El 'cheque canguro' del PP que deja fuera a las familias monomarentales en Balears: “Está pensado para rentas altísimas”
“Los primeros cuatro meses, cuando tenía el permiso de maternidad por cuidado del menor, me fui a Cuenca, porque mi familia es de allí”. Estrella, madre soltera que reside en Eivissa, tiene una hija de tres años. Es una de las muchas progenitoras que reclama, a través de las asociaciones en las que se organizan, equiparar las ayudas públicas que perciben las familias numerosas a las monomarentales. El objetivo es tanto conciliar como no sufrir por llegar a final de mes. “Mi madre me echaba una mano [cuando nació su hija] pero a partir del cuarto mes estaba solita”, atestigua. La realidad es que llegar a todo es una carrera de obstáculos en la que, cuando llega el final del día, las madres solteras terminan completamente exhaustas.
Cuando volvió de su baja por maternidad, tuvo que dejar su empresa, del sector de la medicina estética, porque no la dejaban conciliar, según cuenta. “Me pusieron muchos impedimentos. No me querían dar los permisos de lactancia que me pertenecían, unos 15 días”, asegura. Añade que se había guardado un mes de vacaciones en agosto de 2022 porque su hija nació en diciembre: “La idea era disfrutar más de ella y no tener que dejarla tan pequeña en una escoleta”.
El relato de Estrella refleja una realidad que muchas madres solteras conocen demasiado bien. No es solo una cuestión de horarios o logística: se trata de tener que luchar por derechos básicos cada día. “Al final me mandaron al paro y pude disfrutar de mi hija cuando era un bebé”, detalla, recordando que no tuvo que llevarla a la escoleta con cuatro meses, la segunda opción que se planteaba, aunque no deseada. Estrella, siendo madre soltera, necesitaba seguir cobrando. No podía pedirse una excedencia. Por otro lado, tuvo dificultades para pactar el horario de mañanas con la empresa en la que estaba, que para ella era el idóneo para poder conciliar. Como la empresa no accedió, llegó a un acuerdo para su despido, pidió el paro, y pudo quedarse más tiempo cuidando de su bebé.
“Está destinado a rentas altas”
En Eivissa y Formentera, la Asociación de Madres Monomarentales por Elección (Ammpeeif) cuestiona el alcance del llamado cheque canguro, una subvención de hasta 4.000 euros por unidad familiar impulsada por el Govern de Marga Prohens (PP) para facilitar la conciliación mediante la contratación de personal para el cuidado de menores. Aunque el Ejecutivo autonómico asegura que las familias monomarentales tendrán prioridad en el acceso a esta ayuda, desde la asociación consideran que se trata de una medida alejada de su realidad económica. Esta subvención pública va destinada a diferentes tipos de familias para “ayudar en la contratación de personal que pueda cuidar a los menores para que las familias puedan conciliar”, pero desde la entidad recriminan que el cheque está “destinado a rentas altísimas”, en palabras de Inés Santiago, presidenta de la asociación.
La Asociación de Familias Monomarentales de Eivissa y Formentera cuestiona el alcance del 'cheque canguro' del Govern balear y denuncia que, pese a asegurar el Ejecutivo que la ayuda tendrá prioridad para ellas, está “destinada a rentas altísimas”
Frente a ello, Catalina Cabrer (PP), consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, niega que las familias monomarentales no tengan prioridad. “Las familias monoparentales sí tienen un trato diferenciado en esta convocatoria: por ejemplo, los beneficiarios pueden estar trabajando solo a tiempo parcial o disfrutar de una reducción de jornada y aún así beneficiarse de la subvención. Esto no ocurre con las familias ordinarias”, explica a elDiario.es. Además, afirma que respecto al tope máximo de importe a percibir, las monoparentales “cobrarán en todo el 100% de los conceptos previstos”.
Las familias monoparentales sí tienen un trato diferenciado en esta convocatoria: por ejemplo, los beneficiarios pueden estar trabajando solo a tiempo parcial o disfrutar de una reducción de jornada y aún así beneficiarse de la subvención. Esto no ocurre con las familias ordinarias
La opinión de las afectadas es otra. “No queremos que se publiciten medidas que nunca nos llegarán como si fueran favorables a nuestras familias. No queremos un cheque para pagar a un empleado/a de hogar que no podemos contratar”, insiste Santiago. En conversación con este diario, explica que para ellas es imposible acarrear con todos los gastos que conlleva esta contratación: Seguridad Social, IRPF, gestoría, etc. “Dependemos de un solo sueldo, por lo que el riesgo de exclusión social es muy alto”, argumenta.
Las dificultades son tanto económicas como de conciliación. En su anterior trabajo, Estrella tenía horario de mañana dos días de la semana mientras que los otros tres eran de tarde. “Necesitaba dejar a la niña en la escoleta, trabajar por la mañana y recogerla al terminar. Si trabajo por la tarde, y estoy sola, ¿dónde la dejo?”, se pregunta. “Las escoletas privadas cierran a las cinco, como muy tarde, y yo a veces terminaba de trabajar a las once de la noche”, lamenta. Ahora trabaja de administrativa en el sector de la construcción, donde tiene un trabajo de nueve y media de la mañana a dos y media del mediodía. Es decir, jornada reducida. Es otra de las dificultades a las que se enfrentan. Por eso, desde la asociación piden ayudas públicas para paliar esta situación. “Queremos que nos compensen las reducciones de jornada por cuidado de menores”, explica Santiago.
