El PNV pide a EH Bildu que le salve la reforma de la ley del euskera tras romper negociaciones con el PSE-EE
El Parlamento Vasco lleva un año tramitando dos propuestas para reformar la ley de empleo público en busca de blindar las exigencias de euskera ante una acumulación de sentencias judiciales. Una es del PNV en solitario, sin su socio de Gobierno, el PSE-EE; la otra es de EH Bildu. A falta de acuerdos, por sí mismo ninguno de los partidos tiene apoyos suficientes para sacarlas adelante, como ellos mismos constatan. Ahora, tras varias prórrogas, se ha cerrado el plazo de enmiendas. Y ambos partidos han autoenmendado sus textos. El PNV, públicamente, ha pedido a EH Bildu que “posibilite” la aprobación de su propuesta al menos con una “abstención”. Los 'jeltzales' ya han adelantado que no apoyarán la alternativa de la coalición abertzale porque no ven “mimbres”, pero sí les piden responsabilidad a la inversa.
El PNV, que aspiraba blindar a las instituciones locales en sus convocatorias públicas frente a posibles recrusos, ha registrado tres enmiendas para una propuesta original de un solo artículo. Lo ha presentado como un “movimiento político” de calado y, dando por perdido el apoyo del PSE-EE por haber “fracasado” las negociaciones, ha apelado directamente a EH Bildu a que les apruebe la ley. Han afeado también a la formación abertzale que esté deslizando que el texto del PNV no tenga calidad técnica.
Según han explicado los dirigentes Joseba Díez Antxustegi y Markel Olano, con sus enmiendas buscan que desaparezcan los índices “generales” fijados por el Gobierno vasco para que se creen unos nuevos índices en cada municipio o zona, siempre desde la “proporcionalidad”. El PNV también propone hacer obligatorio que en todas las convocatorias haya un porcentaje de plazas con requisito de euskera pero que podría cumplirse pasados unos años, con facilidades también para el estudio del idioma. “Que nadie diga que en las convocatorias se discrimina a personas que no tengan perfil [de euskera]”, ha señalado en euskera Olano. Se trata de “avanzar” en la euskaldunización “gradual” y desde la constatación de que ahora el 90% de los empleados públicos -sin contar los del Estado- tienen algún tipo de nivel de euskera por un 35% de hace tres décadas. “Es un mandato social”, ha añadido Olano, portavoz habitual del PNV en esta materia.
El PNV ha aludido también a la “elaboración posterior” de un decreto que desarrolle esta ley en sus puntos más concretos y a hacer una “evaluación” para comprobar si funciona y si verdaderamente da más seguridad jurídica. De salir adelante el plan político del PNV, la reforma legislativa tendría únicamente 27 votos a favor de 75 en el hemiciclo. A preguntas de los periodistas, Díez Antxustegi ha puntualizado que no es una “adhesión sin condiciones” lo que se le pide al socio potencial, sino un “ir por partes”.
EH Bildu, de inicio, quería ir a un modelo como el catalán o el gallego, con exigencias de ambas lenguas oficiales de entrada y regular después las excepciones. El PNV no ha presentado enmiendas a la ley de EH Bildu porque directamente no contempla aprobarla. A la contra, la formación abertzale ha planteado dos cambios al texto del PNV y accede a introducir cuatro modificaciones al suyo propio, algunas de ellas en busca también de “progresividad” en las exigencias de euskera.
“Hemos afinado y concretado el desarrollo de nuestra proposición de ley a través de cuatro enmiendas, principalmente para definir el índice de progresividad. Es decir, definimos la forma de calcular ese índice, cómo calcular en cuántas plazas se puede aplazar la exigencia del conocimiento del euskera en el acceso al empleo público. Incluir este índice en la propia ley dotará al sistema de una mayor seguridad jurídica, tal y como nos han recomendado varios juristas durante la tramitación”, ha argumentado Josu Aztiria. “Además, creemos que es una forma de expresar nuestra voluntad de consenso, porque concretar los términos de esa progresividad y flexibilidad puede facilitar un acuerdo inclusivo con PNV, PSE-EE y Sumar”, ha agregado en un comunicado.