El PSE-EE da por hecho que no habrá acuerdo con el PNV sobre euskera y confirma la brecha en el Gobierno

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
21 de abril de 2026 12:40 h

0

El PSE-EE ha dado por hecho que no habrá acuerdo con su socio de Gobierno, el PNV, en el debate para la reforma de la ley vasca de empleo público, centrada en blindar las exigencias de euskera en el acceso a la Administración en un contexto de sentencias judiciales que han tumbado convocatorias de ayuntamientos y otros organismos. Eneko Andueza, líder socialista, ha indicado este martes que ya ha trasladado la decisión al PNV y fuentes nacionalistas lo confirman a este periódico.

La reforma arrancó en 2025. EH Bildu planteó un articulado amplio con el objetivo de que ambas lenguas oficiales fueran requisito en la Administración y que después se regularan las excepciones. Después, el PNV lanzó en solitario, sin el PSE-EE, una iniciativa de artículo único para buscar blindar las propuestas de las instituciones locales. En el debate de toma en consideración, el PNV logró poder tramitar su iniciativa gracias a EH Bildu y, a la inversa, los nacionalistas no impidieron hacer lo propio con un texto de la oposición.

Después de la fase de comparecencias de expertos y varias prórrogas del plazo de enmiendas, donde se han de plasmar los acuerdos, el PSE-EE y el PNV no han llegado a un acuerdo. Formalmente, quedan aún unos días tras el último intento de los 'jeltzales' de apurar los plazos, pero Andueza ha sido claro. Los socialistas han alcanzado ya la “impresión” de que “no es posible un acuerdo en torno al euskera en la Administración en el marco que propone el PNV”.

Y ha añadido: “La propuesta que nos plantea el PNV tiene su origen en la proposición de ley que registró de forma unilateral hace casi un año, cuando puso punto final a las conversaciones que mantenía con el Partido Socialista. Hoy, pese a nuestra voluntad por encontrar una vía de acuerdo, que se ha traducido en varios meses de conversaciones, vemos que la propuesta del PNV abre la puerta a la discrecionalidad y al aumento de la exigencia del euskera en la Administración”, ha explicado Andueza, que significativamente ha dado una rueda de prensa coincidiendo con la celebración del Consejo de Gobierno, una sesión especial en la que consejeros de PNV y PSE-EE han homenajeado al primer Ejecutivo autonómico de la Guerra Civil.

“Se ha producido la última petición de ampliación de plazo por parte del PNV, pero sin que se haya traducido en ninguna propuesta distinta”, ha abundado Andueza, que ha agregado que tanto su socio como EH Bildu usan como “excusa” el “blindar el euskera ante los recursos y las sentencias en los tribunales” para subir las exigencias idiomáticas e ir “en contra de los derechos de miles de vascos que quieren acceder a un empleo o que quieren consolidar su plaza en la Administración después de trabajar en ella durante años sin estabilidad”.

“Con estas dos propuestas se abre la puerta a que las Administraciones públicas aumenten la actual exigencia del euskera por encima, incluso, de la situación actual, en la que ya se dan excesos evidentes. Ni la propuesta del PNV ni la de EH Bildu resuelven ningún problema, porque seguirá habiendo recursos y seguirá habiendo sentencias. El PNV tomó la decisión a rebufo de EH Bildu y pretende romper los consensos entre PSE-EE y PNV que dieron lugar, en su momento, a la ley y hace dos años al decreto de perfiles, que recogía unos índices de obligado cumplimiento. El Partido Socialista ha defendido y defiende la normalización de euskera, su conocimiento, su uso y el derecho de toda la ciudadanía a utilizarlo. Hay que garantizar el uso del euskera en la Administración (el derecho a usarlo en la relaciones con la Administración y el derecho a trabajar en euskera), pero no se puede pasar por encima de los derechos de otras personas”, ha explicado Andueza.

De consumarse este disenso, será la brecha más relevante entre PNV y PSE-EE en la legislatura porque afecta a un debate legislativo. Aunque no es la única. De hecho, en la misma comparecencia Andueza ha insistido en que sería un error la transferencia del puerto de Pasaia, como ha propuesto el PNV, dado que implicaría que perdiera su categoría de “interés general”.

La reacción del PNV

El portavoz del PNV en el Parlamento, Joseba Díez Antxustegi, ha comparecido en la Cámara horas después de este anuncio. “Sí, ha confirmado en público lo que ya nos había trasladado en privado”, ha indicado el dirigente nacionalista, que ha considerado lo sucedido como una “mala noticia”. Ha considerado que el PSE-EE es un “agente fundamental” en los consensos construidos sobre el euskera desde la ley de 1982 y ha confiado en que, en el futuro, puedan retomar la senda del entendimiento.

Ahora, el PNV se dice abierto a hablar con “todos” en el Parlamento para lograr “seguridad jurídica”, sobre todo pensando en los opositores que dedican meses a estudiar y pagan sus tasas en las oposiciones que son paralizadas por los tribunales. En todo caso, ha dado a entender que la propuesta de EH Bildu no es tan “realista” como la del PNV, que está alejado tanto del “inmovilismo” sobre el euskera como del “maximalismo”. “Es el nuestro el modelo que da más garantías [...]. Todavía está abierto el plazo de enmiendas. No sería responsable ni prudente poner líneas rojas”, ha indicado.

Preguntado si esta ruptura afecta a otras conversaciones, como la de la reforma del Estatuto, Díez Antxustegi ha señalado que no, “en absoluto”. Ha insistido en que sos dos fuerzas políticas diferentes pero de acuerdo en dar “estabilidad” a las instituciones a varios niveles. “Que no fructifique un acuerdo no implica que se resquebraje la confianza, ni mucho menos. Sabemos aislar unos temas de otros”, ha indicado.