Seis ertzainas han sido expedientados por utilización incorrecta de las cámaras de grabación de las actuaciones policiales
La unidad de Asuntos Internos de la Ertzaintza ha expedientado a seis agentes por no cumplir la instrucción policial que obliga a grabar mediante las denominadas 'bodycam', las cámaras incorporadas al uniforme, determinados operativos. Según información facilitada al Parlamento Vasco por el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, entre diciembre de 2025 y mediados de marzo de 2026 “se han detectado siete actuaciones policiales en las que se podría haber contravenido la normativa interna en este aspecto”.
Zupiria ha informado al legislativo sobre el grado de implantación de las 'bodycam' a instancias del representante de EH Bildu Gorka Ortiz de Guinea. Estas cámaras fueron ya anunciadas en la pasada legislatura después de que la Comisión de Control y Transparencia de la Policía vasca, entonces presidida por el exmagistrado Juan Luis Ibarra, recomendara su adquisición a la luz de los excesos en una detención en Bilbao. Sin embargo, no ha sido hasta 2025 cuando su uso se ha generalizado.
La Ertzaintza ha aprobado una instrucción interna, la número 42, para regular el funcionamiento de estos sistemas de grabación. Se ha ido implementando “progresivamente” desde marzo de 2025, es decir, desde hace trece meses. Los principios básicos son la “proporcionalidad, idoneidad e intervención mínima” y que se preserven siempre los derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen. Semanalmente se hacen “auditorías” del uso de las cámaras. Asuntos Internos “monitoriza” el control de la normativa e informa a las diferentes jefaturas de posibles “errores”.
Internamente, se ha hecho una “labor pedagógica” sobre el funcionamiento de estos equipos, “incidiendo en las bondades de su utilización” ante posibles suspicacias. No se oculta que ha habido momentos en que las cámaras tenían que haber grabado y no lo han hecho y las jefaturas han pedido informes “para que estas anomalías fueran motivadas”. En este contexto de generalización en el que se han ido adoptando “medidas disciplinarias”, siete casos con seis agentes expedientados. Inicialmente, se han tipificado como “falta leve”. Hace unas semanas, el propio Zupiria admitió en el Parlamento, a la luz de una actuación en Sestao que acabó con dos heridos, que no se habían empleado estos dispositivos.