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“Colón nació en la Corona de Aragón y no en Génova”: la tesis mallorquina que desafía el consenso histórico

Nicolás Ribas

19 de febrero de 2026 23:43 h

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“Si descartamos Cerdeña y Sicilia (sabemos que Colón no hablaba ninguna lengua italiana), debemos concluir que la lengua materna de Colón era una de las que se hablaban en uno de estos ámbitos de la Corona de Aragón: el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia o el Reino de Mallorca”. Éste es uno de los hechos que probaría, según el investigador Carlos García-Delgado, que el origen del navegante Cristóbal Colón se sitúa en uno de los territorios de la Corona de Aragón –en Mallorca, según la hipótesis más probable que maneja el escritor–.

La mayoría de los historiadores considera probado el origen genovés de Colón basándose en documentos contemporáneos, incluidos escritos atribuidos al propio navegante y registros notariales conservados en Génova. Sin embargo, la falta de consenso absoluto sobre algunos aspectos de su biografía ha dado lugar a diversas hipótesis alternativas, como la mallorquina, la catalana o la portuguesa.

“En uno de estos tres ámbitos se encuentra, sin duda, la lengua materna y el origen de Colón”, afirma García-Delgado, doctor en Ingeniería Industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y arquitecto en ejercicio en El origen de Colón más allá del ADN. Análisis crítico de la tesis genovesa a la luz de quince hechos históricos (2025, colección La Foradada y editado por José J. de Olañeta –con el apoyo de la Fundación Madina Mayurqa–). Pese a no ser historiador, García-Delgado ha participado en investigaciones históricas sobre historia antigua de la arquitectura y el urbanismo, junto a la UPC y en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En la introducción del libro, el investigador sostiene que la tesis de que Cristóbal Colón era “genovés, de origen humilde y se apellidaba Colombo” no tiene ningún rigor científico. Esta hipótesis, afirma, nunca ha sido probada, aunque es la más respaldada por la historiografía oficial. “Pero sus defensores afirman que, aunque no exista un solo documento a lo largo de la vida de Cristóbal Colón donde se le llame Colombo y aunque no exista un solo documento escrito por Colón en una lengua italiana, Colón era italiano y se llamaba Colombo”. Para refutar esta tesis, el escritor analiza 15 hechos históricos que probarían un origen distinto del explorador: Colón es, en realidad, la castellanización de Colom, cuyo origen está en realidad en la Corona de Aragón. Concretamente, en el Reino de Mallorca.

Los defensores [de que Colón era genovés] afirman que, aunque no exista un solo documento a lo largo de la vida de Cristóbal Colón donde se le llame Colombo y aunque no exista un solo documento escrito por Colón en una lengua italiana, Colón era italiano y se llamaba Colombo

El primer hecho histórico que analiza García-Delgado es el tratamiento de “Don” por parte de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. El 17 de abril de 1492 los Reyes Católicos firmaron a Colón un contrato, las Capitulaciones de Santa Fe, para una expedición de “descubrimiento de nuevas tierras”. Es decir, el viaje hacia el otro lado del charco, rumbo a América. El tratamiento de Don, sin embargo, en el siglo XV solo se aplicaba a los reyes y a la alta nobleza, así como a las autoridades religiosas. Por tanto, “difícilmente habría recibido este tratamiento el hijo de un lanero genovés”, razona el autor. “Era sin duda de origen noble”, concluye sobre Colón. En dicho documento, además, recibe los títulos de más alto rango: almirante, virrey y gobernador general.

García-Delgado se centra especialmente en este hecho para intentar dilucidar el origen del navegante. A esos cargos solo podía aspirar, en los reinos de Castilla y Aragón, una persona perteneciente a la alta nobleza. Las competencias de un virrey, de hecho, eran asimilables a las de un monarca. El historiador especializado en Derecho medieval en la Corona de Aragón, Jesús Lalinde Abadía, explica en La Institución Virreinal en Cataluña 1471-1716 que el virrey “se sienta en el mismo lugar que el rey y goza de las mismas prerrogativas, honores y privilegios que éste (...) no hay en su época y dentro de los territorios de la Corona otra figura que tenga mayor relieve, si se exceptúa el propio rey”. Por estas razones, el autor sostiene que resulta “impensable que –Colón– fuera el hijo de un desconocido tejedor italiano”.

El virreinato, exclusivo de la Corona de Aragón

Por otro lado, los virreinatos constituían un cargo exclusivo de la Corona de Aragón para gobernar los territorios conquistados en el Mediterráneo. Así, antes de 1492, el rey de Aragón había instaurado virreinatos en Mallorca (1397); Sicilia (1416) y Cerdeña (1417). “El nombramiento de virrey es, pues, un indicio de que el origen de Colón, además de estar con seguridad relacionado con la nobleza, podría estar relacionado con la Corona de Aragón”, esgrime García-Delgado.

