Una tesis extremeña basada en 17.000 mujeres revela el “androcentrismo” científico tras los efectos de la vacuna Covid en la regla

La ginecóloga e investigadora Miriam Al Adib ha analizado las alteraciones del ciclo menstrual tras la covid-19 y la vacunación en un trabajo en el que pone de relieve la insuficiente atención que, durante demasiado tiempo, la salud de las mujeres ha recibido en la investigación biomédica.

Al Adib, residente y con consulta en Almendralejo, ha investigado al respecto para hacer su tesis doctoral que ha defendido en la Universidad de Extremadura y en la que ha obtenido la máxima calificación.

Basado en una cohorte de más de 17.000 mujeres, el trabajo pone sobre la mesa una cuestión poco visibilizada: “las dificultades persistentes para investigar y publicar en salud de las mujeres, incluso con datos sólidos y revisión por pares”, según señala la propia autora.

Así, la investigación, centrada en el impacto de la pandemia de la covid 19 en el ciclo menstrual, no solo aporta nuevos datos sobre salud menstrual, sino que sitúa en el centro del debate una cuestión de fondo: “Mientras la pandemia generó un volumen extraordinario de producción científica, los efectos de la infección y de la vacunación sobre la salud menstrual quedaron en gran medida relegados, reflejando una perspectiva androcentrista persistente en la investigación biomédica”, explica la ginecóloga.

La tesis, presentada como compendio de tres artículos científicos publicados en revistas internacionales de referencia, analiza las alteraciones menstruales asociadas tanto a la infección como a la vacunación, así como los factores clínicos y sociodemográficos implicados. Se trata, además, de uno de los mayores estudios realizados sobre el ciclo menstrual durante la pandemia.

Pero más allá de sus hallazgos clínicos, la investigación abre una discusión más amplia y “pone sobre la mesa una pregunta incómoda: por qué la salud de las mujeres ha sido tan a menudo un asunto secundario para la investigación científica”, afirma la doctora Miriam Al Adib Mendiri. A su juicio, “cuando la biología femenina se estudia menos, el problema no se queda en los artículos científicos, baja a la consulta, condiciona la práctica clínica y repercute en la vida cotidiana de millones de mujeres”, añade.

Por ello, la autora defiende que prestar mayor atención a la salud de las mujeres e integrar de forma sistemática las diferencias biológicas por sexo no es una cuestión ideológica, sino una exigencia de rigor científico, de calidad asistencial y de justicia en salud.

La tesis ha sido desarrollada en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Extremadura, dentro del programa de doctorado en Biología Molecular y Celular, Biomedicina y Biotecnología.