Muere un trabajador en una bodega de Lanciego (Álava) por el 'tufo del vino'

elDiario.es Euskadi

Bilbao —
4 de septiembre de 2026 17:53 h

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Un vecino de Lanciego ha resultado muerto mientras trabajaba en una bodega en esta localidad alavesa (Álava), en un accidente laboral que ha motivado la advertencia del Gobierno vasco sobre la necesidad de extremar las medidas de seguridad y prevención ante el riesgo de acumulación de dióxido de carbono (CO2) o 'tufo' que se produce durante la fermentación de la uva. El departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca ha lamentado la muerte de este trabajador y ha hecho un llamamiento al conjunto del sector vitivinícola para “extremar las medidas de seguridad y prevención en las bodegas”, donde durante estas semanas se intensifica la actividad y pueden concurrir “diferentes riesgos laborales”.

El Ejecutivo ha destacado que uno de los principales riesgos en esta época es la acumulación de dióxido de carbono (CO2) o 'tufo' que se produce durante la fermentación. Este gas, al ser incoloro e inodoro y poder acumularse especialmente en zonas bajas y espacios con poca ventilación, puede generar situaciones de grave peligro. Por ese motivo, el departamento ha recordado la importancia de garantizar una ventilación adecuada de las instalaciones, utilizar sistemas de detección de CO2 fijos o portátiles, y comprobar las condiciones de la atmósfera antes de acceder a depósitos o espacios en los que pueda existir acumulación de gases, manteniendo su control durante los trabajos.

Asimismo, siempre que sea posible, se debe evitar la entrada en depósitos o espacios confinados y utilizar procedimientos de trabajo que permitan realizar las tareas desde el exterior. El Gobierno vasco ha añadido que cuando el acceso resulte imprescindible, “debe realizarse con las medidas de protección y los procedimientos de seguridad establecidos”. El Gobierno Vasco ha insistido especialmente en la necesidad de “no trabajar nunca en solitario en zonas de riesgo, manteniendo una vigilancia y comunicación permanente desde el exterior cuando se realicen trabajos que puedan entrañar peligro”.

También ha recordado la importancia de extremar las precauciones frente a caídas, atrapamientos, riesgos asociados a maquinaria y equipos, contactos eléctricos y sobreesfuerzos, entre otros accidentes que pueden producirse durante las tareas de vendimia y elaboración del vino.

A su vez, ha recordado que “ante cualquier alarma o indicio de presencia de 'tufo', se debe abandonar inmediatamente la zona y avisar al resto de personas, evitando entrar para intentar rescatar a una persona afectada sin disponer de los equipos y medios de protección adecuados”.

El Gobierno vasco ha añadido que la prevención y la seguridad “deben mantenerse como una prioridad durante toda la campaña”, y ha instado a bodegas y trabajadores a “no bajar la guardia durante estas semanas de especial intensidad, siguiendo los protocolos establecidos y adoptando todas las medidas necesarias para evitar nuevos accidentes”.