El nombramiento de virrey es, pues, un indicio de que el origen de Colón, además de estar con seguridad relacionado con la nobleza, podría estar relacionado con la Corona de Aragón

Las razones por las que los Reyes Católicos nombraron a Colón con dichos cargos nunca se hicieron públicas. En el contrato firmado, los reyes conceden al explorador el encargo la financiación de la expedición y el 10% de las tierras saqueadas posteriormente por los conquistadores. A cambio, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón incorporaban a su reinado el resto del territorio americano. La hipótesis que maneja el investigador es que, como contrapartida de tales nombramientos, los Reyes Católicos exigieron a Colón “absoluto silencio sobre su origen”. De hecho, los reyes no mencionan su origen en ninguno de los documentos en los que se refieren al navegante.

La carta de “naturaleza” (un documento de nacionalidad firmado por los Reyes Católicos) de su hermano, Diego Colón, es otro de los textos que García-Delgado analiza para apoyar su tesis. En él, se omite su procedencia. La carta de naturaleza equivalía a un certificado de nacionalidad. Es decir, un documento por el que se concedía a un extranjero “la nacionalidad de un país o un reino (en este caso, Castilla) diferente al suyo de origen”. Sin embargo, este origen no figura en el documento. “Estamos en condiciones de afirmar, por tanto, que la ocultación del origen de los hermanos Colón adquiere (...) la categoría de secreto de estado”, manifiesta.

Un documento que, por otro lado, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón no exigen a Cristóbal Colón para nombrarle virrey, almirante y gobernador general. Sin embargo, sostiene el investigador, en Castilla “no se podía ejercer un cargo público sin ser natural de Castilla o haber sido naturalizado como castellano”. Un extranjero, de origen genovés, no habría podido acceder a esos cargos sin ese documento. Solo los súbditos de la Corona de Aragón podían ostentar un cargo público del Reino de Castilla y viceversa. Por estas razones, el escritor concluye que Colón tenía un ascendiente noble que le daba la opción de recibir tales nombramientos.

Hay otro indicio apuntado por García-Delgado, además del cargo de virrey –propio de la Corona de Aragón– que situaría el origen de Colón en alguno de estos reinos. El padre Bartolomé de las Casas, en su libro Historia de las Indias (1517), recoge que el acento que el explorador tenía cuando hablaba castellano indicaba que no se trataba de su lengua materna. “No dominaba con absoluta soltura ni la forma de pronunciarlo ni el sentido de algunas frases”, sostiene. Si el navegante perteneciera a un territorio de la Corona de Aragón, su acento llevaría a indicar que sería de uno de los lugares donde se habla catalán: el Principado de Catalunya, el Reino de Valencia o el Reino de Mallorca.

Hay más evidencias, según el autor, que sitúan el origen de Colón en algún territorio de la Corona de Aragón de habla catalana. El navegante escribía fundamentalmente en castellano, aunque intercalando algunas palabras portuguesas o catalanas. Incluso las cartas que escribía a sus hermanos las redactaba en castellano. No hay textos suyos en italiano. “Y el único breve escrito en una lengua italiana está plagado de errores y contiene varias palabras castellanas”, argumenta García-Delgado. Por otro lado, los hijos de Cristóbal Colón recibieron la distinción de “pajes” antes de su llegada a las Américas. Esto prueba, según el investigador, el origen noble de Colón.

El navegante escribía fundamentalmente en castellano, aunque intercalando algunas palabras portuguesas o catalanas. Incluso las cartas que escribía a sus hermanos las redactaba en castellano. No hay textos suyos en italiano

Por otro lado, uno de sus hijos, Hernando, viajó a Génova años después de la muerte de su padre “para tratar de localizar posibles parientes”. No los encontró, pese a que el apellido Colón “ya era famoso en toda Europa”. Hernando no encontró a nadie que se apellidara Colón, Colom o Colomo, que es el nombre con el cual firmaba sus textos el explorador, o con el que se referían a él los Reyes Católicos. Colom sería el nombre original, en catalán, mientras que Colón (o Colomo) sería la versión castellana.

Colom sería el nombre original, en catalán, mientras que Colón (o Colomo) sería la versión castellana

Entre los documentos más famosos analizados por el autor se cita la carta de Cristóbal Colón a Luis de Santángel, escribano de los Reyes Católicos, para dar noticia de la llegada a las Américas, en 1493. En este texto, el navegante firma como Colom. “Hasta los reyes Isabel y Fernando se refieren al navegante como ‘don Cristóbal Colom’ en varias cartas”, insiste el autor. Cristóbal sería, por otro lado, la traducción al castellano del nombre originario catalán: Cristòfor. El apellido Colombo, que le atribuyen otros investigadores, sería la traducción italiana de Colom.

La ocultación de su origen

García-Delgado sostiene una hipótesis, que considera probable aunque no probada, para explicar por qué los Reyes Católicos quisieron mantener en secreto el origen de Cristòfor Colom. El navegante era hijo del príncipe Carlos de Viana, según esta hipótesis defendida también por otros investigadores, aunque negada por otros. Carlos de Viana (1421-1461), hermanastro de Fernando el Católico (1452-1516), era heredero al trono de Aragón por delante de Fernando.

