El exconselleiro Villares anuncia en una comparecencia sin preguntas que vuelve al PP tras archivarse la causa por agresión sexual
Alfonso Villares, exconselleiro do Mar de la Xunta que dimitió tras ser imputado como presunto autor de una agresión sexual -denuncia que el juzgado archivó- ha convocado a los medios de comunicación a una comparecencia sin preguntas para anunciar que pide reincorporarse al PP y reclamar a los partidos de la oposición que se disculpen con él. No respondió a los intentos de la prensa de saber si tenía alguna oferta del presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, para volver a la Xunta, pero sí aprovechó para felicitar a su madre en su 93 cumpleaños y pedirle a su hijo que lo haga también.
El juzgado de Ferrol en el que recayó el caso tras perder Villares -con su renuncia a todos los cargos públicos en junio de 2025- la condición de aforado tardó apenas seis meses en manifestar que entendía que no debía procesarse al exconselleiro. La decisión la confirmó en abril de este año la Audiencia Provincial de A Coruña. Los argumentos dados fueron que la investigación realizada fue “amplia y minuciosa” y la jueza instructora no había apreciado “indicios bastantes” para seguir adelante con la causa, un criterio que apoyó el Ministerio Fiscal.
Tras conocerse estos pronunciamientos judiciales, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, había vuelto a abrir la puerta a recuperar a Villares para la política. La decisión, dijo el pasado lunes, dependía solo del exconselleiro. La reacción de Rueda tras conocer la denuncia -supo de ella en febrero, según contó él mismo- fue mantener a Villares en el cargo, a la espera de que se le comunicase si estaba siendo investigado por la Justicia. Fue entonces, cuando se confirmó su imputación, cuando dimitió, en junio de 2025. Su despedida, acusado de una agresión sexual, fue un aplauso de sus compañeros y un abrazo del propio Rueda.
Este jueves, en una sorprendente e infrecuente convocatoria, Villares habló ante la prensa en un hotel compostelano cercano a la sede del PP gallego. Avanzó solo un primer paso en lo que dijo que es su “vuelta a la normalidad” en su vida privada y profesional, que es esa solicitud de reingreso en el partido en el que había militado entre 1995 y 2025. Ante los medios se reivindicó recordando que dijo desde su dimisión que era inocente y que, ante la jueza, contestó a las preguntas de todas las partes. La Justicia, insistió, ya se ha pronunciado, en el sentido de que no debe ser procesado porque no se han encontrado “indicios bastantes” para ello.
Villares, que estos meses volvió a su puesto de veterinario en la Consellería de Medio Rural, también aprovechó para lamentar que su imagen pública fue “injustamente dañada” y exigir disculpas. “Hubo personas, señaladamente responsables políticos, que decidieron ignorar la presunción de inocencia, que es un derecho fundamental. Que cargos públicos actúen con irresponsabilidad entraña un enorme peligro. Si un político se dedica a condenar sin juicio se quiebran las garantías de la sociedad y, ante esta falta de respeto a los principios democráticos más básicos, espero una reflexión y una disculpa”, dijo. No dedicó ningún comentario a la denunciante ni mencionó que la identidad de ella fue confirmada, el mismo día de su dimisión como conselleiro, por fuentes del Gobierno gallego.