El PSE-EE planta a la Korrika después del “veto” a CCOO por los recursos contra las exigencias lingüísticas en las OPE

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
18 de marzo de 2026 12:56 h

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Este jueves arranca en Atharratze (Tardets-Sorholus, en Iparralde), la Korrika, una carrera bienal de apoyo al euskera y gran evento social que atrae a miles y miles de personas a su paso, sobre todo por las grandes ciudades. Lo hará, sin embargo, en medio de la polémica. La organización (AEK) ha decidido vetar la presencia de CCOO -es habitual que las organizaciones 'compren' kilómetros para llevar el testigo y mostrar su adhesión a la lengua vasca- por considerar que está detrás de una campaña para recurrir judicialmente oposiciones que exigen nivel de euskera. Después, el PSE-EE, que forma parte del Gobierno vasco, ha explicado que no participará.

El origen de la polémica son unas informaciones de 'Argia' en las que, con mensajes de un grupo WhatsApp, se aludía a intentos de tumbar una oposición en Errenteria, en Gipuzkoa. La críticas, que llegan después de meses con sentencias que han cuestionado las exigencias idiomáticas de convocatorias en variadas instituciones, se focalizaron en grupos como Euskara Denontzat o Unidas por la Igualdad Lingüistica, pero más tarde también señalaron al sindicato CCOO por su aparente participación.

En Euskadi Irratia, la coordinadora de la carrera, Ane Elordi, ha manifestado que la organización ha considerado un “límite” este asunto y ha solicitado a CCOO que no participe, como sí ha hecho en otras ediciones. “Les trasladamos que no veíamos compatible su forma de actuar y esta 24ª edición que realizaremos bajo el paraguas ‘Euskara gara’. Por ello, no cogerán el testigo. Decidimos que era incompatible y ellos lo han aceptado”, ha agregado Elordi.

El sindicato, en una rueda de prensa, ha denunciado el “apartheid social” que supone no poder estar en una “fiesta” que debería ser “de todas y de todos” y ha lamentado que se les tilde de “malos” o “españoles” porque defender derechos laborales. Han interpuesto una veintena de recursos en los últimos años.

Horas después, el PSE-EE ha acordado “no participar” tras conocer el “veto” al sindicato. Algunos de sus cargos institucionales, como la viceconsejera de Trabajo, Elena Pérez Barredo, son miembros de CCOO. “La exclusión de la representación de CCOO de Korrika constituye una manifestación de intolerancia que no se merece el euskera y que, lejos de contribuir a la concienciación sobre su aprendizaje y su uso y a generar consensos en torno a la lengua, sitúa la iniciativa en un terreno muy apartado de la pluralidad que dice promover”, ha indicado en un comunicado el partido de Eneko Andueza.

Añaden que “los cargos orgánicos del Partido Socialista no participarán en ninguna de las actividades previstas por 24.Korrika mientras se mantenga esta política de exclusión”. “El PSE-EE valorará, en todo caso, su relación con la organización en el futuro”, apostillan. Las fuentes consultadas indican que no han compartido su decisión con el PSN en relación al paso de la ruta por la comunidad foral de Navarra.

De fondo hay otro debate abierto. En el Parlamento Vasco están en trámite dos iniciativas para reforzar la seguridad jurídica de las exigencias de euskera en las OPE. Una es del PNV, que la presentó en solitario, sin su socio de Gobierno, los socialistas, y la otra es de EH Bildu, que recibió el apoyo implícito de los nacionalistas para que también se debatiera. Ahora está abierto el período de enmiendas y nacionalistas y socialistas buscan recomponer la que ha sido una de las mayores brechas de Gobierno. El PSE-EE siempre ha repetido que no quiere anteponer derechos lingüísticos a laborales.

“Como ha sucedido durante décadas, el Partido Socialista va a mantener en todos los ámbitos relacionados con el euskera —el social, el educativo, el laboral, el legislativo…— una actitud inequívoca de fomento de la lengua y de respeto a los derechos lingüísticos y laborales de las personas, y va a impulsar el diálogo, el consenso y el acuerdo en todos ellos, rechazando cualquier intento de apropiación ideológica o de imposición”, han indicado.