El PP congela los presupuestos de Balears en pleno pulso con Vox y aplaza la negociación hasta después de las elecciones

Esther Ballesteros

Mallorca —
6 de noviembre de 2026 13:19 h

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El Govern de Marga Prohens (PP) ha decidido suspender temporalmente las negociaciones para aprobar los presupuestos autonómicos de 2027 hasta después de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre en un contexto de creciente enfrentamiento con Vox, que, a cambio de apoyar el techo de gasto y las cuentas, ha puesto sobre la mesa exigencias como la incorporación del concepto de “prioridad nacional” y el recorte del “gasto ideológico”. El vicepresidente primero y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha asegurado, sin embargo, que el aplazamiento nada tiene que ver con los condicionantes planteados por la formación de extrema derecha, aseverando que la convocatoria electoral está interfiriendo en las conversaciones y que existe el riesgo de que éstas se utilicen con fines partidistas.

“Dejamos en suspenso cualquier conversación sobre los presupuestos hasta después de las elecciones generales”, ha anunciado Costa durante la rueda de prensa posterior al Consell de Govern. El también portavoz ha justificado la decisión en la necesidad de preservar la discreción de las conversaciones y evitar que la negociación presupuestaria se convierta en un instrumento de confrontación política durante la campaña electoral.

En su intervención ante los medios, el conseller ha explicado que el Ejecutivo había iniciado los contactos con los distintos grupos parlamentarios con la intención de alcanzar un acuerdo global que incluyera tanto el techo de gasto como los presupuestos, pero ha asegurado que en los últimos días ha constatado que la convocatoria electoral estaba condicionando el proceso. “Hemos podido observar que hay una cierta utilización de la negociación presupuestaria con finalidades partidistas o electorales. Es lo único que hemos podido constatar y eso nos ha llevado a tomar esta decisión”, ha señalado.

Costa ha defendido que el Govern afrontó las conversaciones “con buena predisposición”, aunque desde el primer momento estableció dos condiciones: que las negociaciones se desarrollaran con discreción y que se limitaran a cuestiones estrictamente presupuestarias, con el objetivo de alcanzar un acuerdo global sobre las cuentas y el techo de gasto. El Ejecutivo pretendía, además, que la convocatoria electoral no interfiriera en el proceso, algo que, según el vicepresidente, finalmente no ha sido posible.

Preguntado por si la suspensión responde a las exigencias planteadas por Vox o a las declaraciones de sus dirigentes, Costa ha evitado entrar en esa polémica. Ha asegurado que el Govern no hará “ninguna valoración” sobre las condiciones que haya podido poner sobre la mesa este grupo parlamentario ni sobre las posiciones expresadas por sus representantes. También ha negado que exista un malestar específico con la formación de extrema derecha: “No hay nada de eso. Sencillamente pensábamos que podríamos continuar las negociaciones de los presupuestos sin que la convocatoria electoral interfiriera”.

El vicepresidente ha insistido en que el paréntesis es temporal y que el escenario político cambiará una vez celebrados los comicios. La intención del Ejecutivo es retomar las conversaciones a partir del 30 de noviembre, cuando, a su juicio, habrán desaparecido los condicionantes propios de la campaña. “A partir de ahí veremos si es posible llegar a un acuerdo o no”, ha afirmado, sin garantizar que las negociaciones vayan a culminar con un pacto.

Una nueva prórroga presupuestaria en el horizonte

La suspensión de los contactos aleja la posibilidad de que las cuentas de 2027 puedan tramitarse y aprobarse dentro de los plazos habituales. Costa ha reconocido que, dado que los presupuestos deberían entrar ahora en el Parlament para poder completar su tramitación antes del 31 de diciembre, Balears comenzará el próximo ejercicio con las cuentas prorrogadas. “Entraremos el día 1 de enero de 2027 en prórroga presupuestaria y, si procede, tendremos que aprobar los presupuestos posteriormente”, ha incidido.

Costa ha admitido que gestionar con presupuestos prorrogados resulta más complejo que hacerlo con unas cuentas aprobadas, y ha lamentado que no puedan entrar en vigor los presupuestos de 2027 el próximo 1 de enero. No obstante, ha rechazado dar por perdida la posibilidad de aprobarlos más adelante: “En ningún caso descartamos que pueda haber unos presupuestos para 2027”.

El Ejecutivo confía así en reabrir la negociación una vez superados los comicios, aunque el resultado de los mismos y las posibles conversaciones entre las formaciones políticas para configurar el Gobierno central podrían introducir nuevos condicionantes. Preguntado por si un eventual proceso de negociación entre PP y Vox a escala estatal podría prolongar todavía más el paréntesis, Costa ha evitado anticipar escenarios y ha insistido en que, por ahora, la decisión se limita a aplazar los contactos hasta después del 29 de noviembre.

El vicepresidente ha defendido que el objetivo del Govern sigue siendo aprobar unas nuevas cuentas para el próximo ejercicio y ha atribuido el retraso a circunstancias ajenas a la voluntad del Ejecutivo. La incógnita es ahora si, una vez superada la cita electoral, el PP conseguirá recomponer los puentes con Vox y encontrar los apoyos parlamentarios necesarios para desbloquear la legislatura presupuestaria.