El PNV de Zarautz guarda en un cajón desde hace más de un año la petición de zona tensionada: “Tenemos otras prioridades”
Zarautz no ha pedido al Gobierno vasco ser declarado como zona tensionada en materia de vivienda y no tiene fecha para hacerlo. El PNV tiene guardada en un cajón la moción aprobada en el pleno del ayuntamiento guipuzcoano hace más de un año con el voto a favor del PSE-EE -su socio en el Gobierno municipal y que dirige Vivienda en el Gobierno- y de EH Bildu. Salió adelante con la abstención del grupo municipal nacionalista, que tiene entre sus concejalías la de Urbanismo. “Tenemos otras prioridades”, señalan fuentes de la alcaldía, que por el momento no se plantean la tramitación de la solicitud pese al malestar de su socio de Gobierno.
El hecho de que un municipio como Zarautz, altamente turístico y con grandes problemas de vivienda, se quede fuera del listado de municipios tensionados, tendrá un efecto directo en las cantidades subvencionables para los jóvenes que reciben las ayudas del programa Gaztelagun, como ha recordado estos días el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, en las explicaciones que ha realizado de las medidas contempladas el decreto de medidas “urgentes” aprobado este pasado martes en el Consejo de Gobierno vasco después de un año de espera.
Por ejemplo, en el caso de Gaztelagun, los 300 euros mensuales para jóvenes hasta 36 años, el decreto actualiza las condiciones de acceso a las ayudas al alquiler y las rentas máximas subvencionables aumentan hasta el 95% del precio medio de la Estadística del Mercado de Alquiler (EMAL) en las zonas tensionadas. Esto pasa en Donostia, donde se admitirían alquileres de 998 euros. En Zarautz, al no ser zona tensionada, los beneficiarios de las ayudas de Gaztelagun no podrán optar a alquileres de más de 800 euros, sea cual sea el precio medio que fije la EMAL.
También quedan fuera los municipios que no tienen la declaración de zona tensionada de los mayores beneficios para los propietarios que ponen sus viviendas en alquiler dentro del programa Bizigune. Si el canon que paga el Gobierno vasco para todos los municipios es de 700 euros mensuales, en el caso de los tensionados puede alcanzar el 95% del precio medio de la EMAL si éste supera el máximo de Bizigune. Es decir, en Donostia podría ser de 998 euros, nuevamente, en Bilbao de 822, en Vitoria de 709 y en Irún de 732 euros. Zarautz también se queda fuera de esta posibilidad y el canon aplicado a los pisos cedidos al Gobierno a través de Bizigune no pasará de 700 euros, pese a que el 80% del valor del mercado está ya en los 716 euros.
No es Zarautz el único municipio con crisis de vivienda que no se ha sumado aún al listado de zonas tensionadas para poder subir el precio de alquiler. También destaca Getxo, en Bizkaia, como localidad que se queda fuera de estos cambios para los beneficiarios de Gaztelagun o de Bizigune. Pero en Getxo no se ha aprobado una moción para llevar a cabo esta declaración. Sin embargo, en Zarautz la moción municipal está aprobada, pero al no contar con el respaldo del grupo mayoritario, y no ser vinculante, el PNV no la lleva adelante. “No creemos que el PNV vaya a hacer nada antes de que termine la legislatura. Como mucho, justo antes del final, para decir en campaña que están haciendo algo en materia de vivienda. Lo tenemos clarísimo”, señala el portavoz socialista en el ayuntamiento, Inaxio Illarramendi.
El PNV atribuye el retraso a la “gran carga de trabajo” que tiene en estos momentos la concejalía de Urbanismo, con “otras prioridades”. “Estamos en una pelea constante con el PNV por este tema. Un continuo rifirrafe porque para nosotros sí es una prioridad”, dice el portavoz socialista. “Es una decisión política priorizar unos temas u otros y no les interesa porque el tema de las zonas tensionadas no es una política suya”. Recuerda Illarramendi que argumentan que establecer zonas tensionadas puede afectar de forma negativa al mercado.
Es una apreciación que en un principio se defendía en general por todo el PNV. Sin embargo, en Donostia o en Bilbao, “sitios donde también gobierna el PNV, que tiene alcaldía con el apoyo del PSE-EE, se han declarado zonas tensionadas”. “Y no tienen tanta problemática como Zarautz”, indica. “Estamos hablando de un municipio más o menos pequeño, de 23.000 habitantes, que tiene una problemática mayor que Donostia si hablamos del porcentaje que supone para los sueldos la vivienda en cuanto a su ingreso mensual”, denuncia. Señala también que en alquiler “los precios están por encima de los 1.000 euros, y en compra más de 400.000 euros cualquier piso a reformar”. “Y ante esto, para el PNV la única solución es construir más y no intervenir en el mercado. Obviamente estamos de acuerdo con el PNV en que hay que construir más vivienda pública, pero ellos no ven necesario una intervención en el mercado, como pueden ser con las zonas tensionadas, y para nosotros es prioritario”, señala el portavoz del PSE-EE.