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Osakidetza garantiza que no comparte datos clínicos privados en su nuevo canal de comunicaciones por WhatsApp

Osakidetza garantiza que no comparte datos clínicos privados en los mensajes de WhatsApp que envía a los pacientes. Este nuevo sistema complementario de contacto con la ciudadanía, estrenado este 2026, “únicamente” informa de cuestiones “de carácter administrativo”, como las citas, y solamente después de haber “obtenido el consentimiento explícito de los interesados”, insiste el Servicio Vasco de Salud.

El consejero Alberto Martínez ha enviado al Parlamento Vasco un primer balance del nuevo sistema en respuesta a una solicitud de información realizada por la representante de EH Bildu Lore Martínez Axpe, que hace seguimiento de los asuntos tecnológicos. Fue a finales de 2025 cuando Osakidetza informó del lanzamiento de la nueva plataforma de comunicación y en marzo ya se activó oficialmente. En ese momento se indicó que “un total de 144.743 personas” habían dado ya su consentimiento “tras haber recibido un SMS informativo oficial en sus móviles”.

Según promocionó entonces el Gobierno, esta medida forma parte del proceso de “transformación digital” de Osakidetza y sería especialmente interesante porque utiliza la aplicación de mensajería para teléfonos móviles más popular y envía alertas “sin necesidad de descargar nuevas aplicaciones”. “Ahora, más cerca de ti” es el lema de la campaña de promoción de este servicio.

Martínez responde a EH Bildu que Osakidetza “no fomenta ninguna nueva dependencia tecnológica”. Insiste, en primer lugar, en que las comunicaciones por WhatsApp son “estrictamente opcionales” y que, en segundo lugar, son “complementarias” a otros sistemas. Cita la carpeta de salud -el repositorio digital de la información clínica-, los SMS que llevan tiempo empleándose para una función similar a la actual del WhatsApp, las cartas en papel que se siguen enviando por correo postal, los trámites presenciales y, desde luego, los teléfonos 112, 900 20 30 50 (el denominado Consejo Sanitario) o los de los diferentes hospitales y ambulatorios.

“WhatsApp se incorpora únicamente como un canal adicional para quienes libremente y a través de su consentimiento deseen utilizarlo, sin generar obligación alguna para la ciudadanía ni condicionar el acceso a los servicios sanitarios. Osakidetza ha asumido la aplicación de comunicación de uso mayoritario en la sociedad vasca [y] por eso no se han considerado aplicaciones minoritarias”, expone Salud. No obstante, sí existen canales de Telegram, una alternativa a WhatsApp, para otros usos como la comunicación institucional oficial.

Se subraya, en todo caso, que esos nuevos mensajes que se están enviando “no incorporan datos de salud”. “Su contenido se limita estrictamente a avisos generales, tales como recordatorio de cita u otras notificaciones de naturaleza administrativa”, insiste Martínez en la respuesta parlamentaria. La información clínica “de carácter sensible” se gestiona “exclusivamente” en recursos “propios y seguros”. Esos datos están “sometidos a las correspondientes medidas de seguridad, confidencialidad y protección de datos”.

Osakidetza, en todo caso, dice estar empleando la versión “empresarial” de la aplicación del icono verde, propiedad del gigante Meta (Facebook o Instagram son algunas de sus otras plataformas). Supuestamente, esa versión ofrece más “medidas concretas y específicas” de seguridad de las comunicaciones que la ordinaria, así como “gestión” de “incidentes” y “vulnerabilidades”. Meta, además, tiene prohibido “estrictamente” por contrato comercializar los datos que pueda conocer de sus clientes, en este caso de Osakidetza.

Además, hay un proveedor adicional llamado Salesforce, que “proporciona un entorno seguro a nivel empresarial” para canalizar y automatizar los mensajes. Los intercambios están “cifrados”. “En ningún momento se produce cesión de datos de salud a Meta, ni se habilita acceso a información clínica por parte de dicha empresa”, insiste Martínez.