Rusia y Ucrania han desplegado varios ataques aéreos nocturnos con cientos de drones cargados de explosivos durante la noche del sábado y la madrugada de este domingo que han dejado al menos cuatro civiles fallecidos (tres ucranianos y uno ruso) y han desatado acusaciones mútuas entre Kiev y Moscú.

Los ataques contra la región de Odesa, en el sur de Ucrania, donde se ubican importantes terminales de exportación, han dejado dos muertos, entre ellos un camionero en un puerto, y cinco heridos, según ha informado el jefe de la Administración Militar Regional, Oleg Kíper, en redes sociales.

“Drones enemigos impactaron tres edificios residenciales y otros dos resultaron dañados. … También se dañaron instalaciones y equipos de la infraestructura portuaria”, ha señalado Kíper, quien ha añadido que se están documentando nuevos crímenes de guerra del Ejército ruso contra la población civil de Odesa.

El otro fallecido se ha registrado en la región de Jersón, también en el sur del país, por un ataque con dron a un automóvil civil que también ha dejado cinco personas heridas de diversa gravedad. En el ataque también ha resultado dañada una ambulancia, sin causar heridas al personal médico, según la Fiscalía local, que ha iniciado una investigación por de crímenes de guerra.

Rusia ha lanzado 268 drones y un misil balístico en los ataques nocturnos, según ha informado la fuerza aérea ucraniana.

Ucrania ataca la infraestructura energética rusa

Las fuerzas ucranianas, por su parte, han lanzado esta madrugada un ataque con drones contra el puerto ruso de Primorsk, un importante puerto de exportación de petróleo en el mar Báltico que, si bien no ha causado ningún derrame, sí ha provocado un incendio en la ciudad que fue extinguido, según el gobernador de Leningrado, Alexander Drozdenko, quien ha estimado que durante la noche han sido derribados más de 60 drones en la región noroccidental.

Primorsk, uno de los principales puertos de exportación de Rusia, tiene capacidad para gestionar un millón de barriles de petróleo al día y ha sido atacado en repetidas ocasiones en los últimos meses, a medida que Ucrania ha intensificado sus ataques contra la infraestructura energética rusa y otros objetivos, y las negociaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania se han estancado.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que las fuerzas de su país también atacaron dos buques cisterna de la flota clandestina en aguas cercanas a la entrada del puerto ruso de Novorossiysk, en el Mar Negro.

“Estos buques se utilizaban activamente para transportar petróleo; ya no”, dijo Zelenski en Telegram, que aseguró que los ataques de largo alcance que efectúa Ucrania contra Rusia continuarán por “mar, aire y tierra”.

Los dos países vecinos han estado lanzando cientos de drones cargados de explosivos casi a diario durante los cuatro años de guerra. Las defensas antiaéreas rusas han derribado la pasada noche 334 drones ucranianos en un ataque masivo que ha provocado la muerte de un hombre de 77 años en la región de Moscú, que rodea a la capital rusa.

El alcalde moscovita, Serguéi Sobianin, ha denunciado que varios drones abatidos durante la noche y la mañana se dirigían a la capital rusa.

El gobernador de la región occidental de Smolensk, Vasily Anokhin, declaró que tres personas, entre ellas un niño, ha resultado heridas el domingo en un ataque con drones contra un edificio de apartamentos.

Con información de agencias.