Primeras llamadas de la Xunta al consumo responsable de agua ante la situación de sequía prolongada en Galicia

La Oficina Técnica de la Xunta en encargada de vigilar la sequía acordó este miércoles el mantenimiento de la declaración de situación de sequía prolongada en toda la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa. La directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, ha presidido una nueva reunión de la oficina técnica, integrada también por Protección Civil, Meteogalicia y la Consellería de Medio Rural. En el encuentro se han realizado llamamientos a un consumo responsable del agua, ante la previsión de que el acceso a este recurso se complique en las próximas semanas.

El problema de escasez de agua se viene anunciando en la comunidad gallega desde principios de año, tras un invierno con muy pocas precipitaciones. A veces, abordado con despreocupación por la administración como cuando a principios de año la conselleira de Mediambiente, Ángeles Vázquez, zanjó la cuestión asegurando que no era preocupante. Después del mes de enero más seco en una década, Vázquez usó el siguiente argumento: “La atmósfera no tiene memoria. Hay veces que los inviernos secos fueron luego compensados por primaveras húmedas, y hubo otros que no”.

Esa primavera húmeda que esperaba la Xunta no llegó y ahora se confirma la anomalía hidrológica que se viene advirtiendo desde principios de año.

Los caudales circulantes registrados en junio siguen estando por debajo de los valores habituales para esta época del año, un 25 por ciento menos al tener en cuenta los últimos diez años. Gracias a las lluvias registradas en junio, un mes más lluvioso de lo normal, la situación mejoró con respecto a mayo, cuando los caudales estaban un 45 por ciento por debajo de la media histórica.

En lo que se refiere a los embalses de abastecimiento en Galicia-Costa, su ocupación actual es del 93,01 por ciento, un 5 por ciento inferior al del mismo periodo para el año 2021. De esta forma, los embalses de Zamáns y Baiona son los que más preocupan por sus niveles actuales, por lo que la Xunta insta a las administraciones locales a intensificar las medidas de ahorro para evitar que se dispare el consumo en verano, de forma especial, hacia los próximos días que se esperan altas temperaturas y clima seco.

Las previsiones meteorológicas apuntan a un mes de julio que “no debería presentar” anomalías de precipitación muy importantes, por lo que se espera un mes con pocas lluvias, como es habitual en esta época del año.

En los primeros 15 días no se prevén cantidades de lluvia muy significativas, pero se espera que las situaciones anticiclónicas no ocupen toda la segunda quincena y llegue algún centro de bajas presiones.

Actualmente, todos los sistemas de explotación de la demarcación Galicia Costa están en situación de sequía prolongada, estando en normalidad en lo relativo a la escasez, por lo que hasta el momento no está en riesgo la atención de las demandas hídricas asociadas a los diferentes usos.

La Xunta, que seguirá con el control del estado de las bacías y aunque la situación de abastecimiento es de “normalidad”, hace un llamamiento a toda la sociedad para realizar “un uso responsable” del agua, evitando consumos innecesarios.

Según explica la Xunta, la situación de sequía prolongada supone “un aviso precoz” para anticiparse ante un posible episodio futuro de escasex de agua y concienciar sobre el uso responsable. Su declaración implica realizar un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y los niveles de embalses, ríos y acuíferos.

Además, Augas de Galicia envía una comunicación a los municipios de la demarcación con recomendaciones y medidas de concienciación.

La Oficina Técnica de la Xunta en encargada de vigilar la sequía acordó este miércoles el mantenimiento de la declaración de situación de sequía prolongada en toda la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa. La directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, ha presidido una nueva reunión de la oficina técnica, integrada también por Protección Civil, Meteogalicia y la Consellería de Medio Rural. En el encuentro se han realizado llamamientos a un consumo responsable del agua, ante la previsión de que el acceso a este recurso se complique en las próximas semanas.

El problema de escasez de agua se viene anunciando en la comunidad gallega desde principios de año, tras un invierno con muy pocas precipitaciones. A veces, abordado con despreocupación por la administración como cuando a principios de año la conselleira de Mediambiente, Ángeles Vázquez, zanjó la cuestión asegurando que no era preocupante. Después del mes de enero más seco en una década, Vázquez usó el siguiente argumento: “La atmósfera no tiene memoria. Hay veces que los inviernos secos fueron luego compensados por primaveras húmedas, y hubo otros que no”.

Esa primavera húmeda que esperaba la Xunta no llegó y ahora se confirma la anomalía hidrológica que se viene advirtiendo desde principios de año.

Los caudales circulantes registrados en junio siguen estando por debajo de los valores habituales para esta época del año, un 25 por ciento menos al tener en cuenta los últimos diez años. Gracias a las lluvias registradas en junio, un mes más lluvioso de lo normal, la situación mejoró con respecto a mayo, cuando los caudales estaban un 45 por ciento por debajo de la media histórica.

En lo que se refiere a los embalses de abastecimiento en Galicia-Costa, su ocupación actual es del 93,01 por ciento, un 5 por ciento inferior al del mismo periodo para el año 2021. De esta forma, los embalses de Zamáns y Baiona son los que más preocupan por sus niveles actuales, por lo que la Xunta insta a las administraciones locales a intensificar las medidas de ahorro para evitar que se dispare el consumo en verano, de forma especial, hacia los próximos días que se esperan altas temperaturas y clima seco.

Las previsiones meteorológicas apuntan a un mes de julio que “no debería presentar” anomalías de precipitación muy importantes, por lo que se espera un mes con pocas lluvias, como es habitual en esta época del año.

En los primeros 15 días no se prevén cantidades de lluvia muy significativas, pero se espera que las situaciones anticiclónicas no ocupen toda la segunda quincena y llegue algún centro de bajas presiones.

Actualmente, todos los sistemas de explotación de la demarcación Galicia Costa están en situación de sequía prolongada, estando en normalidad en lo relativo a la escasez, por lo que hasta el momento no está en riesgo la atención de las demandas hídricas asociadas a los diferentes usos.

La Xunta, que seguirá con el control del estado de las bacías y aunque la situación de abastecimiento es de “normalidad”, hace un llamamiento a toda la sociedad para realizar “un uso responsable” del agua, evitando consumos innecesarios.

Según explica la Xunta, la situación de sequía prolongada supone “un aviso precoz” para anticiparse ante un posible episodio futuro de escasex de agua y concienciar sobre el uso responsable. Su declaración implica realizar un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y los niveles de embalses, ríos y acuíferos.

Además, Augas de Galicia envía una comunicación a los municipios de la demarcación con recomendaciones y medidas de concienciación.

La Oficina Técnica de la Xunta en encargada de vigilar la sequía acordó este miércoles el mantenimiento de la declaración de situación de sequía prolongada en toda la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa. La directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, ha presidido una nueva reunión de la oficina técnica, integrada también por Protección Civil, Meteogalicia y la Consellería de Medio Rural. En el encuentro se han realizado llamamientos a un consumo responsable del agua, ante la previsión de que el acceso a este recurso se complique en las próximas semanas.

El problema de escasez de agua se viene anunciando en la comunidad gallega desde principios de año, tras un invierno con muy pocas precipitaciones. A veces, abordado con despreocupación por la administración como cuando a principios de año la conselleira de Mediambiente, Ángeles Vázquez, zanjó la cuestión asegurando que no era preocupante. Después del mes de enero más seco en una década, Vázquez usó el siguiente argumento: “La atmósfera no tiene memoria. Hay veces que los inviernos secos fueron luego compensados por primaveras húmedas, y hubo otros que no”.