Localizado un cadáver a un kilómetro de donde desapareció una mujer en Sayalonga (Málaga) durante el temporal
La Guardia Civil ha localizado este mediodía el cadáver de una mujer a unos 1.000 metros de la zona donde desapareció Carolina, quien paseaba a su perro cuando cayó al agua y fue arrastrada por la corriente del río Turvilla, en Sayalonga, en la zona oriental de Málaga.
Javier Salas, subdelegado del Gobierno, ha confirmado el hallazgo, añadiendo que se están están realizando las tareas para identificar el cadáver.
Carolina, la mujer desaparecida, ronda los 40 años y había salido junto a una amiga a pasear a dos perros cuando uno de los canes cayó al río. La víctima fue arrastrada por la corriente cuando trató de salvarlo. Su amiga informó a la Guardia Civil, que la busca desde el pasado miércoles.
En estos dos días los equipos de rescate han rastreado los siete kilómetros de cauce, con un operativo de búsqueda que ha incluido agentes de la Guardia Civil de seguridad ciudadana y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (Geas), un helicóptero, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim), Seprona y el equipo Pegaso con un dron.
Sin embargo, los medios aéreos tuvieron que abandonar la búsqueda este jueves debido a las condiciones meteorológicas adversas . En total, unos 30 efectivos de Guardia Civil, además de bomberos, voluntarios y personal de los ayuntamientos de Sayalonga y Algarrobo participan en el operativo. A la búsqueda se han incorporado perros trasladados desde Madrid.
La búsqueda se ha complicado estos días por efecto de la lluvia y el viento, que han dificultado la movilización del helicóptero y los drones, según ha explicado el subdelegado del Gobierno desde el puesto de mando donde se centralizan las labores de rescate en Sayalonga.
El municipio tiene unos 1.600 habitantes, y está en la comarca oriental malagueña de la Axarquía. Durante el pasado miércoles, la jornada de mayor impacto de la borrasca Leonardo, se manutvo en aviso naranja de la Aemet por lluvias y amarillo por viento. En estos días el río, con numerosos meandros, bajaba con una potencia inusual.
El otro foco de preocupación en la provincia está en el otro extremo, en Secadero, una pedanía de Casares, que ha estado incomunicada hasta este mediodía debido al desbordamiento del Guadiaro. Los bomberos han conseguido habilitar un acceso una vez que han bajado los niveles de agua.
Sin embargo, la situación allí sigue preocupando porque la previsión es que siga lloviendo intermitentemente. Esto “no ayuda a que al suelo le dé tiempo de recuperarse y de absorber todo el exceso de agua”, ha advertido Patricia Navarro, delegada del Gobierno andaluz. Además, la lluvia en la cabecera del Guadiaro, en la serranía de Ronda, mantiene alto el caudal del río.
En Benaoján se está produciendo una situación similar a la de Grazalema, con agua entrando a las viviendas desde el subsuelo, que se mueve y genera ruidos debido probablemente a la acumulación de los acuíferos. La Guardia Civil ha desalojado allí a 34 personas. Hay once carreteras cortadas en la provincia.
0