El drama del paro crónico en Extremadura: 28.000 trabajadores atrapados en el desempleo de larga duración

El mercado laboral extremeño crece a dos velocidades y amenaza con dejar atrás a una parte importante de la población activa. UGT Extremadura ha alertado este viernes de que el paro de larga duración se ha convertido en un problema “estructural, injustificado y desproporcionado” en la región. Según un informe elaborado por el sindicato a partir de datos oficiales, un total de 28.051 personas acumulaban más de un año inscritas en las listas del desempleo al cierre del último ejercicio, lo que representa el 43,6% del total de parados en la comunidad autónoma.

A pesar de que el paro registrado en la región ha experimentado un notable descenso del 46,9% en la última década, el desempleo cronificado se reduce a un ritmo mucho más lento (un 41,7%). Esta resistencia a la baja confirma la existencia de un “núcleo duro” de desempleados que no se corrige de forma automática con la mejora general de la economía o el aumento de la afiliación a la Seguridad Social, situando a miles de familias en un alto riesgo de exclusión y pobreza.

La radiografía del paro de larga duración en la región muestra una profunda brecha de género y de edad. El sindicato denuncia que esta realidad tiene un claro rostro de mujer: hay 19.080 mujeres atrapadas en el desempleo prolongado frente a 9.061 hombres. En términos relativos, la situación golpea al 46,5% de las mujeres desempleadas extremeñas ante el 38,8% de los varones, debido a barreras añadidas como las cargas de cuidados, trayectorias laborales intermitentes o la experiencia concentrada en sectores precarizados.

Por otro lado, la edad es el otro gran factor de exclusión. Las personas mayores de 50 años concentran de forma alarmante el 70% de todo el paro de larga duración en Extremadura. Se trata de trabajadores que han cotizado durante años y que, tras perder su puesto de trabajo, encuentran enormes dificultades para reincorporarse, una situación que no solo destruye sus ingresos actuales sino que compromete gravemente sus futuras carreras de cotización y sus prestaciones de jubilación.

Exigencia de un SEXPE reforzado frente a los recortes

Ante este panorama, UGT considera “inaceptable” normalizar que casi una de cada dos personas en paro permanezca estancada en la búsqueda de empleo en pleno contexto de expansión económica. Por ello, ha exigido a la Junta de Extremadura una revisión urgente de la eficacia de las políticas activas de empleo y un refuerzo inmediato del Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE).

El sindicato reclama dotar al SEXPE de los medios técnicos y humanos necesarios, argumentando que sin recursos públicos estables es imposible garantizar itinerarios de inserción personalizados. “Detrás de las cifras hay 28.000 personas trabajadoras. Extremadura no puede permitirse dejarlas atrás”, han zanjado, instando a la Administración a diseñar planes específicos de orientación, formación y recualificación profesional conectados de verdad con el tejido productivo de la región.