El impacto de estas decisiones no es solo económico, ya que también afecta a la salud mental y emocional de las madres y de los hijos. “Durante nueve meses estuve sola con mi hija las veinticuatro horas, siete días a la semana”, comenta. Hasta que a los nueve meses decidió llevarla a una escoleta. “Necesitaba un respiro”, admite Estrella. En caso de no poder acudir a una guardería pública, hay subvenciones de la Comunitat Autònoma, pero no son específicas para ellas. “Se tienen en cuenta a todas las familias, tanto monomarentales como biparentales”, explica.
Durante nueve meses estuve sola con mi hija las veinticuatro horas, siete días a la semana, hasta que a los nueve meses decidí llevarla a una 'escoleta'. Necesitaba un respiro
Se trata de situaciones que, según Santiago, se repiten sistemáticamente entre las familias monomarentales del archipiélago balear. “En teoría estamos equipadas a las familias numerosas. La ley existe –8/2018, de apoyo a las familias– pero en la práctica no nos hacen descuento en el patronato de deportes o para las actividades extraescolares”, lamenta. “Si tu hijo o hija quiere ir a la piscina, la cuota para las familias numerosas está a la mitad. Sin embargo, no hay descuento para las familias monomarentales”. Asegura que mantienen reuniones con los ayuntamientos, el Consell Insular y el Govern, pero sin resultados: “No conseguimos que la ley se cumpla”.
“No tenemos ayudas de comedor ni extraescolares”
Estrella aporta ejemplos concretos. “En el comedor escolar o en extraescolares no tenemos absolutamente ninguna ayuda, ni en matineres –actividades complementarias, desayuno incluido, antes de empezar las clases– ni en comedor, ni nada”, señala. Incluso los servicios que existen para familias numerosas no se aplican a las monomarentales, aunque la ley 8/2018 establece su equiparación. En ocasiones, esta madre se inscribe como familia numerosa pero luego tiene que aportar documentación y escritos para justificar que su modelo de familia entra en los descuentos. “Parece que estemos pidiendo un favor”, resume. La asociación de familias monomarentales aporta otro dato: casi el 94% de ellas tiene dificultades para llegar a final de mes. “Las estadísticas nos sitúan en riesgo de pobreza: destinamos más de la mitad del suelo a la vivienda y para más del 40% de las familias monomarentales uno de los gastos más difíciles de afrontar es el educativo”, añade Santiago.
Las estadísticas nos sitúan en riesgo de pobreza: destinamos más de la mitad del suelo a la vivienda y para más del 40% de las familias monomarentales uno de los gastos más difíciles de afrontar es el educativo
El contraste entre lo que afirman las afectadas y lo anunciado por el Govern es evidente. La Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social acaba de presentar el “cheque canguro”: una línea de subvenciones de 4.000 euros por unidad familiar “para la contratación de personal del hogar para el cuidado de menores”. Así, la medida anunciada por el Govern de Prohens prevé dar prioridad a “las familias monoparentales, las familias numerosas y las familias con miembros con discapacidad, que pueden acceder a las ayudas también en caso de trabajar a jornada parcial”.
La cuantía de la subvención se establece en función de la renta familiar per cápita. Las rentas inferiores a 20.000 euros pueden obtener una cobertura del 100%; las rentas entre 20.000 y 29.999 euros, una cobertura del 75â¯%, y las familias monoparentales con una renta per cápita inferior a 30.000 euros también pueden acceder a una cobertura del 100â¯%. Las rentas iguales o superiores a 30.000 euros no pueden acceder a la ayuda.
La familia monomarental, “invisibilizada”
“Esta ayuda solo llegará a 80 familias del archipiélago balear”, indica Santiago, consultada por la medida. “Es imposible conseguir una ayuda comedor –solo la pueden recibir las familias que ingresan menos de 19.000 euros brutos anuales– pero sí podemos conseguir una subvención para contratar una persona en casa. Es un sinsentido”, explica. La presidenta de la asociación advierte que, en la práctica, medidas como el “cheque seguro” ayudan muy poco a las familias que viven con presupuestos ajustados.
“La familia monomarental todavía está invisibilizada. A nivel estatal no existimos. La familia numerosa está reconocida hace mucho tiempo, tiene unos beneficios consolidados que no hay que quitar, ni mucho menos. Pero la familia monomarental no se reconoce”, matiza. Santiago insiste en que las necesidades de conciliación que tienen “son muy reales”, la necesidad de llevar a sus hijos e hijas a escuelas durante las vacaciones de verano o Semana Santa. “Reclamamos que se respete la prioridad en las bonificaciones que establece la ley”, apostilla.
La familia monomarental todavía está invisibilizada. A nivel estatal no existimos. La familia numerosa está reconocida hace mucho tiempo, tiene unos beneficios consolidados que no hay que quitar, ni mucho menos. Pero la familia monomarental no se reconoce
La Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social afirma, en cambio, que la subvención anunciada –dotada con un presupuesto de 320.000 euros– es un recurso más “a los que ya existen”. Cabrer ha explicado que su conselleria trabajará en otras medidas integradas en el Plan de Conciliación de Balears. “Y todo ello sin interferir en la libertad de que cada familia opte por el modelo de dedicación y conciliación que considere pertinente”, asegura. Así, indica que la renta que se exige es familiar per cápita. “Conviene aclarar que se calcula sumando los ingresos de los progenitores y dividiendo esa suma entre el número de miembros de la familia, por lo que pensamos que tiene un gran alcance”, concluye.