Sin embargo, murió en extrañas circunstancias, lo que provocó una guerra civil en el principado de Catalunya, entre los partidarios de Juan II de Aragón y los partidarios de su hijo, Carlos de Viana. El descubrimiento de la vinculación entre Carlos de Viana y Cristòfor Colom “hubiera podido poner en peligro la legitimidad de Fernando como rey de Aragón, reavivando así el conflicto con Cataluña”, expone el autor.

García-Delgado apunta que es posible que los Reyes Católicos ocultaran el origen de Colón porque era hijo del príncipe Carlos de Viana, hermanastro de Fernando el Católico y heredero al trono de Aragón. Carlos murió en extrañas circunstancias

La hipótesis mallorquina

Una de las islas que encontró Colón en su viaje a las Américas recibió el nombre de Isla Margalida, que es la forma balear del nombre Margarita, en castellano, Margherita, en italiano y Margarida, en catalán. El navegador escogió, sin embargo, el nombre utilizado en el dialecto mallorquín. Así puede comprobarse en el mapa de Juan de la Cosa, conservado en el Museo Naval de Madrid.

Una de las islas que encontró Colón en su viaje a las Américas recibió el nombre de Isla Margalida, que es la forma balear del nombre Margarita, en castellano, Margherita, en italiano y Margarida, en catalán

Otro indicio es su propio apellido: Colom –igual que Margalida– son muy frecuentes en la tradición mallorquina, como lo son también los nombres de Cristòfor (Tòfol) y Bartomeu (Tomeu). Un hermano de Cristóbal Colón se llamaba Bartomeu (en castellano, Bartolomé).

Por otro lado, en la Mallorca de 1470 residía el valenciano Galcerán de Santángel, judío converso y próspero comerciante. Era hermano de Luis Santángel, escribano de la Corona de Aragón, que contribuyó a financiar la expedición y fue el primer destinatario de la carta que Colón escribió –en catalán, según consta en la ficha de Hernando– en 1493 para dar cuenta de la noticia de su llegada a las Américas, pese a que él pensaba que había llegado a India. Pese a todo, García-Delgado aclara que ni estos, ni otros indicios semejantes, prueban por sí solos que Cristóbal Colón fuera mallorquín.

Las tesis oficialmente más aceptadas

Frente a esta tesis, otros investigadores sostienen que Cristóbal Colón era efectivamente genovés, aunque existen discrepancias sobre su estrato social. Ramón Menéndez Pidal, historiador y creador de la escuela filológica española –miembro erudito de la generación del 98–, defiende la identificación tradicional de Colón con el hijo del humilde tejedor de lanas Domenico Colombo. Así, argumenta que su lengua materna era el dialecto genovés de la época, que era exclusivamente hablado y no escrito. Según este autor, Colón no aprendió el español en Italia, sino durante sus años de estancia en Portugal. Esto explica, según Menéndez Pidal, por qué su escritura está plagada de lusismos y no de rasgos lingüísticos propios del catalán.

Ramón Menéndez Pidal, historiador y creador de la escuela filológica española –miembro erudito de la generación del 98–, defiende la identificación tradicional de Colón con el hijo del humilde tejedor de lanas Domenico Colombo

Por su parte, el ingeniero industrial e investigador Alfonso Enseñat de Villalonga propone un “genovesismo noble” que resolvería muchas de las incoherencias sociales señaladas por los críticos del genovismo oficial. Según su tesis, Colón pertenecía al linaje de los Scotto, una familia noble de origen escocés integrada en los alberghi genoveses de las familias Colonne y Salvago. Esta condición de noble mercader explicaría por qué los Reyes Católicos le otorgaron el tratamiento de Don y cómo pudo casarse con una mujer de la alta nobleza portuguesa, sin necesidad de que fuera natural de los reinos hispánicos.

En cuanto a la cronología, mientras la teoría mallorquina retrasa su nacimiento a 1459, Enseñat de Villalonga utiliza las propias declaraciones de Colón y de sus biógrafos coetáneos para fijar su nacimiento en la ciudad de Génova en el año 1446. Este autor subraya que Colón afirmó en 1501 que llevaba “cuarenta años” navegando, lo que sitúa sus inicios en el mar hacia 1461, una fecha incompatible con el Colón de la tesis mallorquina, pero coherente con un joven de la nobleza mercante genovesa.

Finalmente, el motivo del persistente silencio sobre su origen no sería la ocultación de un origen judío o aragonés, sino la necesidad de limpiar un pasado deshonroso. Mercedes Junquera, investigadora e hispanista, y Alfonso Enseñat coinciden en señalar que Colón fue un feroz pirata y corsario que combatió al servicio de los enemigos de los Reyes Católicos, como el conde René de Provenza. Ocultar estos antecedentes era vital para ganar la confianza de Isabel y Fernando y para asegurar que sus herederos pudieran disfrutar de los cargos de almirante y virrey, sorteando las leyes castellanas que limitaban los honores perpetuos a los extranjeros.