El PP de Extremadura evita de nuevo respaldar la ‘prioridad nacional’ de Vox frente a las críticas del PSOE por falta de trabajadores
El PP de Extremadura no se siente cómodo con la prioridad nacional. Pese a ser la medida estrella del pacto con Vox, la consejera Mercedes Morán ha evitado respaldarla en el primer pleno ordinario en siete meses Si la presidenta fue incapaz de mencionarlo en las dos sesiones de su investidura, ahora la consejera de Industria, Mercedes Morán, ha evitado respaldarlo tras una pregunta del PSOE en el primer pleno ordinario que se celebra en la Asamblea en siete meses.
La portavoz socialista, Isabel Gil Rosiña, ha advertido al Ejecutivo extremeño que la prioridad nacional “agrava la pérdida de población” y “profundiza la fractura social” en Extremadura, una región donde se registra el doble de fallecimientos que de nacimientos y donde hay sectores que alertan desde hace años de las dificultades para encontrar trabajadores, como la construcción o la agricultura, en la que se están planificando e iniciando las campañas agrícolas.
Ante este escenario, la portavoz socialista ha asegurado que son necesarias “políticas de cohesión capaces de atraer y fijar población al territorio”, justo lo contrario que se establece con la llamada 'prioridad nacional'. Por ello, Gil Rosiña ha defendido el proceso de regularización llevado a cabo por el Gobierno tras una iniciativa legislativa popular frente al pacto de PP y Vox “que no resuelve la falta de oportunidades, no genera empleo, no llena las aulas de los colegios de niños y niñas, no garantiza los trabajadores del campo en la próxima campaña de la fruta, sino que agrava la pérdida de población y profundiza la fractura social”.
Además, ha insistido en que la prioridad nacional supone una medida insolidaria y discriminatoria, “que traiciona la identidad de esta tierra que fue una tierra de emigrantes y que hoy quiere ser una tierra de acogida” para solucionar sus problemas de falta de población.
La consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, Mercedes Morán, encargada de impulsar las políticas demográficas, no ha hecho frente a la medida recogida en el acuerdo de PP y Vox con el pretexto de que, a su juicio, el PSOE no quería hablar de despoblación, sino “de otro tema nacional”.
Morán ha señalado que la pérdida de población en Extremadura es un “problema complejo y de todos”, que el Gobierno de María Guardiola lo afronta de manera trasversal para “para contrarrestar los 40 años de políticas demográficas fallidas del socialismo”.
La consejera ha enumerado medidas como el plan de acción 'Yo repueblo', para el relevo empresarial, el mantenimiento del comercio y los servicios de proximidad; las subvenciones para atraer a nómadas digitales; las ayuda a la vivienda en pequeños municipios; los planes de empleo rural o el apoyo a la natalidad y a la conciliación, así como la extensión de la fibra óptica o medidas fiscales favorables para los pueblos con menos población.
Sin embargo, no ha ofrecido datos de las efectividad de esos planes y medidas. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística ha advertido que Extremadura se vacía sin la población extranjera: el aumento de inmigrantes ya es el único motor demográfico. En el primer trimestre de este año, la región ganó apenas cinco habitantes. La llegada de 1.157 personas de origen extranjero compensó casi milimétricamente la pérdida de 1.152 residentes españoles.