitas que nadie va a leer”. El verdadero desafío es encontrar el enfoque y el momento adecuado para apelar al público general y no solo a quienes ya están concienciados. En este sentido, han explicado que la manera de poder acercar historias de países lejanos a las personas en su día a día, pasa por humanizar los relatos a través de conexiones universales. “Tú vas allí diciendo que vas a dar voz a la gente, pero la gente ya tiene voz y nadie es invisible. La cosa es ver quién tiene el altavoz y quién debería tenerlo y no lo tiene. Yo, desde mi privilegio, cedo ese altavoz para contar historias. Puede que a mi madre, una mujer de Madrid, no le interesen ciertas cuestiones que ocurren en Mali, pero puedo conectar con ella a través del relato de una madre o de algo que le sea cercano”, ha detallado Hierro.

“Ahora mismo todos sabemos que la inmigración se utiliza como herramienta electoral para ganar votos. Algo estamos haciendo mal para que se siga permitiendo y se siga aceptando el usar la inmigración como herramienta electoral para ganar votos mediante el miedo por parte de los partidos de extrema derecha”, ha reconocido la periodista, que considera que es un vicio informativo recurrente contar solo el viaje o el drama y reivindica que “los migrantes tienen vidas antes y después”, y que deben ser considerados “actores políticos con capacidad de decisión”.

Para la periodista de elDiario.es, jefa de la sección Desalambre, una de las cuestiones que no se han sabido abordar correctamente desde los medios de comunicación es el replicar constantemente los discursos de odio de la extrema derecha. “Como medios de comunicación, tanto aquí como en Estados Unidos, en el mundo en general, no hemos sabido abordar el auge del discurso de odio y de la extrema derecha a nivel mediático. Nosotros lo vemos claro, pero si replicamos esos mensajes, aunque sea desde la indignación y la denuncia, los que reciben ese mensaje quizá no lo ven tan claro y se va poco a poco abriendo esa puerta hacia la normalización”, ha criticado Sánchez.

“Cuando alguien habla de inmigración con un altavoz, lo hace desde el lugar del odio. Y ese odio cala no solo al cuñado de turno que lo ha dicho toda la vida, sino que nos encontramos en un momento en el que gente que a priori pensabas que no pensaba así o que estaba más en el ámbito progresista, con el tema de la inmigración cambia de opinión y la relaciona con la inseguridad, o naturaliza ciertos discursos que antes estaban más penalizados”, ha reconocido.

En el caso de Rodríguez Alarcon, quien desde la Fundación porCausa, impulsa el periodismo de investigación y las nuevas formas de contar la movilidad humana, una de las claves para enfrentarse al racismo y a los discursos de odio es trabajando en el concepto de las “Narrativas del Amor” y en los métodos de narrativa circular. “El antónimo de odio es amor y es una palabra que permite la unión comunitaria. Amor es poner por delante el bien comunitario con la certeza de que ese bien comunitario es el que te va a aportar el bien individual. Tenemos que trabajar con la ilusión de que existe otra forma de vivir y tenemos que trabajar con escenarios utópicos en los que potencialmente aspirar porque todo es distópico y la distopía no nos lleva a ningún lado. Neurológicamente, el ser humano es comunitario, pero estamos perdiendo ese sentido de comunidad. Hemos destruido los espacios comunitarios naturales y no hemos invertido en construir alternativos”, ha considerado quien fuera directora general de Comunicación del Ayuntamiento de Madrid (2015-2016) y directora de Comunicación de Oxfam Intermón en España.

A lo largo de la jornada, además del encuentro entre las periodistas, se han tratado temas como la situación de las mujeres en las fronteras, la acogida y retorno en procesos de postconflicto y se han narrado en primera persona experiencias en el proceso migratorio. El encuentro ha sido inaugurado por la diputada de Cultura y Cooperación de la Diputación de Gipuzkoa, Goizane Álvarez, quien ha subrayado que “en un contexto internacional marcado por el aumento de los discursos del odio y la deshumanización, es más importante que nunca generar espacios para escuchar, comprender y defender la dignidad humana”. “Gipuzkoa quiere seguir siendo un territorio comprometido con los derechos humanos, la convivencia y la solidaridad. Este congreso nos recuerda que detrás de cada desplazamiento forzado hay personas, historias de vida y derechos que deben ser protegidos”, ha afirmado Álvarez.

En su intervención, la diputada ha recordado que Diputación Foral de Gipuzkoa ha querido reconocer especialmente la labor de Salvamento Marítimo Humanitario y del Aita Mari, que representan “algunos de los mejores valores de nuestra sociedad: solidaridad, compromiso y defensa de la vida humana”. “Su trabajo en el Mediterráneo es imprescindible, pero también lo es su capacidad para generar conciencia social en Gipuzkoa, recordando que los derechos humanos no pueden depender del lugar de nacimiento, de la frontera que se cruza o del relato político que se imponga. Este congreso es una invitación a mirar de frente una realidad incómoda, pero profundamente humana. Hablar de desplazamientos forzados es hablar de guerras, desigualdad, persecución, pobreza y vulneración de derechos; pero también es hablar de responsabilidad compartida, de políticas públicas valientes y de una sociedad que no renuncia a la empatía”, ha concluido.

Etiquetas
stats